Entre ambos, el club egipcio Al Ahly y el Esperance tunecino han ganado ocho Ligas de Campeones de África. El Al Ahly posee el récord de seis títulos, mientras que el defensor, el Esperance, se ha ceñido en dos ocasiones la corona continental. El domingo 4 de noviembre, los dos lucharán en el primer asalto de la final a dos partidos que decidirá cuál de ellos conquistará el cetro del continente. Como el ganador conseguirá también el pase a la Copa Mundial de Clubes de la FIFA, habrá muchísimo en juego.

La afición del Al Ahly cairota se desplazará en masa a Alejandría para intentar asistir a la final, después de que los directivos del fútbol egipcio anunciaran que sólo una cantidad limitada de seguidores, seguramente 15.000, podrán entrar en el estadio Borg El Arab de la ciudad portuaria. Se trata únicamente del segundo partido que se diputará en Egipto con público en las gradas desde la tragedia de Port Said acaecida en febrero, que se cobró la vida de docenas de aficionados tras un partido entre el Al Masry y el Al Ahly. Como es de suponer, aquella tragedia sigue muy presente en los corazones y en las mentes de los jugadores del Al Ahly, quienes han asegurado que desean ganar el título continental para dedicárselo a las víctimas.

"Haremos todo lo posible por ganar el título para dedicárselo a los aficionados que fallecieron en Port Said. En esta campaña nos ha afectado muy negativamente tener que jugar a puerta cerrada, y ahora que volveremos a contar con nuestros seguidores, el equipo saldrá reforzado en un choque de tanta importancia", ha declarado el delantero internacional egipcio Emad Meteab. "Tener de nuevo a nuestros aficionados nos fortalecerá. Será un partido muy difícil, sin duda alguna, pero sólo pensamos en el trofeo. Conocemos bien el carácter de los choques entre los clubes egipcios y tunecinos. Respetamos al Esperance, pero no lo tememos".

Al Ahly, campeón de la competición por última vez en 2008, no contará con el lateral izquierdo Sayed Moawad, de baja por una lesión en el pie. No obstante, podría recuperarse a tiempo para la vuelta, el 17 de noviembre en Túnez. Los Diablos Rojos también se han llevado un susto con el amago de lesión del guardameta Sherif Ekramy, quien se perdió un entrenamiento a principios de semana, pero los médicos creen que el portero internacional estará en condiciones de jugar el encuentro del domingo. También estará disponible el influyente creador Mohamed Aboutrika, ausente de varios partidos, incluidos los dos de la semifinal, por una sanción que le impuso el club. El entrenador Hossam El Badry deberá decidir si convocar tanto a este veterano de 33 años como al mediocampista Mahmoud Hassan. El joven al que llaman “Trezeguet” ha disputado varios encuentros de la competición, aunque se perdió la victoria por 1-0 contra el Sunshine Stars en la semifinal por sus compromisos con la selección sub-20 de Egipto. El artillero Mohamed “Gedo” Nagy, autor de dos goles en el empate 3-3 en Nigeria y del tanto de la victoria en la vuelta, será el hombre más peligroso de la delantera del Al Ahly.

Malas noticias en los preparativos
El Esperance, que participará en su tercera final consecutiva, cuenta en sus filas con el máximo goleador de la competición, Emmanuel Clottey (12 goles), pero lamentablemente para los aficionados del Taraji, el ariete fichó por el Esperance en septiembre procedente de Berekum Chelsea ghanés, y no puede formar parte de la convocatoria de su nuevo equipo para un partido de la actual Liga de Campeones. Los Sangre y Oro sufrirán la ausencia de su gran estrella, el creador de juego Youssef Msakni, quien según el club se sometió a una operación de apendicitis el jueves, una baja que supone un duro golpe para el equipo. También su hermano Iheb, otro jugador ofensivo, se perderá la ida por lesión, por lo que la responsabilidad en la delantera recaerá casi exclusivamente sobre el camerunés Joseph Yannick Ndjeng.

El Esperance no se ha prodigado en goles tanto como a su entrenador, Nabil Maaloul, le habría gustado. El conjunto tunecino se hizo con el puesto en la final tras haber anotado únicamente siete tantos en los seis últimos choques disputados en la Liga de Campeones. No obstante, ha demostrado con creces su aguante, y Maaloul se siente lo suficientemente seguro como para declarar que sus hombres saldrán a por todas en Alejandría. "A pesar de la potencia del Al Ahly, nuestro objetivo son los tres puntos", aseguró antes de puntualizar: "Lo más importante el domingo es evitar que nos metan goles. Ése es nuestro objetivo".

El medio de contención Houcine Ragued, internacional tunecino nacido en París, que juega su primera temporada en África, comentó que la recompensa añadida de representar a África en la Copa Mundial de Clubes de la FIFA ya es suficiente incentivo para el equipo. "Nos proporciona una motivación extra. La mayoría de los componentes del equipo disputaron el año pasado la Copa Mundial de Clubes, y nos han explicado a los nuevos que se trata de una experiencia impresionante, magnífica. También nuestra afición desea que ganemos la Liga de Campeones africana para que Túnez represente a África en la Copa Mundial de Clubes de la FIFA”.