La Copa Mundial de Clubes de la FIFA Japón 2015 terminó con la proclamación del Barcelona como primer tricampeón del mundo de clubes. Japón organizará también el Mundial de Clubes de 2016, y FIFA.com ha hablado con tres figuras destacadas del fútbol japonés, que analizan el torneo mundialista de 2015 y explican cuáles son sus expectativas para la edición del año que viene.

Un regreso muy esperado
Kohzo Tashima, Vicepresidente de la Asociación Japonesa de Fútbol, se mostró encantado con el regreso del Mundial de Clubes a Japón en 2015, después de celebrarse en Marruecos durante dos años.

“Teníamos muchas ganas de que llegase este torneo”, afirma Tashima. “El Mundial de Clubes empezó en 1981 como un enfrentamiento a partido único entre los campeones de Europa y Sudamérica. En los años transcurridos desde entonces, le hemos ido dando la forma que tiene actualmente: un torneo en el que compiten los campeones de clubes de cada continente. En ese aspecto, el pueblo japonés siente un enorme apego emocional por esta prueba”.

Tashima considera que el partido por el tercer puesto que disputaron dos clubes asiáticos —el Sanfrecce Hiroshima japonés y el Guangzhou Evergrande chino— es una clara prueba de que el fútbol del continente va a más.

“El Guangzhou tiene algunos jugadores fantásticos, y la mayoría de sus futbolistas chinos son internacionales. Es un digno campeón de Asia”, indica Tashima, que también es miembro del Comité Ejecutivo de la FIFA y uno de los vicepresidentes de la Federación de Fútbol del Este de Asia. “El Sanfrecce era el campeón de la J.League de este año y tuvo un desempeño brillante, al ser tercero del Mundial de Clubes”.

El triunfo por 2-1 del Sanfrecce sobre el Evergrande en la eliminatoria por el tercer puesto, con remontada incluida, fue más meritorio aún si tenemos en cuenta el frenético calendario que había afrontado el plantel de Hajime Moriyasu las semanas anteriores.

“Apenas unos días después de derrotar al Gamba Osaka en la final a doble partido que le dio el título de la J.League, el Hiroshima venció al Auckland City FC, y luego al TP Mazembe”, recuerda Tashima. Aunque los Arqueros Púrpura cayeron en semifinales a manos del River Plate argentino, supieron rehacerse y terminaron el Mundial de Clubes —y la temporada— con buena nota. “El equipo estaba muy bien dirigido. Me alegra que el representante del país organizador pudiese acabar en la tercera posición. Y como vicepresidente de la EAFF, no podría estar más contento de que dos equipos del este de Asia hayan llegado a este partido. El Mundial de Clubes ha puesto de manifiesto que el fútbol asiático no deja de crecer. Estoy convencido de que esto también supondrá un gran impulso para las selecciones nacionales de la región”.

El éxito del Mundial de Clubes de 2015 y la construcción de varios nuevos estadios animan a Tashima a pensar que Japón debe presentar su candidatura a organizar más grandes torneos futbolísticos en 2016 y posteriormente.

“Este año se jugaron partidos del Mundial de Clubes por primera vez en Osaka. La ciudad también cuenta con un nuevo estadio de fútbol que estará disponible a partir de 2016”, concluye Tashima. “En los próximos años se construirá un nuevo Estadio Nacional en Tokio. Espero que Japón siga organizando el Mundial de Clubes. Y, por supuesto, también tenemos el estadio de Yokohama, en el que se ha jugado la final de este año. Lo que ofrecemos supone un atractivo para todo el mundo”.

La J.League y la F.League quieren subirse a la ola del Mundial
La gran actuación del Sanfrecce en el Mundial de Clubes ha servido para animar a varias figuras destacadas de distintas ligas niponas y generar optimismo acerca del futuro desarrollo del deporte rey en el país.

Miki Sato, designada en 2015 “administradora femenina” de la J.League, encargada de llevar a cabo diversas actividades de relaciones públicas para promocionar el campeonato, ha asistido esta temporada a partidos de unos 40 clubes de la primera y la segunda división, y confiesa sentirse “entusiasmada” al ver al Sanfrecce enarbolar con orgullo el estandarte de la J.League. Quedó especialmente impresionada con la determinación mostrada por el Hiroshima.

