• Liam Graham tiene una gran vinculación personal con el país anfitrión 
  • El defensor de Auckland se ha recuperado de una grave lesión de rodilla
  • "Tenemos un equipo capaz de revolucionar el Mundial de Clubes"

Si bien a primera vista Oriente Próximo podría parecer una región fuera de la zona de confort del plantel del Auckland City, uno de sus integrantes, el defensa internacional neozelandés y de los Navy Blues Liam Graham, ya conoce perfectamente Emiratos Árabes Unidos.

En 2011 los padres de Graham dijeron adiós a la ciudad japonesa de Fukushima para afincarse en EAU, y el jugador, nacido en Melbourne hace 25 años, pasa gran parte de sus vacaciones en Dubái. Es un apasionado por la cultura y la gastronomía del país, y también le interesa su fútbol.

“Mis padres vivían en Japón, pero decidieron mudarse a Dubái”, explica Graham. “Desde entonces, yo vengo a los Emiratos todos los veranos, me encanta estar aquí. En esta parte del mundo la comida se parece mucho y a mí la de los Emiratos me encanta. No tendría ningún problema en venir a vivir aquí y pasar toda la vida alimentándome con esta cocina”.

“En varios momentos de mi carrera he contemplado jugar al fútbol profesional en los Emiratos, y, si llega la oportunidad en el momento adecuado, estaría encantado de pensar en un club de aquí. El fútbol emiratounidense ha progresado mucho, y yo sigo la liga nacional y a sus clubes”.

Graham y sus compañeros de los Navy Blues quizás hayan tenido ya un anticipo de lo que les espera cuando se midan con el Al Jazira, puesto que disputaron un amistoso ante el Al Ittihad Kalba. Ese partido terminó con un 0-0 y, a pesar de las tablas, Graham considera que ha dejado pistas de lo que posiblemente vaya a encontrarse el Auckland City este miércoles 6 de diciembre.

 

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Los Navy Blues se ponen manos a la obra en Dubái

“Hay momentos fugaces en los que uno sueña despierto con disputar grandes duelos, y para nosotros eso empieza con el primer partido. El fútbol de los Emiratos puede ser impredecible, tiene un ritmo rapidísimo, es muy veloz. Creo que eso es lo que nos reserva el Al Jazira”.

“Queremos quedarnos aquí más tiempo que en las dos ediciones anteriores, y quizás jugar contra otro equipo japonés, después de lo que pasó con la derrota del año pasado. El Mundial de Clubes va a ser una experiencia muy especial, porque yo ya me he perdido varios torneos de la FIFA, como el Mundial Sub-20 y la Copa Confederaciones”.

Lo más cerca que ha estado Graham, cuatro veces internacional, de representar a los All Whites en un torneo de FIFA son las eliminatorias de la Copa Mundial de la FIFA™, pero ya han sido varias las oportunidades que se le han escapado de un modo frustrante, como la de poder ayudar a su equipo a intentar la clasificación a Rusia 2018.

“La lesión fue un gran revés, pero imaginarme lo que pudo haber sido también me ha motivado para seguir adelante, ojalá sea así. Las lesiones son un duro golpe, aunque todo es relativo. Para un futbolista, una lesión representa un revés, y puede ser el equivalente al caso de un trabajador despedido sin que contase con ello. Da una perspectiva diferente de la vida, y en estos momentos el fútbol sigue siendo muy importante para mí”.

¿Un tapado?
Después de la gran oportunidad que supuso incorporarse al Vicenza, de la Serie B italiana, en 2010, Graham pasó cinco años en el fútbol del país transalpino, para luego fichar por el Chesterfield, de la League One inglesa. Y en ese momento, una lesión de rodilla que sufrió en la selección neozelandesa lo mantuvo bastante tiempo alejado de los terrenos de juego. No obstante, el Auckland City llamó a su puerta, brindándole la ocasión de volver a actuar en el contexto internacional, coincidiendo con esta Copa Mundial de Clubes de la FIFA en EAU.

“El Auckland City FC tiene mucho mérito por lo que ha logrado a escala internacional siendo un equipo amateur. Todos se esfuerzan mucho dentro y fuera de la cancha, por eso hemos tenido tanto éxito”.

“Todos los jugadores quieren dar al club otro momento del que pueda sentirse orgulloso en esta competición. Todo el mundo cree en el compañero que tiene al lado y está convencido de que tenemos un plantel capaz de revolucionar el Mundial de Clubes”.