El ES Sétif ganó el partido por el quinto puesto de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA Marruecos 2014 al imponerse al Western Sydney Wanderers australiano en la tanda de penales (5-4), tras el empate (2-2) con que concluyó el tiempo reglamentado.

Fue en 2012 cuando Khedairia recaló en el equipo magrebí, tras haber decidido dejar el fútbol francés. Y acertó al hacerlo, pues es muy probable que no hubiese gozado de un éxito semejante en los banquillos del Toulouse y del Le Mans.

El portero se refirió a esa apuesta en su carrera para FIFA.com: “Estaba frustrado por permanecer en el banquillo. Esperé varios años a que me diesen mi oportunidad, pero fue en balde. Por tanto, opté por poner rumbo al país de mis antepasados”.

Sin embargo, Khedairia tuvo que luchar para hacerse un sitio en su país de origen, que vive al ritmo del fútbol: “Los comienzos fueron difíciles. Aquí, los aficionados no aceptan la derrota, y al portero siempre se le señala como chivo expiatorio. He vivido momentos delicados con el público del Sétif, pero, a base de paciencia y seriedad, he demostrado que merecía la titularidad y que lo que me hizo venir aquí no fue mi flojo nivel, sino simplemente la falta de confianza por parte de los clubes franceses”.

Día tras día, Sofiane Khedairia fue demostrando que era la perla rara que el Sétif llevaba tiempo buscando, ayudando al equipo a ganar la liga argelina y posteriormente la Liga de Campeones africana. El ex cancerbero de Besançon, Cassis Carnoux y Le Mans expresó su satisfacción: “¡Soy el hombre más feliz del mundo! Después de varios años difíciles, me siento liberado. Antes, ni siquiera nos atrevíamos a fantasear con que pudiésemos llegar a la final de la Liga de Campeones, pero hoy somos los campeones de África”.

Un especialista en penales
Aunque Khedairia no tuvo suerte en tierras galas, no ocurrió lo mismo este miércoles en la tanda de penales contra el Western Sydney Wanderers, en el estadio de Marrakech.

Su foto atajando el lanzamiento de Dean Bouzanis, el portero del conjunto de Sydney, ocupó las portadas de los periódicos australianos. Khedairia nos habló de aquel instante: “Era la bola de partido: si [Bouzanis] marcaba, perdíamos. Así que me concentré, y estaba convencido de que iba a tirar a la derecha. Me estiré como Iker Casillas y logré detener el esférico”.

Esa parada, magnífica a la par que decisiva, no es la mejor realizada por el portero de 25 años: “He parado diez penales, y mi mejor parada se remonta a cuando tenía 16 años. Estaba jugando con el filial del Toulouse un partido contra la selección de Francia sub-21, y detuve el tiro de Samir Nasri. No es poco parar un disparo de Nasri, aunque pienso que podría haberlo hecho mejor”.

En su primera participación en el Mundial de Clubes, el ES Sétif ha ocupado la 5ª posición. Khedairia nos ofreció sus impresiones sobre ese resultado: “Estoy contento por haber ganado al Western Sydney y por este quinto puesto. Hemos realizado muchos esfuerzos durante todo el encuentro y, aunque no hayamos alcanzado nuestro mejor nivel, hemos ganado nuestro segundo partido. Mi parada nos ha permitido terminar quintos, pero yo simplemente he cumplido con mi deber”.

Los lamentos de Vitor Saba
Mientras Khedairia se mostraba satisfecho con su campeonato, a Vitor Saba le costaba asimilar la derrota, tras haber marcado el gol más bonito del encuentro. El jugador brasileño expresó su estado de ánimo a FIFA.com: “Estoy disgustado por la derrota porque he hecho todo lo posible para ayudar a mis compañeros, pero no estaba a tope físicamente por culpa de mi lesión”.

Aun así, el centrocampista, que se afeitó su larga barba justo después del triunfo en la Liga de Campeones asiática como consecuencia de una apuesta con el entrenador Tony Popovic, dijo estar satisfecho de su carrera en el Wanderers y de su gol al Sétif: “Ha sido una bonita temporada, pero todavía tenemos mucho camino que recorrer para recuperar el liderato en la liga australiana. He dejado mi huella en el Mundial de Clubes marcando contra el Sétif, y espero que el mundo entero haya visto el gol”.