“Me preocupaba que tener un calendario tan duro afectase a los jugadores física y psicológicamente”, admite la modelo y figura televisiva. “Pero fue alentador ver al equipo esforzarse al máximo y competir a fondo hasta el final. Todos los jugadores participaron en la defensa y en el ataque, incluso los defensas se lanzaron arriba para buscar oportunidades de gol”.

Sato también disfrutó con la energía que los numerosos hinchas de River Plate desplegaron durante los encuentros de su equipo en Japón.

“Fue fantástico oír los cánticos de aficionados de clubes de todo el mundo. Eso creó una atmósfera distinta a la que se ve en los partidos de la J.League”, señala Sato, de 22 años. “Mucha gente vino a Japón para ver este torneo. Había más banderas de las que he visto nunca en un partido de la J.League. Esos hinchas crearon un ambiente parecido al de sus estadios, yo notaba la pasión que sentían por sus equipos. Me di cuenta de que animar a su equipo es parte de sus vidas, y de que siempre están con él, en todos los partidos”.

En opinión de Sato, uno de los aspectos destacados del torneo fue la entrega de un futbolista japonés que no jugaba en el Hiroshima. El lateral izquierdo del Auckland City Takuya Iwata tuvo un buen papel en el primer partido del torneo, que el conjunto neozelandés perdió por 2-0 ante el Sanfrecce, y terminó con una venda en la cabeza tras un choque fortuito que le obligó a abandonar la cancha durante varios minutos.

“Me gustó mucho que un futbolista japonés desempeñase un papel importante en un equipo extranjero. Iwata fue el jugador rival al que más atención presté. Sufrió un corte en la cabeza, pero volvió y peleó hasta el final. Se nota que es un jugador muy comprometido. Me sorprendió que hubiese tantos aficionados japoneses del Auckland City”.

Y como es lógico en una persona encargada de fomentar el interés de sus compatriotas por la J.League, Sato ya se ilusiona pensando en la edición de 2016 del Mundial de Clubes.

“Ojalá haya un club japonés que participe en ese torneo como campeón de Asia”, dice. “Si somos capaces de mostrar a más gente que los equipos de la J.League tienen calidad suficiente para rendir a un buen nivel a escala mundial, conseguiremos más aficionados y habrá más espectadores en los partidos de la liga, y a su vez eso hará que sea todavía más interesante. Me encantaría ver a un club de la J.League llegar a la final el año que viene”.

El impacto del torneo en las ligas
Y es probable que el impacto del torneo se deje sentir incluso en la F.League japonesa, el campeonato de fútsal, la modalidad de fútbol cinco en campo cubierto. La participación del Barcelona resultó especialmente reconfortante para José Fernández Cortina, entrenador del Voscuore Sendai, equipo profesional de fútsal: es el club de su ciudad natal, y hasta la temporada pasada él entrenó a su filial sub-19. En opinión de José Fernández, en el Barcelona el fútbol y el fútsal están estrechamente relacionados.

“Son secciones distintas del club, pero hay muchos intercambios e interacciones entre jugadores. Muchos de los jóvenes del Barcelona, como Sandro Ramírez y Munir El Haddadi, vienen a ver nuestros partidos de fútbol sala. Y algunas de las estrellas del primer equipo, como Andrés Iniesta y los brasileños, también”, explica. “Algunos hasta siguen los partidos del equipo B de fútbol sala, y de otros de categorías más inferiores”.

El técnico, de 33 años, cree que el paso de clubes como el Barcelona por Japón aportará beneficios a largo plazo al deporte en el país.

“Pienso que la visita del Barcelona ha sido maravillosa para Japón”, afirma. “A mí me gusta ver sus partidos. Hemos visto su juego de triangulaciones, los jugadores siempre encaran la portería al realizar el primer toque. Son habilidades fundamentales que funcionan tanto en el fútbol como en el fútbol sala. Y creo que a mucha gente, sobre todo a los niños, le habrá servido de inspiración ver de cerca el juego de clase mundial de Iniesta y de Neymar, que empezaron como jugadores de fútbol sala. Estoy seguro de que los niños que han asistido al Mundial de Clubes intentarán reproducir lo que han visto cuando jueguen ellos al fútbol”.

Y no cabe duda de que la participación del Barcelona en el Mundial de Clubes tendrá una gran influencia sobre los jóvenes que practican el deporte rey en el país del sol naciente. Muchos aficionados japoneses están deseando ya que llegue la edición de 2016 para poder disfrutar de otra exhibición a cargo de los mejores futbolistas del planeta.