Cuando la corona portuguesa decidió emprender la colonización de Brasil, la primera localidad que se fundó fue Salvador de Bahía, el 29 de marzo de 1549. Su temprana fundación es una de las razones de que el centro urbano de la costa nordeste se convirtiera en uno de los principales focos de la trata de esclavos en Sudamérica. Como resultado, Salvador creció bajo la profunda influencia de portugueses, descendientes de africanos e indígenas por igual: una situación que contribuyó a la riqueza cultural que caracteriza actualmente a la ciudad.

La presencia de elementos africanos se deja sentir por toda Salvador, desde las rodas de capoeira (una mezcla de arte marcial y baile que llevaron a Brasil los esclavos africanos) en el mercado Modelo hasta el ritmo de los agogôs y atabaques (instrumentos de percusión) en los ritos del candomblé, una religión sincrética nacida en Brasil. Por su herencia africana, Salvador recibe el sobrenombre de Roma Negra.

Un atributo muy llamativo de Salvador de Bahía es su privilegiada tipografía, con una clara división entre la Cidade Baixa y la Cidade Alta ('la ciudad baja y la ciudad alta'), unidas ambas por uno de los atractivos turísticos más interesantes del lugar, el Elevador Lacerda. Pero el conjunto monumental más representativo de la ciudad es el Pelourinho, el casco histórico, con sus iglesias y vistosos edificios coloniales, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1985.

La capital del estado de Bahía, además de joya histórica y cuna de algunos de los artistas brasileños más destacados, ha crecido hasta convertirse en el centro económico del nordeste del país y su tercera ciudad más poblada, con unos tres millones de habitantes.

Fútbol
Es lógico que las estadísticas del Campeonato Brasileño indiquen que los dos equipos de Salvador, el Esporte Clube Bahia o el Esporte Clube Vitória, lideran el promedio de participación en el campeonato. A los soteropolitanos les apasiona el fútbol exactamente igual que al resto de los brasileños.

Los dos rivales dominan ampliamente el ambiente futbolístico del estado de Bahía, y además poseen un importante historial en la competición nacional: el Esporte Clube Bahia, el Tricolor, ganó el Campeonato Brasileño en 1988 y la Taça Brasil en 1959 (antecesora del campeonato nacional), mientras que el Vitória ha conquistado tres títulos de la Copa del Nordeste y fue subcampeón del Brasileiro en 1993. El Leão es además famoso por su escuela de fútbol, una de las mejores canteras del país, que ha dado al mundo futbolistas de la talla de Bebeto y Dida, campeones de la Copa Mundial de la FIFA.

Uno de los mejores momentos para visitar Salvador, sólo comparable con las animadas fiestas de Carnaval que organiza la ciudad, es durante un Ba-Vi, el famoso derbi entre estos dos rivales. 

El Vitoria es el dueño del Barradão mientras que el EC Bahia juega sus partidos como local en el estadio estatal de Pituaçu. El recinto más actual del estado de Bahia es el Fonte Nova, ha sido reconstruido como uno de los estadios magníficos del país para la Copa FIFA Confederaciones Brasil 2013 y la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014.