El Chelsea, equipo en teoría con menos opciones de unas semifinales en las que los otros tres participantes sumaban 17 títulos, mató dos pájaros de un tiro al ganar su primera Liga de Campeones y convertirse en el primer club londinense que lo logra.

Aunque triunfasen con un estilo próximo al catenaccio del decenio de 1960, los Blues han interrumpido el dominio sobre el torneo de los clubes latinos, que lo habían conquistado en ocho de las diez anteriores ediciones.

El campeón
El Chelsea, descartado rápidamente de la lucha por el título de la Premier League, se encontraba entre la espada y la pared tras caer en la ida de los octavos de final en Nápoles (3-1). Nadie habría apostado entonces un penique por un plantel al que se consideraba entrado en años. Roberto Di Matteo tomó el relevo en el puesto de entrenador al portugués André Villas-Boas, destituído. El técnico interino tenía la difícil misión de cerrar como pudiese una campaña que ya se creía fracasada. No obstante, sin hacer ruido, consiguió espolear a los pesos pesados del vestuario, infundir al grupo un increíble afán de victoria e imponer un estilo de juego basado en el contragolpe. Nápoles, Benfica, Barcelona y Bayern de Múnich fueron víctimas del acierto de una formación capaz de superarse, en la que Petr Cech, Frank Lampard y Didier Drogba marcaron diferencias en los momentos difíciles. Por último, el equipo de Roman Abramovich desbarató todos los pronósticos al vencer en la tanda de penales de la final, en casa del Bayern, con un equipo que incluía hasta nueve futbolistas derrotados en la final por el Manchester United en 2008, entonces también desde los once metros...

Las lecciones
Había nueve naciones representadas en octavos de final, lo que pone de manifiesto el empuje de los clubes de los países supuestamente “pequeños”, que cada día aspiran a más. En esta fase, Italia ocupó una posición de fuerza, con tres equipos (Nápoles, Inter y AC Milan) por octava temporada consecutiva. Inglaterra, por su parte, únicamente tenía dos clubes (Arsenal y Chelsea) por primera vez desde el ejercicio 1999/2000, después de la eliminación de los dos de Manchester. El hecho de que la final fuese protagonizada por dos conjuntos derrotados en sus respectivas ligas demuestra también la dificultad que entraña competir con garantías por dos títulos al mismo tiempo.

Las sorpresas
El APOEL de Nicosia, cuartofinalista, fue la gran revelación de la temporada, mientras que el Zenit de San Petersburgo no deja de progresar de manera constante. Hay que señalar asimismo que clubes de la talla de Benfica, Lyon, Arsenal e incluso el Bayern, futuro finalista, tuvieron que pasar por la fase previa. Pero la gran sorpresa fue sin duda alguna la eliminación en semifinales de los dos grandes de España, el Real Madrid y el Barça, defensor del título, que a buen seguro acusaron el empeño y la garra que pusieron en sus espectaculares duelos nacionales.

Jugadores clave
Didier Drogba, ya excepcional en el encuentro de vuelta de semifinales en Barcelona, garantizó prácticamente él solo el espectáculo en la final: primero, firmó el empate a uno mediante un magnífico remate de cabeza, abriendo así las puertas de la prórroga a dos minutos de la conclusión. Su entrega fue tal que, al bajar a defender, provocó a continuación un penal en contra del Chelsea, que atajó Petr Cech. Por último, asumió con autoridad sus responsabilidades de líder al transformar el lanzamiento definitivo de los Blues, que les dio el trofeo. Para quitarse el sombrero.

Aunque redujese el ritmo en semifinales, Lionel Messi también brilló, y se adjudicó el título de máximo goleador por cuarta temporada seguida, con 14 dianas, su mejor registro. Iguala así el récord de José Altafini (AC Milan), que se remontaba a 1963.

Arjen Robben está peleado con las finales. Dos años después de perder la de la Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010™ contra España (1-0), ha sucumbido esta vez con su club en Europa al fallar una pena máxima en la prórroga. Seguramente por eso no participó luego en la tanda de penales...

¿Sabías que…?
Ha sido la sexta final de la Liga de Campeones de la UEFA decidida en los penales. El Chelsea se desquitó tras caer en esta lid en la final contra el Manchester United en 2008, y el Bayern de Múnich había ganado de ese modo al Valencia en 2001.

28 años después del AS Roma, que perdió la final en el Estadio Olímpico contra el Liverpool en los penales, el Bayern corrió la misma suerte ante otro club inglés. En cambio, los otros dos equipos que tuvieron la oportunidad de jugar la final en casa vencieron: el Real Madrid lo hizo en 1957 contra el Fiorentina, y el Inter de Milán batió al Benfica en 1965.

Números que hablan
7: 35 disparos en 120 minutos, y solo siete de ellos entre los tres palos. Es el asombroso balance del Bayern de Múnich, que dominó ampliamente la final, sin traducir su superioridad en goles. Y más sorprendente todavía es que los alemanes dispusiesen de 20 saques de esquina a su favor, sin poder aprovecharlos, cuando el Chelsea marcó en el único que tuvo.

La frase
“¡Ha sido de locos, como una montaña rusa! Este domingo cumplo 30 años, pero el sábado ya recibí el mejor regalo. Me tiraron seis penales, uno durante el partido y otros cinco en la tanda final, ¡y las seis veces me tiré por el lado correcto! En el de Robben, en la prórroga, ya sabía que iba a lanzar así de fuerte. Y además, cuando vi que el árbitro había pitado penal en una falta de Didier [Drogba], me dije que tenía que pararlo. Didier merecía de verdad ganar este partido. Es un tipo fantástico”. Petr Cech, guardameta del Chelsea.

Clasificación final
1. Chelsea *
2. Bayern de Múnich
3. Real Madrid, Barcelona
* clasificado para la Copa Mundial de Clubes de la FIFA 2011

Tabla de artilleros
1 - Lionel Messi (Barcelona), 14 goles
2 - Mario Gómez (Bayern de Múnich), 12
3 - Cristiano Ronaldo (Real Madrid), 10
4 - Karim Benzema (Real Madrid), 7
5 - Didier Drogba (Chelsea), 6

Máximos goleadores de las cinco últimas temporadas:
2007/08: Cristiano Ronaldo (Manchester United), 8 goles
2008/09: Lionel Messi (Barcelona), 9
2009/10: Lionel Messi (Barcelona), 8
2010/11: Lionel Messi (Barcelona), 12
2011/12: Lionel Messi (Barcelona), 14