Iluminado por miles de flashes, el uruguayo Luis Suárez no dejaba de sonreír. En sus manos tenía el Balón de Oro adidas al mejor jugador de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA Japón 2015 y el Premio Alibaba E-Auto al mejor jugador de la final, el mismo que había ganado en las semifinales ante el Guangzhou Evergrande.

Con sus cinco goles en dos partidos en el estadio internacional de Yokohama, igualó a su compañero de equipo Lionel Messi y a otro argentino, César Delgado, como máximo goleador de la historia del certamen. Suficientes motivos como para no parar de saludar a las tribunas y abrazarse con cada uno de sus compañeros, sintiéndose ya campeón del mundo por primera vez en su carrera.

Apenas bajó a la zona de vestuarios, El Pistolero del FC Barcelona habló con FIFA.com y dejó sus sensaciones de una noche mágica para él y para todo el barcelonismo.

Luis, ¿cuántas veces soñó con esto de niño en Uruguay?
Estos torneos son lindos de jugar y la Intercontinental hoy día cambió a Mundial de Clubes y es una ilusión que uno tiene desde niño, cuando me levantaba a las seis de la mañana para ver estos partidos. Estoy cumpliendo uno de los sueños que me quedaba por cumplir.

¿Se acuerda uno en estos momentos de la imagen de Hugo de León y el resto de jugadores de Nacional de Montevideo, el club del que es hincha, en 1988?
Claro, esa final contra el PSV (Eindhoven). Me acuerdo de muchas. La época de Olimpia, de Palmeiras, de Boca. Son cosas que uno se va acordando, lindos momentos que ahora me toca vivir a mí desde este lado y quiero disfrutarlos al máximo.

Tiene a su lado a monstruos como Lionel Messi o Neymar, sin embargo el Balón de Oro adidas se lo llevas usted. ¿Por qué?
Creo que también tuvo mucho que ver que ellos no estuvieran en el primer partido (se ríe). Son jugadores que marcan muchísimo la diferencia y a uno le da tranquilidad tenerlos al lado, saber que están alrededor. El premio no es solamente mío, es de todo el equipo. Lo tomo como un reconocimiento a todo el esfuerzo, a todo el sacrificio que hizo el grupo para llegar hasta acá. Yo estoy muy contento por haber ayudado con mis goles pero al final lo más importante era poder levantar la copa. Eso es lo que me hace más feliz.

¿Cómo ha vivido la final?
Ellos nos hicieron un gran partido en el primer tiempo, hasta el gol de Leo. Tuvieron muchísimas situaciones también y jugaron como un típico equipo sudamericano, cortaron mucho y nos apretaron arriba, pero en el segundo tiempo hicimos el segundo y el tercer gol y ahí se les complicó un poco. El 2-0 fue una tranquilidad porque dos goles, contra nosotros, no es fácil darlo vuelta, aunque con el Deportivo La Coruña (por la Liga española) ya nos había pasado, así que la tranquilidad la tuvimos recién cuando hicimos el tercero.

Tuvo un 2015 impresionante: campeón de Liga, de la Copa del rey, de la Liga de Campeones, ahora del mundo… ¿Qué deseo tiene para el 2016?
Principalmente que sigan teniendo salud mi señora y mis hijos, que son lo que más me importa en este mundo.