Convertir la decepción en optimismo. Encontrar la motivación luego de una fuerte frustración. Son procesos complejos que el Profe Reinaldo Rueda ha tenido que acelerar para recuperar a sus jugadores.

Así es la competición. No hay tiempo para encerrarse y esperar que cicatricen las heridas. Hay que salir de nuevo afuera a pelear otra vez. “Esto sólo se saca con otro partido, con otro juego y ojalá con un resultado positivo”, explica el entrenador de Atlético Nacional a FIFA.com.

Los jugadores ya han levantado la cabeza. Caminan con paso firme en Yokohama. Hay una fuerte determinación en sus miradas. Tras la frustración de su derrota ante Kashima sólo cabe una solución: sacar un resultado positivo en el partido por el tercer puesto de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA Japón 2016 contra Club América.

“Será un partido muy difícil, muy reñido, con dos estilos de juego muy diferentes, pero muy competitivos ambos”, advierte el entrenador de 59 años. “El fútbol mexicano es muy ofensivo, muy vertical. El Profesor Ricardo La Volpe siempre ha sido muy definido con sus esquemas de 3-5-2 y 3-3-4. Siempre presenta equipos muy equilibrados y será una bonita rivalidad entre CONCACAF y CONMEBOL. Nosotros confiamos en dar un buen paso”.

“Ha sido muy difícil recuperar al grupo, porque llegábamos aquí con mucha ilusión. Han sido días difíciles, hemos estado haciendo dinámicas individuales. Venir hasta aquí y no haber superado el primer obstáculo ha generado mucha frustración”, confiesa.

Una deuda y una lección
Pero ya no miran atrás. Ahora, la palabra más repetidas en la concentración del equipo Paisa es ‘dignidad’. Hay que cerrar la histórica participación en la Copa Mundial de Clubes de la FIFA de la mejor manera posible.

El grupo se ha conjurado para brindar un regalo a sus entregados hinchas. Estos días hay más de 5.000 aficionados del Verdolaga en Japón. Han venido desde Medellín, desde Canadá y hasta desde Melbourne para animar al equipo de su corazón. Más de 600 componentes de la barra “Los del Sur” estarán en la grada del estadio Internacional de Yokohama. Muchos han vendido su moto, otros su carro. Alguno ha pedido un crédito sobre la casa para costearse el viaje. “Siempre presentes”, dice su lema. Y los jugadores quieren corresponder a ese amor y pasión por los colores con una victoria final. Aunque sea en la final de consolación. Con una medalla de bronce en el tercer cajón del podio.

"Hay que aprender de toda esta experiencia. Es una lección muy fuerte que seguro nos hace mejorar. De la experiencia de este mundial seguro sacamos muchas cosas positivas para el futuro”, asegura el veterano entrenador vallecaucano, que ya participó en otros cuatro torneos FIFA: dos Campeonatos Juveniles con Colombia (1993 y 2003) y dos Copas Mundiales de la FIFA, Sudáfrica 2010 con Honduras y Brasil 2014 con Ecuador.

El experto estratega seguirá trabajando en las últimas horas antes del encuentro para ajustar a su equipo, buscar a los elementos que mejor se muestren para reforzar sus propias fuerzas y contrarrestar las del rival. Con una sólo misión. “Confío en que podamos hacer un buen juego y llevarnos la victoria”.