
Paraguay vela armas, y tras realizar su último entrenamiento, aguarda el momento de enfrentarse a Uruguay en la gran final de la Copa América este domingo. El combinado de Martino está ante la oportunidad de conseguir la que sería tercera Copa américa, y la expectación en el país es grande.
El defensa paraguayo Paulo da Silva, de hecho, afirma sin rodeos que este partido en el estadio Monumental, va a ser el "más importante" de su carrera: "Esto es algo que me parece que iguala o mejora el Mundial (Paraguay llegó a cuartos de final en Sudáfrica 2010), estar entre los dos mejores equipos de Sudamérica, disputar una final y a noventa minutos de poder levantar la copa", explicó a EFE el futbolista después del entrenamiento de su equipo en Buenos Aires.
"Va a ser un partido difícil. Ellos juegan bien, tienen jugadores importantes, pero confiamos en que, con nuestras armas y mejorando un poquito la tenencia de balón, podemos hacer un buen partido y quedarnos con la final", continuó el defensa, que destacó el potencial tanto de Uruguay como de su selección, Paraguay.
"Los dos equipos somos fuertes y buenos en el juego aéreo. Ellos han jugado bien, tienen la confianza de haber ganado a Perú, han descansado un día más y me parece que en 90 minutos se va a decidir esta copa", añadió.
Regalar un triunfo al pueblo paraguayo
Otro de los jugadores que habló tras el entrenamiento fue el delantero y referente del equipo Nelson Haedo Valdez, quien destacó que su país "ama el fútbol", afirmó que sería "un honor darle el regalo" del título de la Copa América 2011 al "pueblo paraguayo" y opinó que la final contra Uruguay va a ser un partido de "puro carácter".
"Sabemos la importancia que tiene esta copa para Paraguay. La única alegría que tiene el pueblo paraguayo es el fútbol. Nosotros no tenemos tenistas de renombre. Paraguay ama el fútbol, es un pueblo sufrido que siempre ha buscado su alegría por parte de la 'albirroja' y para nosotros sería un honor poder darle este regalo al pueblo paraguayo", explicó.
Valdez, que agradeció el apoyo de la afición y que "ya" se imagina "a la hinchada cantando somos locales otra vez" en el estadio Monumental de Buenos Aires, escenario de la final de este domingo, consideró que la selección paraguaya ha demostrado que, "cuando queman las papas, siempre está ahí".
"A nosotros nos caracteriza eso, la entrega, el coraje y el carácter. Y este partido es de puro carácter. Los uruguayos siempre han demostrado mucha garra y entrega, le tengo mucha admiración a ese juego y esperemos que mañana gane el mejor", continuó el delantero, que dijo que no hay favoritos: "Está 50-50".
Valdez ya le marcó a Uruguay en las eliminatorias para la Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010. "Sería un honor poder ganar, pero no me importa quien haga los goles, sino que ganemos y que hagamos realidad el sueño. Estamos a un paso. Siempre se me ha dado bien con Argentina y Uruguay. Espero que se me dé otra vez la oportunidad, pero lo importante es que al final festejemos todos juntos, con un gol mío o sin él", aseguró.
Un conjunto aguerrido
También reconoció que no están "conformes" con el juego desplegado en los últimos partidos, "pero al final no importa, en las estadísticas va a salir que Paraguay llegó a la final y ganó la Copa América", y destacó el duelo en las porterías entre "los dos mejores arqueros del torneo".
"Fernando Muslera (guardameta de Uruguay) contra Argentina fue el que más impactó y el que mejor jugó ese partido. Y nosotros tenemos también a un Justo que está atajando todo, casi lo imposible. Va a ser un lindo partido. Esperemos que los dos tengan mucho trabajo, porque eso significa que va a haber lindo fútbol", concluyó.
Justo Villar, portero de Paraguay, destacó hoy que Uruguay, su rival en la final de la Copa América 2011, es un "grandísimo equipo, muy sólido atrás y con una delantera espectacular", pero avisó de que en un partido de este tipo no hay favorito.
"Nosotros llegamos como llegamos, peleando, estamos en la final y eso también puede significar algo", opinó el guardameta, el jugador más sobresaliente de Paraguay en el torneo, tras el entrenamiento a puerta cerrada en las instalaciones del club San Lorenzo, en Buenos Aires.
"En las finales no hay favoritos. Uruguay llegó un poco mejor que nosotros, ganándole bien a Perú, y a nosotros nos costó muchísimo, pero una final es una final, hay que jugarla y vamos a ver cómo se da", añadió.











