• Por primera vez desde su salida, el defensa de la Juve enfrenta al Barça
  • Fue azulgrana ocho años: jugó 247 partidos y anotó 14 goles
  • "Me fui porque ya no me sentía tan cómodo", afirma

Tras enfrentarse en la final hace apenas dos años, Juventus y FC Barcelona vuelven a verse las caras este martes 11 de abril en Turín, por la ida de los cuartos de la Liga de Campeones de la UEFA.

Lógicamente, son muchos los jugadores que repiten tras aquella velada en Berlín, aunque uno será seguido con especial atención: Dani Alves, el brasileño que, esta vez, vestirá la otra camiseta.

¿Cómo vive el defensa de 33 años la antesala del reencuentro con su exclub? Él mismo nos lo explica.

Dani, después de jugar tantos años en España, ¿cómo se siente en un nuevo país, con su nuevo equipo?
Es diferente, y al mismo tiempo un desafío. Fue raro al principio, pero los desafíos siempre me han motivado, y por eso tomé la decisión de dar ese paso al frente. Debo decir también que ya no me sentía tan cómodo en el Barça. Las cosas a nivel de club ya no eran lo mismo. Pasaba el tiempo y siempre me apuntaban a mí: "Dani es el que tiene que salir”, decían. Así que me cansé un poco. Decidí tomar otros rumbos y tratar de ser feliz en otro lado.

  • Alves debutó profesionalmente en el Bahía en 2001.
  • Jugó en el Sevilla entre 2002 y 2008. Allí ganó una Copa del Rey y dos Copas de la UEFA.

Aun así, debe ser raro verse de blanco y negro, ¿no?
¡Claro! Fue mucho tiempo defendiendo los mismos colores y con los mismos compañeros. Es raro, pero el fútbol es así. Yo soy una persona muy inquieta y vivir nuevas experiencias es lo que más me apasiona. En este momento me está tocando precisamente eso en la Juve.

¿Cómo ha sido la experiencia de compartir línea defensiva con jugadores de la talla de Gigi Buffon, Giorgio Chiellini y Leonardo Bonucci?
Son históricos del fútbol. Excelentes defensores, como debe ser, porque el campeonato italiano exige bastante en ese aspecto. Incluso jugando en una posición más avanzada como la mía se necesita mucho trabajo, mucha competitividad y defender bien. Ése ha sido el paso que me ha tocado dar en estos meses que llevo en mi nuevo club. Creo que la asimilación de los nuevos conceptos ha sido rápida. Yo me considero una persona inteligente que consigue evolucionar sin perder sus cualidades. Uno tiene que mantener esas características y sumar otras, es la manera de mejorar.

¿Cómo ve al Barcelona ahora, desde la distancia?
¡Es raro! ¡Seguro ellos me echan de menos (risas)! Pienso que me apreciaban, no sólo como profesional, como jugador de fútbol, sino como alguien que hacía que el ambiente fuera agradable, que cada juego fuera una cosa diferente, con un baile nuevo, música nueva... Ponía alegría en el vestuario. He hablado con ellos y me dicen que extrañan más esa parte mía que cualquier otra cosa; mi alegría, mi forma de ser. Dicen que no hay nadie igual (risas).

Y en ese sentido, ¿es muy distinto el vestuario de la Juve?
Es uno de los retos a los que me he enfrentado. Soy una persona que no puede vivir sin esa alegría, sin ese ambiente. Creo mucho en la energía, siento que el trabajo dentro del campo es un reflejo de cómo es uno fuera. He tenido esa dificultad. En Italia los compañeros son un poco serios, con caras que no expresan mucho… ¡Yo soy lo contrario! Yo soy feliz, divertido, me gusta crear ambiente... Me siento un poco limitado en ese aspecto y eso hace que sienta que falta algo (risas). Pero, como dije, es un desafío y creo que puedo aportar mucho para la Juve. ¡Espero que se acostumbren, y si no, intentaré adaptarme yo! 

Puedes leer las impresiones de Dani Alves sobre la actual situación de la selección brasileña aquí.