"Pensé que el balón iba dentro y ya estaba preparado para salir corriendo a celebrarlo. Pero él es un portero alto, se estiró a todo lo largo e hizo una parada fantástica", relata Victor Moses en referencia a su gran ocasión. El delantero nigeriano entró en el área corintiana por el pico izquierdo, encaró a su marcador y chutó el esférico con efecto en dirección a la primera escuadra. La acción fue impecable; el tiro, perfecto. Pero Cassio lo cazó. "No me lo podía creer. El portero tuvo un gran día, hizo paradas sensacionales", comenta el delantero del Chelsea a FIFA.com

Así fue: parada a parada, el guardameta del Corinthians cuajó una actuación inenarrable, que le ha valido a su equipo el segundo título de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA, y que ha sido recompensada con el premio al mejor jugador del torneo. "Sí, creo que ha sido mi mejor partido", afirma ante el micrófono de FIFA.com el flamante Balón de Oro adidas. "He logrado ayudar a mi club en un partido muy importante en el que hemos conquistado un trofeo muy valioso. Eso me hace muy feliz".

Para este oriundo de Veranópolis, su parada al remate de Moses a los 35 minutos fue la más difícil de todas las que tuvo que realizar durante el encuentro, porque de hecho la hizo casi a ciegas. "Me tapaban la vista, no vi salir la pelota. Y cuando eso pasa, los porteros siempre lo pasamos mal, porque es difícil reaccionar a tiempo. Pero recurrí a mi envergadura y a mi altura para defenderme. Conseguí sacar el balón en el último momento. Sólo entonces supe que había despejado el peligro", revela.

No era la primera vez que un jugador del conjunto londinense pensaba que había perforado la meta corintiana para a continuación darse cuenta —¡horror!— de que el portero había frustrado sus expectativas. En el minuto 11, por ejemplo, ya había hecho otra de las suyas, al salvar un disparo de Gary Cahill sobre la mismísima línea de meta. "Pensé que el balón había entrado, pero Cassio se tiró encima y consiguió evitarlo", comenta su compañero Ramires a FIFA.com.

Una grata sorpresa
Lo curioso es que, a pesar de su impactante desempeño durante el partido —recordemos también las dos atajadas que hizo a sendos ensayos de Fernando Torres—, Cassio confiesa que se quedó perplejo al enterarse de que había sido elegido mejor jugador del torneo.

"He estado tan enfrascado que ni se me ha pasado por la imaginación ser elegido el mejor jugador ni nada por el estilo. En estos momentos no te da por pensar en esas cosas. Ha sido una sorpresa, pero muy grata", reconoce. "Es muy raro que un portero sea nombrado mejor jugador. Se lo suele llevar el delantero que marca el gol, o un volante; eso es lo más normal. Siempre es más difícil que el arquero gane el premio al mejor futbolista de la competición".

Pero que el meta corintiano haya tenido mucho trabajo no significa que haya sido sometido a un bombardeo continuo, pues su equipo se batió de igual a igual contra el campeón europeo. "Hoy hemos demostrado quién es el Corinthians, ¿no? Vinimos aquí a enseñar nuestro fútbol y hemos cumplido nuestro objetivo. Creo que nuestro equipo supo imponerse a lo largo de todo el encuentro. No paró de buscar el gol, no se echó atrás. Dimos la cara", analiza. Desde luego que él dio la suya, y seguro que a Moses le costará olvidarla.