Momentos trágicos, de Arconada a Zidane
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La historia de los partidos entre España y Francia en las fases finales de los grandes torneos internacionales de las tres últimas décadas tiene momentos trágicos para la Roja. Luis Arconada o Raúl González fueron algunos de los protagonistas desgraciados. Echamos un vistazo a esa parte amarga.

En la final de la Eurocopa del Parque de los Príncipes de 1984, España se enfrentaba a la selección anfitriota, en el primer partido oficial entre ambos. En la primera parte, el árbitro señaló una falta rigurosa contra Bernard Lacombe y el especialista Michel Platini se dispuso a patearla. El disparo, sin peligro, llegaba a los brazos del portero Luis Arconada, al que se le escapó el balón y se le metió por debajo del cuerpo.

Francia se aseguraba el título con ese gol ante ya que en los minutos finales, Bruno Bellones, cerró el marcador en un contragolpe.

En la Eurocopa 2008, cuando España recogía su trofeo, uno de sus guardametas, Andrés Palop, recibió la medalla de Michel Platini con la camiseta de Arconada, en homenaje al mítico guardameta vasco ante su verdugo.

"En una falta en la que parece que puedes hacer algo más, te echan la culpa del resultado. Es el sino del portero. Luego paras un penalti y eres el mejor", explicó una vez Arconada, marcado para siempre por aquel error.

Siempre resultados adversos
Raúl González, el exdelantero del Real Madrid, fue otro jugador español marcado por la tragedia contra Francia. En los cuartos de final de la Eurocopa 2000, en Brujas (Bélgica), la selección gala ganaba por 2-1 a España, y a la Roja se le concedió un penal a favor que podía significar el empate. Pero Raúl envió el balón alto.

El tercer protagonista desgraciado de las decepciones de la Roja en las tres últimas décadas fue el técnico Luis Aragonés, que con una táctica extremadamente ofensiva, permitió a Francia levantarse en el marcador después de ir perdiendo y acabar ganando por 3-1.

España se había adelantado en el marcador con un gol de David Villa de penal. Pese a la ventaja, España siguió atacando de forma desmedida y en un contragolpe al final del primer tiempo, Franck Ribery se quedó solo delante de Iker Casillas y batió al guardameta de la selección española.

A siete minutos del final, Patrick Vieira marcó de cabeza al saltar más que Carles Puyol y puso un 2-1 que parecía definitivo, pero Zinedine Zidane agrandó el marcador (3-1) en otro contragolpe con el tiempo cumplido.

Aragonés reconoció después que su equipo debía haber cuidado un poco más la defensa con el marcador a favor, ya que sin el tanto de Ribery en el minuto 41, España habría llegado con ventaja al descanso.

Además de esas tres veces, España y Francia se midieron una cuarta vez en una fase final, en la primera ronda de la Eurocopa-1996, donde la Roja obtuvo su mejor resultado (1-1).

El sábado, en Donetsk, España tendrá su quinta oportunidad, en cuartos de final de la Eurocopa, de desembarazarse de la sombra azul que le persigue.