Ya desde el siglo XVIII, durante los días de la Inconfidência Mineira (una conspiración independentista contra el dominio de la corona portuguesa), el estado de Minas Gerais especuló con la idea de instaurar una nueva capital en sustitución de Ouro Preto. Una vez que Brasil declaró su independencia (1822) y se convirtió en una república en 1889, se había creado la coyuntura idónea para elegir capital nueva. Entre las varias aspirantes, la pequeña población de Curral del Rei se ganó el derecho a convertirse en la Cidade de Minas, oficialmente inaugurada en 1897 y que en 1906 pasó a llamarse finalmente Belo Horizonte ('Bello Horizonte').

El ingeniero Aarão Reis, un admirador de París y de Washington D.C., fue el responsable de diseñar el plan de urbanismo para la nueva capital del estado. Lo que su proyecto no contemplaba, no obstante, fue el rápido ritmo de crecimiento que experimentaría Belo Horizonte tras un periodo de estancamiento en las primeras décadas del siglo XX. Muy pronto, la ciudad creció hasta rebasar sus límites originales, y hubo que proyectar y desarrollar nuevos barrios. El más famoso de todos, el Pampulha, es una zona de amplias avenidas y abundantes plazas y parques, que diseñó en la década de 1940 el arquitecto más importante de Brasil, Oscar Niemeyer.

Hoy, Belo Horizonte (o Beagá, como se conoce familiarmente a la ciudad por el sonido en portugués de sus iniciales "B.H.") es la sexta ciudad más poblada de Brasil con algo más de 2.400.000 de habitantes; mientras que su área metropolitana, que consta de un total de 34 núcleos urbanos, ocupa el tercer lugar del país, por detrás de São Paulo y de Río de Janeiro.

Desde la belleza de sus zonas verdes hasta su cuidadosa planificación urbana, pasando por su amplio abanico de actividades culturales y por las maravillas naturales de la Sierra del Curral que rodea a la ciudad, Belo Horizonte posee motivos de sobra para ser constantemente mencionada entre las metrópolis latinoamericanas que ofrece mejor calidad de vida.

Fútbol
La primera pregunta que se hace cuando alguien conoce a un belohorizontino suele ser la misma: ¿Atlético Mineiro o Cruzeiro? La ciudad rebosa de pasión por el fútbol y respira una atmósfera constante de rivalidad entre dos de los principales contendientes del fútbol brasileño: el Clube Atlético Mineiro, el Galo ('Gallo'), y el Cruzeiro Esporte Clube, también conocido como la Raposa ('Zorra'). El América Futebol Clube, el Coelho ('Conejo'), es otro rival estatal tradicional y ha gozado de sus momentos puntuales de éxito con el paso de los años.

El Atlético Mineiro fue el vencedor de la edición inaugural del Campeonato Brasileiro, en 1971, y ha tenido el honor de contar en sus filas con talentos como Reinaldo, Toninho Cerezo y Éder, entre otros. Mientras tanto, la colección de trofeos del Cruzeiro va desde un título de la liga brasileña en 2003 hasta 4 Copas de Brasil y 2 Copas Libertadores (1976 y 1997). La Raposa fue el primer peldaño en la carrera de figuras de la talla de Tostão y Ronaldo.

El escenario supremo para los derbis Atlético - Cruzeiro y para los partidos importantes celebrados en el estado de Minas Gerais es el estadio del Gobernador Magalhães Pinto, más conocido como el Mineirão. Se trata de un coliseo que antaño dio cabida a más de 100.000 espectadores, y es uno de los mejores y más carismáticos campos de fútbol de Brasil. Ahora se encuentra en fase de remodelación que dejará su aforo en los 58.000 espectadores.