¿Cómo motivarse cuando ya lo has ganado todo y varias veces? “¡No hace falta!”. La pregunta hasta le resulta extraña porque él tiene la motivación en los genes. No tiene que buscarla ni provocarla. Está en la naturaleza de Lionel Messi querer más. Y ahora mira a Japón. Allí peleará por su tercera Copa Mundial de Clubes de la FIFA, que anhela tanto como la primera.

Messi enfrenta el microfóno con más reparos que al mejor portero del mundo. Porque prefiere hablar con el balón, mejor que con palabras. Pero en la distancia corta logra sorprender tanto como dentro del rectángulo de juego. Tal vez por la contraposición de la calma que transmite un jugador electrizante. Por el tono pausado y bajito de un futbolista vertiginoso y ya histórico.

El 10 del FC Barcelona se sentó con FIFA.com antes de poner rumbo al País del Sol Naciente, a donde llegó este lunespara analizar el torneo, evaluar su crecimiento y hacer balance de un año que podría reportarle su quinto FIFA Ballon d’Or… Y de repente, al repasar todo lo logrado, el argentino saca una de sus medias sonrisas y reconoce: “Un año impresionante”.

La presentación del Barcelona en Japón está ya a la vuelta de la esquina, ¿qué sensaciones le despierta este torneo?
Es una competición muy linda, una de mis favoritas. Por el valor que tiene pero también por lo que significa: haber ganado la Champions. Y te da la oportunidad de coronar un año de la mejor manera posible. Así que estoy muy contento preparándolo con todos mis compañeros. Nuestra idea es poder levantar esa copa y después disfrutar las navidades con nuestras familias con el campeonato bajo el brazo.

Ya ha visitado Japón varias veces, ¿qué impresiones le ha dejado el país en general?
De todo un poco, pero siempre muy agradables, sobre todo, por lo sucedido en la cancha cuando ganamos la edición de 2011, pero también afuera. La última vez que estuvimos en el país pudimos disfrutar de un día libre para salir, recorrer un poco y andar por la calle como personas anónimas. El trato de la gente siempre fue espectacular, apasionada pero respetuosa. Es un país que me gusta mucho.

Precisamente, 2011 fue la última edición que Barcelona disputó el torneo. Aquella final la ganó con una victoria brillante por 4-0 ante el Santos de Neymar. ¿Cómo compara al jugador de entonces con el que es su compañero ahora?
Ha pasado mucho tiempo y soy testigo de su enorme crecimiento, tanto en lo futbolístico como en lo personal. Ya entonces era un grandísimo jugador y hoy en día lo es mucho más todavía, mucho más completo. La verdad es que es un gusto y un privilegio tenerlo de nuestro lado ahora.

Dos años antes, ganó su primera Copa Mundial de Clubes en un partido dramático ante Estudiantes (2-1). Ahora podría enfrentar a otro equipo argentino, River Plate…
Es una sensación rara. En mi carrera sólo me ha tocado una vez jugar contra un club argentino, y fue precisamente en esa final ante Estudiantes. Fue un partido durísimo, en el que fuimos perdiendo durante mucho tiempo y logramos empatar sobre la hora, para después ganarlo en la prórroga. Pero también es algo que me motiva porque River es un equipo grande a nivel mundial, creo que si jugamos contra ellos va a ser un buen partido.

¿Es cierto que usted pudo haber jugado con River antes de ir a Barcelona?
Sí, hace mucho tiempo de eso ya. Al final no sucedió, pero sí es verdad que se dio la posibilidad cuando yo era muy chiquito.

¿Cómo ha sentido la evolución del Barcelona en todos los años que lleva en el club?
Hemos cambiado un poco. Nos hemos vuelto más verticales. Por supuesto, no hemos perdido la idea de tener la pelota, es nuestro sello y nuestra prioridad: controlar el juego y mantener la posesión lo más que podamos. Pero ahora le hemos añadido la idea de que en dos toques podemos estar en la otra portería. Antes era llegar con mayor elaboración.

Y en su caso personal, ¿cómo se ha sentido dentro de esta evolución?
Un poco como mencionaba con Neymar. Con el paso del tiempo uno va creciendo dentro y fuera de la cancha, se va adaptando a distintas circunstancias. Me parece que, aunque mantengo la esencia, he ido agregando cualidades a mi juego en estos años.

Tras haberlo ganado todo, ¿cómo motivarse para un nuevo torneo?
¡No hace falta! Sabemos lo que significa el Mundial de Clubes, para nosotros se trata de sumar un título más, esos campeonatos son legados imborrables para la historia del club. Es algo muy importante.

Sería, además, la cereza del pastel de un 2015 increíble, Liga, Copa del Rey, Liga de Campeones de la UEFA, Supercopa de Europa, quizá FIFA Ballon D’Or en su caso…
Un año impresionante. La vez que nos tocó ganarlo todo con Guardiola parecía irrepetible, realmente no sabíamos si algún día íbamos a poder repetirlo. Y aquí estamos. Ahora lo que nos queda es terminar el año de la mejor manera posible para que sea inolvidable.