• Con su gol en el 88', Da Silva dio a Urawa el título de campeón de Asia  
  • El delantero revela la historia de sus celebraciones de gol
  • Urawa Reds debuta en el Mundial de Clubes ante Al Jazira el 9 de diciembre

“Sólo unos pocos llegan aquí”, señala Rafael Silva, de 25 años, todavía sudando después de dos intensas horas de entrenamiento en la calurosa tarde de Abu Dhabi. “Es un verdadero honor y un gran motivo de alegría. Hemos llegado hasta aquí gracias a un trabajo y a un esfuerzo colectivo fantásticos. Y estamos orgullosos de representar a Japón”.

Sus nueve goles en la triunfal campaña de los suyos en la Liga de Campeones de la AFC —apenas uno menos que el máximo artillero del campeonato, Omar Khribin, que anotó diez—, convierten al delantero brasileño en una pieza clave en los éxitos que ha cosechado este año el Urawa Reds Diamonds.

De hecho, si hubiera que condensar en una imagen la contribución de Rafael Silva, no hay duda de que su acción decisiva en el partido de vuelta de la final de la Liga de Campeones de la AFC se llevaría la mayoría de votos. Aunque vio puerta tanto en la ida como en la vuelta, su trallazo en el minuto 88 del choque de vuelta contra el Al Hilal quedará para siempre en la retina de la hinchada de los Reds.

El gol
“Había muchísima expectación”, afirma Silva sobre el encuentro de vuelta, disputado en el estadio de Saitama. “Fue un partido muy complicado, muy tenso. Y, entonces, llegó el gol”.

“Un gran alivio. Y, después, alegría”. Con estas palabras describe sus sensaciones tras la diana conseguida en el minuto 88, en una jugada en la que demostró oportunismo, velocidad y potencia. “Vi que el defensor quería anticiparse a mi movimiento para robarme el balón. Pero protegí la pelota con el cuerpo, me giré en el último momento y me deshice de él”.

La característica celebración de Rafael Silva —que consiste en un breve saludo a la grada— quedó interrumpida cuando sus compañeros se abalanzaron sobre él para celebrar el tanto. Cuando se levantó, el ariete brasileño abrazó emocionado a su compañero y compatriota Maurício Antônio.

“En ese momento se me pasaron un montón de cosas por la cabeza”, cuenta. “Cómo empecé, de dónde vengo, dónde estoy actualmente, lo lejos que he llegado y cómo he evolucionado. Después, la sensación fue de pura alegría, acrecentada por todo el apoyo que recibí en la cancha y desde las gradas”.

El saludo de Saitama
Las estadísticas sugieren que Rafael Silva podría estrenar próximamente su peculiar celebración en los Emiratos Árabes Unidos. No en vano, el saludo de Saitama nació este año, cuando Silva llegó al Urawa Reds.

“Es un agradecimiento a los aficionados”, confiesa. “Una cuestión de respeto”.

“Se me ocurrió en el primer duelo de la Liga de Campeones. Estaba muy concentrado en el partido, pero, de repente, mientras pensaba en qué haría si marcaba, lo vi claro: saludaría con una mano y pondría la otra detrás. Y parece que fue una buena idea, porque a los aficionados del Urawa les encanta”.

 

¡Hola gente! Soy Rafael da Silva, delantero del Urawa. Estoy en Abu Dhabi para competir en el Mundial de Clubes. Espero que me acompañes y nos sigas en FIFA.com. ¡Un gran abrazo a todos! Ciao.

La transición
Aunque la delantera del Urawa Reds parezca ahora su sitio natural, lo cierto es que Silva ha tenido que esforzarse mucho para hacer que todo parezca tan fácil.

“Mihailo Petrović trabajó mucho conmigo cuando llegué aquí”, asegura, reconociendo la labor del técnico serbio, que abandonó el club a mitad de temporada. “Siempre intentaba buscar movimientos que me acercaran a la pelota, y eso ha propiciado mis rápidas acciones en la línea de ataque”.

A las órdenes de Takafumi Hori, su técnico actual, el equipo ha seguido construyendo a partir de su buen arranque y ha completado un año muy destacable, en el que ha conseguido dos títulos y un nuevo récord: ser el primer equipo japonés en conquistar dos títulos de la AFC.

“El fútbol japonés es muy rápido. Todos los jugadores recorren grandes distancias y hay un buen conocimiento posicional. A mí me resulta muy cómodo. Lejos de la cancha, y tras cuatro años en Japón, me siento como en casa. Llevo una vida tranquila”, explica Rafael Silva antes de despedirse haciendo su particular saludo a la cámara.

El 9 de diciembre, el Urawa Reds se medirá al equipo local del Al Jazira. El ganador de este encuentro se enfrentará en semifinales al Real Madrid, vigente campeón de Europa.