La final de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA 2015, que se disputó en Yokohama ante 66.853 espectadores, se saldó con victoria del Barcelona frente al River Plate argentino por 3-0. Lionel Messi y Luis Suárez, que anotó por partida doble en la segunda parte, firmaron los goles azulgrana. Los ganadores de la Liga de Campeones de la UEFA de 2015 firmaron así una jornada histórica en la que, tras los triunfos que consiguieron en 2009 y en 2011, se convirtieron en el primer club que se adjudica la cita mundialista en tres ocasiones.

El Barça selló su billete a la final con una victoria por 3-0 sobre el Guangzhou Evergrande en una jornada en la que Suárez se convirtió en el primer jugador en la historia de la competición que marca tres goles en un mismo partido. Sin embargo, el festival goleador del uruguayo no terminó ahí, ya que Suárez volvió a anotar en la final, esta vez por partida doble, y batió así otro récord de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA al sumar un total de cinco dianas en un único certamen.

Entretanto, su compañero Lionel Messi, que se perdió las semifinales por un cólico nefrítico, regresó a lo grande en la final abriendo el marcador para el conjunto azulgrana. El nominado al FIFA Ballon d'Or 2015 alcanzó, de este modo, un logro sin precedentes al convertirse en el primer jugador que consigue marcar en tres finales de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA.

Eliminación del Auckland e invasión argentina
Los seguidores de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA sólo tuvieron que esperar nueve minutos para ver el primer gol del torneo, que llegó tras un error de Jacob Spoonley. El portero del Auckland City no acertó a atajar un balón fácil y dejó el cuero a los pies de Yusuke Minagawa, que no desperdició el regalo y adelantó al Sanfrecce Hiroshima japonés. A falta de 20 minutos para la conclusión del encuentro, Shiotani, que se había incorporado al juego como suplente, certificó la eliminación de los campeones de la OFC con un disparo casi sin ángulo que se coló bajo las piernas del guardameta neozelandés después de rebotar en un defensa.

En su siguiente compromiso, que tuvo lugar en Osaka, el Sanfrecce volvió a lograr la victoria con relativa comodidad, esta vez frente al TP Mazembe africano. En los días previos al duelo de cuartos de final, el entrenador Hajime Moriyasu había manifestado su preocupación por la fatiga física y mental acumulada por sus jugadores, así como por las lesiones de algunos de sus futbolistas más importantes, mientras que numerosos analistas neutrales habían aventurado un duelo muy igualado entre japoneses y congoleños. Sin embargo, los campeones de la J.League dieron buena cuenta de sus rivales africanos y se ganaron el derecho a medirse a River Plate en semifinales gracias a los goles de Shiotani, Chiba y Asano.

Y aunque ese partido se disputó en tierras niponas pareció que el equipo local era River, ya que en las gradas se vieron mayoritariamente hinchas procedentes de Sudamérica y ataviados con los colores rojiblancos del conjunto bonaerense. Los aficionados argentinos, que llegaron con sus cánticos, sus banderas y su pasión, vieron recompensado su infatigable apoyo con una victoria de su equipo que fue posible gracias al solitario gol que Lucas Alario logró en el minuto 72. Sin embargo, el duelo no resultó nada fácil para los campeones de la Copa Libertadores, que necesitaron de las intervenciones salvadoras del guardameta Marcelo Barovero para cumplir los pronósticos y plantarse en la final.

Los equipos asiáticos impresionan y el Barça se pasea
Como es sabido, el Barcelona se clasificó para las semifinales de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA ganando al Juventus de Turín en la final de la Liga de Campeones de la UEFA, pero el camino del Guangzhou hasta la penúltima ronda del certamen mundialista resultó más dramático que el 3-1 que el conjunto catalán le infligió a la escuadra turinesa en Berlín el pasado mes de mayo. Y es que, a falta de diez minutos para la conclusión de su duelo de cuartos de final ante el América mexicano, el equipo chino perdía por 1-0 con los campeones de la CONCACAF, pero los cambios de Luiz Felipe Scolari surtieron efecto y los pupilos del técnico brasileño acabaron dándole la vuelta al partido. Una fantástica dejada de Lin Gao de espaldas a la portería rival permitió a Long Zheng marcar el gol del empate, antes de que, en el último minuto del tiempo añadido, Paulinho rematase al fondo de las mallas un saque de esquina de Yu Hanchao.

Scolari instó a sus jugadores a que se atrevieran a soñar y a creer en la victoria frente al Barcelona, pero el conjunto español resultó demasiado poderoso para el campeón asiático y acabó imponiéndose por un claro 3-0 en un partido que se disputó en Yokohama y que se recordará por los tres goles que marcó Luis Suárez. No en vano, la tripleta del delantero uruguayo fue la primera registrada en una competición intercontinental desde la que Pelé logró con el Santos en la victoria por 5-2 que el conjunto brasileño le infligió al Benfica en 1962.

En el partido por el tercer puesto, que sirvió para abrir boca antes de la gran final, el Guangzhou probó su propia medicina de manos del Sanfrecce Hiroshima, que, espoleado por los eficaces cambios de su entrenador Hajime Moriyasu, remontó un gol en contra y acabó llevándose el triunfo. El ariete brasileño Paulinho adelantó a los pupilos de Scolari con un gol muy tempranero, pero dos tantos de Douglas en el segundo tiempo permitieron al Sanfrecce Hiroshima adjudicarse la medalla de bronce del certamen mundialista.

Datos del torneo

Equipos: 7
Fechas: del 10 al 20 de diciembre de 2015
Final: Barcelona 3-0 River Plate
Partidos: 8
Goles: 21 (un promedio de 2,63 por partido)
Espectadores totales: 272.312 (un promedio de 34.039 por partido)