El 23 de noviembre, el Kashima Antlers se impuso por la mínima al Kawasaki Frontale (1-0) en la semifinal de la ronda eliminatoria de la J.League. Prácticamente nadie habría predicho que, un mes después, el Kashima disputaría la gran final de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA Japón 2016, un partido en el que llegó incluso a hacerse con una ventaja de 2-1 sobre el Real Madrid en la segunda parte.

A pesar del arrojo y del valor con los que se enfrentaron al ganador de la Liga de Campeones de la UEFA, los jugadores del Kashima Antlers sufrieron la amarga decepción de no haber podido culminar con un triunfo su trayectoria hasta el encuentro decisivo de la competición. "Un segundo puesto es un segundo puesto. Es frustrante no haber ganado el título", declaró el mediocampista Gaku Shibasaki a FIFA.com tras el encuentro.

Shibasaki marcó los dos goles del Kashima en la derrota por 4-2 y se hizo acreedor del Balón de Bronce adidas por su rendimiento en este torneo, por lo que compartió el podio con los madridistas Cristiano Ronaldo (Balón de Oro adidas) y Luka Modric (Balón de Plata adidas). El galardón, sin embargo, no ha proporcionado excesivo consuelo al internacional japonés. "Vi puerta en dos ocasiones, pero eso no cambia el hecho de que no pude propulsar a mi equipo hasta la victoria. No me siento precisamente satisfecho", asegura Shibasaki.

En una rueda de prensa mantenida antes del choque, Shibasaki había declarado que estaba totalmente decidido a derrotar al conjunto merengue. Ni su resolución ni su sed de triunfo se apagaron en todo el partido, ni siquiera en los segundos finales. "Desde el principio del torneo, hemos jugado con el convencimiento de que queríamos disputar cuatro partidos y llevarnos el título. Por desgracia, no ha sido posible", explica este jugador de 24 años de edad. 

"No obstante, esta competición se convertirá en un trampolín para nosotros. Tenemos que mejorar muchos aspectos, pero sabemos qué problemas hay que solucionar. Debemos trabajar y perfeccionar muchos detalles".

Un gran impulso para el fútbol japonés
Después del partido, algunos jugadores del Kashima charlaron con los futbolistas del Madrid fuera de los vestuarios e intercambiaron camisetas. Incluso en medio de estos amistosos intercambios, el defensa Naomichi Ueda parecía abatido. "Hemos perdido la final, y terminar segundo es lo mismo que terminar el último", afirma Ueda.

Los jugadores del Kashima aguantaron el empate hasta la conclusión del tiempo reglamentario, pero acabaron perdiendo en la prórroga, debido sobre todo a una tripleta de Ronaldo. "Estar totalmente volcados en el partido y jugar para ganar sólo en la primera y en la segunda parte no basta. Teníamos que haber mantenido el empuje también en la prórroga", comenta Ueda repasando lo que había dado de sí el encuentro. "En parte, me siento responsable de esta derrota".

Según Ueda, el dolor por haber perdido la final podría transformarse en un poderoso estímulo para el campeón de la J.League. "Hemos marcado goles, por eso el rival vino a por nosotros con todas sus armas. Tenemos que llegar a ser lo bastante buenos como para impedir que [un equipo como] el Madrid vea puerta incluso cuando se lanza con todo al ataque. Hoy no hemos obtenido un buen resultado, pero quiero aprovechar esta experiencia en nuestro próximo partido".

El delantero Shuhei Akasaki, aunque también decepcionado, considera muy positiva la capacidad del Kashima para incomodar hasta los últimos minutos al campeón de Europa. "Es decepcionante no salir de aquí con la victoria", manifiesta Akasaki. "Pero hemos demostrado al mundo lo que el Kashima puede hacer. Creo que esto dará un gran impulso no sólo a nuestro equipo, sino a todo el fútbol japonés".

La temporada del Kashima no ha terminado todavía. El 24 de diciembre, se enfrentará al Sanfrecce Hiroshima (un equipo que terminó tercero en el Mundial de Clubes del año pasado) en la llamada Copa del Emperador, la competición de Copa de Japón. Será una oportunidad de oro para que el conjunto de Masatada Ishii pase página y se sobreponga a la decepción sufrida por su derrota, tras un partido muy trabajado, a manos del Madrid.