En una soleada tarde de domingo, en febrero de 1996 (cuatro años después de su readmisión al fútbol internacional), Sudáfrica llegó a la cima del fútbol africano. Su selección nacional colmó todas las expectativas y se adjudicó su primer título de la Copa Africana de Naciones en el Soccer City de Johannesburgo con una victoria por 2-0 contra Túnez.

Lo más triste del caso es que algunos de los futbolistas más laureados del país, como Jomo Sono "El Príncipe Negro", Kaizer Motaung, Ace Ntsoelengoe, Tenage Dladla o Steve Mokone, nunca tuvieron la oportunidad de demostrar su valía vestidos con los colores nacionales durante las casi tres décadas que duró el aislamiento forzado por el apartheid. Sin embargo, en los 17 años trascurridos desde su regreso a las competiciones internacionales, Sudáfrica se ha empeñado en recuperar el tiempo perdido.

La selección absoluta del país, la llamada Bafana Bafana (‘Los muchachos'), se ciñó la corona de África en 1996 y se proclamó subcampeona de la edición de 1998 celebrada en Burkina Faso. Además, se ha clasificado para dos Copas Mundiales de la FIFA: Francia 1998 en primer lugar, donde arañó dos empates antes de su eliminación en la liguilla de grupos, y posteriormente Corea/Japón 2002, la primera fase final de la prueba reina del fútbol celebrada en Asia.

El seleccionador del equipo es actualmente el estratega brasileño Joel Santana, quien sucedió en el cargo a su paisano Carlos Alberto Parreira. Desde la readmisión del país al seno de la comunidad futbolística internacional, por Sudáfrica ha pasado un nutrido grupo de entrenadores nacionales y extranjeros, entre los que destaca Clive Barker, el técnico nacido en Durban que más laureles ha conquistado con el equipo. Barker dirigió a los sudafricanos al clamoroso triunfo de 1996 y formó el grupo de jugadores conocido en el país con el cariñoso apodo de "La quinta del 96". Cabe destacar aquí otros ex seleccionadores, como Carlos Queiroz, antiguo entrenador del Real Madrid y actual técnico de Portugal, Stuart Baxter, Philippe Troussier, Jomo Sono, Styles Phumo, Trott Moloto, Ted Dumitru, Shakes Mashaba, Stanley Tshabalala y Augusto Palacios.

El combinado de 1996, capitaneado por Neil Tove, está considerado el mejor equipo que el país haya producido jamás. En aquella alineación campeona figuraban nombres como el de Lucas Radebe, quien posteriormente se ciñó el brazalete de capitán del Leeds United en la Premier League inglesa, Doctor Khumalo, Mark Fish, John Moshoeu, Phil Masinga, Mark Williams, Andre Arendse y muchos otros héroes de antaño.

Aaron Mokoena, el capitán actual, es el jugador que más partidos ha disputado con la selección nacional. También se convirtió en el integrante más joven de los Bafana Bafana el día de su estreno en el equipo nacional, con 18 años, 2 meses y 26 días de edad. El delantero Benni McCarthy, el único sudafricano que ha anotado más de tres tantos en un encuentro internacional, posee el récord de goles internacionales con la selección, un total de 31. McCarthy también fue el autor del primer gol del país en una fase final de la Copa Mundial de la FIFA, el que estableció el empate a 1-1 con Dinamarca en Francia 1998. Antes que él, Shaun Bartlett había sido el máximo anotador del país, con su total de 29 goles en partidos internacionales, incluidas sus dos dianas contra Arabia Saudí en Francia 98.

En los últimos diez años, la nación más meridional de África ha producido una serie de futbolistas de gran talento, como McCarthy, Steven Pienaar, Quinton Fortune (ex mediocampista del Manchester United), Delron Buckley, Teko Modise y Mokoena, por nombrar tan sólo a unos cuantos. Si bien la imaginación y madurez de Pienaar en el centro del campo ha atraído la atención de muchos seguidores, McCarthy destaca como el jugador de más éxito que ha exportado el país, con un título de la Liga de Campeones de la UEFA en su palmarés. Entre las promesas más sobresalientes se cuentan jóvenes como Tsepo Masilela, Siboniso Gaxa, Itumeleng Khune, Elrio van Heerden, Siphiwe Tshabalala y Bernard Parker.

Los directivos sudafricanos saben bien que el éxito de la Copa Mundial de la FIFA 2010 depende en gran medida de los buenos resultados de su selección nacional. De los Bafana Bafana se espera que jueguen con aplomo y sean capaces de igualar, o incluso batir, el récord africano en la competición, los cuartos de final, que estableció Camerún en 1990.

Antes de que se produjera la suspensión de Sudáfrica de las competiciones de la FIFA, la selección había disputado tan sólo 22 partidos internacionales, la gran mayoría de ellos contra Australia, en los que registró 16 victorias, 1 empate y 5 derrotas. Buena parte de los Bafana Bafana desempeñan su oficio en las grandes ligas del mundo, en países como Inglaterra, Bélgica, Alemania, Grecia, Israel, Países Bajos o Rusia.