El Corinthians derrotó a domicilio por 0-1 al Santos, campeón de la pasada Copa Libertadores, y dio un paso firme hacia la final de la versión del 2012 gracias a un golazo en el primer tiempo del delantero Émerson Sheik.

Corinthians, campeón de la Liga brasileña, se impuso en un emotivo partido con un fútbol aplicado y práctico al equipo que tiene en sus filas a las jóvenes estrellas Paulo Henrique Ganso y Neymar, quien tuvo una noche discreta.

Con un comienzo parejo y jugadas de ataque de ambos lados de la cancha, el Corinthians tomó ventaja a los 27 minutos en una maniobra colectiva en la que Paulinho se proyectó para dejar libre a Émerson Sheik. El punta, con un fino remate cruzado desde la izquierda a la escuadra derecha de Rafael marcó el único tanto del partido.

A medida que pasaron los minutos, el Corinthians consiguió neutralizar el nexo entre Ganso y la dupla de atacantes Neymar y Kardec.

Para el segundo tiempo, el entrenador Muricy Ramalho dio ingreso al artillero Borges, goleador del Campeonato Brasileño del 2011, a cambio de Elano.

Portero en plan grande
El guardameta del Corinthians, Cassio, fue una de las figuras del partido al conjurar varias veces el grito de gol de los cerca de 20.000 aficionados que colmaron los graderíos del estadio Vila Belmiro.

El autor del gol, Émerson Sheik, fue expulsado en el minuto 78 al recibir la segunda cartulina amarilla por una falta recia sobre Neymar, quien minutos antes se salvó de la expulsión al agredir a un rival.

En el minuto 83, el partido se suspendió por quince minutos debido a una falla en el fluido eléctrico.

Después de la reanudación, el entrenador visitante, Tite, rearmó su línea defensiva con el ingreso del centrocampista Wallace en lugar del creativo Alex y Ramalho respondió con las sustituciones de Arouca, jugador de marca, por el enganche Felipe Anderson, y de Alan Kardec por el también delantero Dimba.

El partido de vuelta de las semifinales se disputará la próxima semana en el estadio Pacaembú, de Sao Paulo.

El paso a la final será un logro sin antecedentes en la historia del Corinthians, el equipo más popular de Brasil después del Flamengo.