La Copa Mundial de Clubes de la FIFA Japón 2012 es la octava máxima competición de fútbol que ha albergado Japón desde que compartió con la República de Corea la responsabilidad de organizar la Copa Mundial de la FIFA 2002™.

Contando la edición actual, ya en la fase de semifinales, Japón se ha convertido en seis ocasiones en anfitrión del torneo de clubes, justo después de haber puesto marco a la Copa Mundial Femenina Sub-20 de la FIFA en agosto y septiembre de este año. En una entrevista que ha concedido en exclusiva a FIFA.com, el Presidente de la Asociación Japonesa de Fútbol (JFA), Kuniya Daini, ha explicado de qué forma han contribuido estas competiciones al desarrollo del fútbol en la nación y ha desvelado los ambiciosos objetivos que la asociación se ha fijado para el futuro.

¿Qué cambios ha experimentado el fútbol japonés, tanto dentro como fuera de los terrenos de juego, durante la década transcurrida desde que el país se convirtió en coanfitrión de la Copa Mundial de la FIFA 2002, junto con la República de Corea?  
La competición de 2002 aportó muchas cosas al fútbol japonés y a la sociedad japonesa en general. La llegada a Japón de los mejores equipos del mundo y sus aficiones nos sirvió para aprender muchísimo de fútbol. Además, la cobertura de los medios de información contribuyó a que también el mundo entero aprendiera muchísimo más sobre Japón. Con la idea de seguir progresando a partir de esta base, la Asociación Japonesa de Fútbol presentó la “Declaración de la JFA 2005”, donde se expone el plan a largo plazo para el desarrollo del fútbol japonés hasta 2050, que engloba el rendimiento sobre el terreno de juego y la buena gestión deportiva en el país. En los últimos años, muchos japoneses han empezado a jugar en el extranjero, un hecho que ha puesto más alto el listón de la selección nacional y, al mismo tiempo, ha incrementado la relevancia del fútbol japonés fuera de nuestras fronteras. Yo creo que esto proporciona a los jugadores de la J.League unos objetivos claros a los que aspirar. Participar en las competiciones de la FIFA no sólo estimula el fútbol japonés en general, por la experiencia que se gana en los escenarios internacionales, sino que también enseña al personal de la JFA formas de administrar el deporte y de ofrecer un mejor producto a los aficionados.

¿Qué consecuencias ha dejado en el país respectivamente la organización de la Copa Mundial de la FIFA, de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA y de la Copa Mundial Femenina Sub-20 de la FIFA?
La Copa Mundial de la FIFA 2002 abrió las puertas al mundo, y muchos japoneses se sintieron atraídos por la llamada del fútbol y por la magia de un Mundial. Albergar la Copa Mundial de Clubes de la FIFA ha demostrado al mundo que somos capaces de organizar una competición fantástica, y la Copa Mundial Femenina Sub-20 de la FIFA de este año dejó claro el raigambre que tiene el fútbol femenino en la nación. Las Nadeshiko (la selección femenina de Japón) se han convertido en uno de los mejores equipos del mundo, y las jóvenes Nadeshiko desplegaron un juego soberbio hasta auparse al tercer puesto en su categoría. Diría que ambos combinados han conseguido agrandar la base del fútbol femenino en el país. Las selecciones nacionales y los clubes constituyen los componentes esenciales del fútbol japonés. Cuanto más se enfrenten nuestros equipos a rivales internacionales, más japoneses sintonizarán con el fútbol y conocerán mejor este deporte.

Aficionados y administradores han elogiado por igual la solvencia de Japón en la organización de estas grandes competiciones. ¿A qué se debe?
En Japón, respetamos al prójimo y nuestra mentalidad nos empuja a ofrecer en todo momento una hospitalidad maravillosa. Este proceder fomenta la profesionalidad en nuestras respectivas tareas, y crea un sentimiento de trabajo en equipo con la disciplina como motor. Además, si tienes en cuenta los sentimientos de las demás personas y te pones en su lugar, estarás muy bien preparado para atender con esmero a todo el mundo. Este planteamiento te garantiza una organización de certámenes de primerísima calidad.

El fútbol japonés ha ayudado de diversas formas en las labores de recuperación tras el terremoto y tsunami de marzo de 2011…
El proyecto solidario “Re-Kickoff Japan” que pusimos en marcha en la Copa Mundial de Clubes de la FIFA 2011 nos permitió expresar nuestra gratitud al mundo entero por la ayuda que recibimos en las labores de reconstrucción. Donamos a las zonas afectadas el dinero recaudado durante una subasta de prendas que regalaron los equipos. Elegimos la prefectura de Miyagi, muy afectada por la catástrofe, como una de las sedes de la Copa Mundial Femenina Sub-20 de la FIFA de este año, y la zona demostró que está recuperándose bien. La actual competición de clubes, que pone fin al año 2012, se celebra bajo el lema “Nuestros corazones están con vosotros”. Tenemos planeado enviar banderines firmados y mensajes en vídeo de los equipos participantes a los niños de aquellas zonas donde más nos ha costado levantar de nuevo las actividades futbolísticas. La idea del lema es: “Nunca olvidaremos y siempre ayudaremos a nuestros amigos que aman el fútbol y que no han renunciado a su sueño”.

¿Confía en organizar más competiciones de la FIFA en Japón?
Gracias a estos campeonatos seguimos al corriente de los últimos “parámetros mundiales” en todas las áreas, y así podemos poner en orden ciertos aspectos del fútbol japonés. Además, con una mayor experiencia internacional dentro y fuera de los terrenos de juego podemos perfeccionar nuestras capacidades organizativas. Si las selecciones nacionales japonesas siguen haciéndolo bien, cobraremos más impulso todavía. Si se dieran las condiciones apropiadas, me gustaría que Japón organizara competiciones de la FIFA con regularidad.

¿Qué planteamiento de futuro tiene la JFA para el fútbol japonés?
Seguimos avanzando con los objetivos a medio y largo plazo establecidos en nuestra declaración de 2005. Para 2050, deseamos organizar en solitario la Copa Mundial de la FIFA y que Japón la gane. También buscamos ampliar nuestra “familia futbolística” a 10 millones. Espero que todo el personal de la JFA trabaje unido para alcanzar estos objetivos.