
El guardameta Renny Vega, abanderado de la selección de Venezuela, de épica actuación en la Copa América, sueña con continuar su carrera en Europa y jugar la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014™, no sin antes ofrendarle a la vinotinto el tercer lugar en Argentina-2011.
"Vamos a levantar la cabeza y pelear el partido frente a Perú como si fuese la final" de la Copa América, "no es lo mismo quedar cuartos que terceros y queremos que nuestra gente tenga un nuevo motivo para celebrar", dijo Vega.
El cuidavallas, de 32 años y 38 partidos internacionales con la selección de su país, asegura haber aprendido de los revolcones, como el aplastante 7-0 recibido en su debut con la vinotinto en la Copa América de Paraguay-1999 frente al campeón Brasil, de los estelares Ronaldo, Rivaldo y Ronaldinho.
"Son procesos lógicos por los que todos pasamos y que indefectiblemente dejan enseñanzas", recordó quien viene siendo uno de los mejores arqueros del torneo continental junto con el uruguayo Fernando Muslera y el paraguayo Justo Villar.
Sabor a revancha
Doce años más tarde su debut copero le tenía reservado regodeos con sabor a revancha. Los mismas selecciones, otros nombres y otro momento. Venezuela eclipsó al defensor del título e igualó sin goles con el scratch de Neymar, Robinho, Ganso y Alexandre Pato, entre otros.
A la postre, la escuadra caribeña inscribió su nombre por primera vez entre los cuatro mejores en Argentina-2011, donde se quitó definitivamente el traje de Cenicienta e irrumpió en la dinastía sudamericana con ínfulas de reina.
Nacido en Maracay, 110 km al este de Caracas, Vega defendió los colores de los clubes Aragua FC, Carabobo y Caracas; Bursaspor y Denizlispor de Turquía; mientras que en 1999 fichó por el Udinese italiano, pero cedido a la liga venezolana, no llegó a jugar ni un minuto en la Serie A del Calcio.
"Estoy concentrado cien por ciento en la selección, pero una vez que termine la Copa será momento de pensar en mi familia y de esperar una llamada" del exterior, apuntó.
"Soy jugador libre y tengo expectativas de regresar a Europa, me encantaría tener una oportunidad en las ligas de España o Francia, lo importante es que me salga algo bueno porque creo haber hecho méritos para ello", explicó.
En condición de invicta
Con dos victorias (sobre Ecuador y Chile) y tres empates (ante Brasil y Paraguay en dos ocasiones), la sorprendente Venezuela llega en condición de invicta en el tiempo reglamentario a disputar el partido por el tercer puesto, el sábado ante Perú, y con Vega convertido en pieza indiscutita en el once de César Farías.
Por si fuese poco, el vigía aportó una perla preciosa al collar de osadías de su selección, al servir una asistencia de cabeza para que su compañero Grenddy Perozo convirtiera el empate 3-3 frente a Paraguay en la fase de grupos.
Vega calificó de "grandioso" el actual momento de Venezuela y el suyo propio y tuvo palabras de agradecimiento hacia "Dios y a mi madre, que desde el cielo me está dando mucha fuerza".
"Quedó demostrado que sabemos hacer algo más que telenovelas", exclamó Vega, aún dolido por la definición por penales frente a Paraguay que privó a la vinotinto de su primera final, pero convencido de que le esperan tiempos de felicidad.
"El fútbol tiene revancha y esa será la alegría de llevar a Venezuela al Mundial de Brasil, sueño con jugar una Copa del Mundo, no me quiero retirar sin estar ahí y si Dios me da esa dicha, todo lo demás será historia", concluyó.



