• Juventus y Real Madrid se miden el sábado por el trono europeo
  • Zidane, técnico blanco, jugó la Liga de Campeones con ambos equipos
  • Con el Madrid ganó dos Champions, con la Juve perdió dos finales

Este sábado 3 de junio, Zinédine Zidane tendrá la oportunidad de sellar un épico doblete Liga-Liga de Campeones, con lo que revalidaría su corona europea en su segundo año al frente del Real Madrid y podría defender su título en la Copa Mundial de Clubes de la FIFA. Para ello, su equipo deberá vencer al Juventus en un partido sin duda especial para Zizou, que jugó cinco años en la Vecchia Signora y perdió allí dos finales de Champions.

Para la ocasión, FIFA.com repasa cinco episodios cruciales de la carrera de Zidane en la Liga de Campeones de la UEFA, como jugador y como entrenador. 

1 Primera desilusión (1997)
Borussia Dortmund 3-1 Juventus (28 de mayo, Estadio Olímpico de Múnich)

Tras llegar el verano anterior procedente del Girondins de Burdeos, Zidane se impuso en su primera temporada como una pieza esencial de la escuadra turinesa. La Juve, defensora del título, alcanzó la final de la Liga de Campeones por segundo año seguido gracias en gran parte al francés, a quien el hecho de estrenarse en la competición no le impidió brillar con luz propia (sobre todo, en la semifinal contra el Ajax). Sin embargo, el Borussia Dortmund hizo lo necesario para limitar la influencia de Zidane marcándolo férreamente durante toda la final. Aun así, Zizou estuvo a punto de acortar distancias con 2-0 en el marcador, al disparar a la base del poste.   

2 Doble castigo (1998)
Juventus 0-1 Real Madrid (20 de mayo, Amsterdam Arena)

Aunque el número 10 del Juventus perteneciese a Alessandro Del Piero, claramente era Zidane, con el dorsal 21, quien se había afianzado como el magistral cerebro del equipo. El italiano, que acabó como máximo goleador de la competición, disfrutó de los servicios sublimes del francés, quien, en el momento de enfrentarse al Real Madrid, venía de firmar su mejor temporada con la Juve en lo que a números se refiere. Con confianza tras haber marcado de nuevo en semifinales, se dejó la piel al principio del partido, pero el ataque italiano se topó con la prudencia madridista. A la postre, el equipo español dio el golpe perfecto a través de Predrag Mijatović, que batió a Angelo Peruzzi en el minuto 66. “Hemos jugado 20 minutos y ya está. No me esperaba esta clase de partido”, lamentó el marsellés, contrariado, al final del encuentro.

3 El éxtasis (2002)
Bayer Leverkusen 1-2 Real Madrid (15 de mayo, Hampden Park de Glasgow)

Las decepciones en Europa se sucedieron las temporadas siguientes, y Zidane dejó la Vecchia Signora en el verano de 2001 sin haber levantado la Orejona. Pero su llegada al Real Madrid iba a servir para romper la maldición. Los Galácticos, distanciados en la lucha por la liga, se concentraron en la conquista de su novena Copa de Europa. Tras haber visto puerta en semifinales, Zidane inscribió su nombre en la leyenda de la competición firmando una de sus mayores obras maestras: una increíble volea con la zurda por toda la escuadra que permitió al Madrid adelantarse de nuevo frente al Leverkusen y acabar imponiéndose.  

4 Despedida gris (2006)
Arsenal 0-0 Real Madrid (8 de marzo, Highbury, en Londres)

Contra los Gunners, Zidane acabó tristemente su campaña europea más modesta en la última temporada de su carrera. En la ida de los octavos de final, en el Santiago Bernabéu, fue su compatriota Thierry Henry quien acaparó todo el protagonismo tras culminar una potente cabalgada para los visitantes (0-1); y la vuelta en Highbury concluyó con un empate sin goles pese a las numerosas ocasiones. En el último minuto, Zidane tuvo el gol que habría forzado la prórroga en la punta de su bota, pero la defensa se interpuso in extremis

5 La reconquista (2016)
Real Madrid 1-1 (5-3 PEN.) Atlético de Madrid (28 de mayo, estadio San Siro de Milán)

Si como jugador tuvo que sufrir y pelear varios años para ganar su única Liga de Campeones, todo lo contrario ocurrió con su carrera de entrenador, que comenzó de forma inmejorable. Tras haberse ido formando hábilmente en diferentes puestos clave en el seno del Real Madrid, Zizou dejó el banquillo del filial madridista para sustituir en el primer equipo a Rafa Benítez, destituido a mitad de temporada. Los primeros meses del francés fueron bastante exitosos, y logró llevar a sus hombres hasta la gran final continental. Allí, Zizou ganó la guerra de nervios a su homólogo Diego Pablo Simeone, entrenador del Atlético de Madrid, y el conjunto merengue se llevó este tenso duelo entre vecinos en los penales. Zidane se convirtió así en el 7º hombre en ganar el trofeo como jugador y como entrenador.