Con la frente en alto
© Getty Images

Portugal no tiene remordimientos tras su eliminación en semifinales de la Eurocopa 2012 a manos de España en una dramática tanda de penales. Los lusos sacaron hasta la última gota de sudor de los campeones del mundo y de Europa y sólo se inclinaron por el más mínimo de los márgenes, así es que sus jugadores tenían todo el derecho de sentirse orgullosos, pese a la evidente frustración de quedar eliminados de un torneo tan importante a un paso de la gran final.

Así lo indicaron, en exclusiva para FIFA.com, dos de sus máximos referentes defensivos, el central del Real Madrid, Pepe, que firmó un partido impecable, y el guardameta Rui Patricio, que con su atajada en el primer penal de la tanda, el de Xabi Alonso, llenó de esperanza a los miles de seguidores que alentaban a la Selecçao en el estadio Donbass Arena de Donetsk y los millones que la seguían desde sus hogares.

Noche de claroscuros
El arquero portugués fue el primero en tomar la palabra, y sus declaraciones dejaron en claro la sensación colectiva del equipo tras el último disparo desde los once pasos. “La verdad es que estoy triste porque el principal objetivo era llegar a la final y perder por penales es siempre complicado. Es cierto que yo logré atajar uno, pero eso no me hace sentir contento realmente. Hubiera preferido no hacerlo y que avanzáramos”, consideró.

Sin embargo, en su corazón existía también un sentimiento opuesto al desaliento, y era de orgullo por la labor cumplida en el torneo. “Creo que hicimos un buen papel, pese a todo. El resultado final en el torneo no es para nada decepcionante. Estuvimos bien en mi opinión, la derrota no empaña en lo más mínimo lo hecho antes”, afirmó el portero.

En la misma línea se expresó su compañero Pepe. El defensor consideró que, con un poco más de fortuna, la historia podía haber sido bien distinta. “Hemos hecho un grandísimo torneo y trabajado muchísimo para llegar a donde hemos llegado. Perdimos con la gran favorita, España, una selección de enorme calidad, pero no desmerecimos en lo más mínimo. Caímos en los penales, que son una lotería: ellos tuvieron la suerte que a nosotros nos faltó”.

El central de 29 años se tomó un poco más de tiempo para analizar qué le falló a Portugal para dar ese paso definitivo. “Creo que fuimos muy sólidos atrás, ante un equipo que tiene muchísima movilidad en ataque. Y del otro lado de la cancha, generamos nuestras ocasiones durante los 120 minutos, pero no logramos concluirlas. Nos faltó quizá esa diferencia en los últimos metros, y en partidos así eso resulta decisivo”, consideró.

Perspectivas halagüeñas
Así, en las horas tras la eliminación confluyeron ese cúmulo de sentimientos contradictorios para los jugadores lusos. Lo que sí quedó claro es que Portugal abandona Ucrania con la cabeza bien alta. “Mostramos que tenemos una gran selección, que no tenemos miedo a nadie y que siempre podemos jugar de igual a igual”, consideró Rui Patricio.

Su compañero de equipo fue incluso más allá. “La verdad es que fue un muy buen desempeño. Teníamos un grupo muy complicado, con Holanda, Alemania y Dinamarca. Logramos avanzar y después hicimos sufrir a un equipo como España. Eso debe reconocerse aunque no hayamos logrado el objetivo principal que era ganar el torneo”.

¿Y ahora? Tiempo de reflexión y análisis… pero también de optimismo, como señala el guardameta. “Por supuesto, este torneo es un excelente referente para el futuro. Somos un equipo joven y esta generación aún tiene mucho que ofrecer. Tenemos dos años para madurar y llegar más fuertes hasta Brasil. Quizá ese sea el mayor consuelo, que tendremos nuestra revancha pronto”, afirmó con fiereza.

Pepe se expresó en el mismo sentido, aunque con la cuota de nostalgia que no puede faltar en ningún portugués, aunque sea de adopción. “Salimos tristes, claro, porque siempre que tienes tan cerca un objetivo y se te escapa no puedes evitar pensar en lo que hubiera pasado si... No nos queda más que descansar ahora, reflexionar, y mirar al futuro”.