El peruano Paolo Guerrero debe ser, por lejos, el futbolista más feliz del momento. Y así lo demuestra. Aún rengo por la lesión en su rodilla, esa que casi lo deja afuera de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA, el flamante goleador del Corinthians brasileño exhibe su sonrisa quien se cruce por su camino.

Motivos le sobran: acaba de marcar el gol determinante que le entregó al Timao la segunda Copa Mundial de Clubes de su historia. Un cabezazo imparable que dejó al Chelsea de rodillas y que devolvió el título mundial al fútbol sudamericano luego de seis años. Sobre su momento personal y particular, el tanto decisivo y su dedicatoria para el pueblo peruano, habló en Yokohama con FIFA.com.

Paolo, felicidades. ¿Ya ha digerido la idea de que es campeón del mundo?
Estoy en eso, sí. Muy contento y muy feliz, desde ya. Trabajamos mucho para ganar este título, pusimos mucho esfuerzo. Es un premio al sacrificio. Ahora llega el momento de festejar y celebrar, es todo lo que necesitamos.

Háblenos de gol, ¿lo recuerda o se le ha borrado entre tantas emociones?
Ahora no recuerdo bien toda la jugada, es verdad. Creo que vino desde la izquierda, Danilo enganchó e intentó definir pero lo bloquearon, ¿no? Lo que recuerdo es que la pelota me quedó justa suspendida en el aire. Ahí, para empujarla.

¿Se alcanza a pensar en algo en un momento como ese o la mente se va en blanco?
Es ese momento uno tiene que estar lo más frío posible, no queda prácticamente nada para pensar. Hay que embocarle dónde sea y cómo sea. Si hasta creo que tocó el travesaño antes de entrar. Sí, sí… hay que estar frío y tomar la decisión correcta en cuestión de segundos. No tenía otra opción que meterle el frentazo, ¡por suerte entró!

En la previa a la final, se dijo que el Corinthians era un equipo defensivo. ¿Escucharon declaraciones al respecto? ¿Les sirvieron de motivación?
Tengo que hablar por mí y la verdad es que no escuché nada de eso. Pero bueno, también creo que todos los técnicos tiene sus particularidades, sus maneras de definir y para a los equipos como más les guste y ya. Siendo defensivos o no, conseguimos el título. Y eso es lo que cuenta.

Hacía seis años que el fútbol sudamericano no se llevaba este título. ¿Conocía ese dato?
¡Claro! El profesor [Tite] nos venía hablando mucho de eso en las charlas técnicas. Sin dudas fue una motivación más. Estamos contentos y orgullosos de llevarnos este torneo para Sudamérica.  Deberían haber visto el vestuario: todos contentos, felices y celebrando con los trofeos. Yo me llevé uno también [Balón de Bronce] y eso me pone aún más alegre.

Pensar que su rodilla casi lo deja fuera del torneo…
Tuve mucho miedo cuando sucedió la lesión, ahora lo puedo decir. Le agradezco a Dios que me pude recuperar a tiempo y llegar bien a los dos partidos. No quería perdérmelos por nada en el mundo.

¿Cómo está la rodilla ahora? Vimos que salió renqueando del campo.
Está un poquito dolorida, ¡pero no me importa! Conseguir un título como este no tiene nombre. No importa la lesión que sea, tenga lo que tenga, valió la pena. Para mí lo más importante es que somos los campeones del mundo. Lo demás se verá después.

Por último, se lo vio celebrar con la bandera de Perú. ¿Se imagina cómo se vivió esta coronación allí?
Perú, mi país… me importa muchísimo y está siempre conmigo. Este título se los dedico a ellos también, a todos los peruanos.