Rohr: "No hay estrellas, solo espíritu de equipo"
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A poco más de un mes para que arranque la fase final de la Copa Africana de Naciones, el entrenador franco-alemán Gernot Rohr, seleccionador de Níger, está apurando los preparativos del equipo de cara a su segunda participación en el certamen continental. A finales de noviembre, Rohr realizó un breve viaje a Sudáfrica para comprobar personalmente las instalaciones que tendrán a su disposición durante el torneo que se celebra del 19 de enero al 10 de febrero, antes de volver para disputar con sus hombres un amistoso en Marruecos. FIFA.com se reunió con el técnico para hablar de la prueba.

Transformar las desventajas en ventajas
La edición de 2013 será la segunda vez consecutiva en la que Rohr participe en unaa gran cita del fútbol africano. Sin embargo, la situación es ahora distinta a la que vivió en Gabón y Guinea Ecuatorial principios de este año, cuando la selección gabonesa a la que entrenaba figuraba entre los equipos con opciones de hacer un buen torneo. En esta ocasión, Níger llegará a Sudáfrica sin apenas bazas a su favor. A diferencia de sus adversarios del Grupo B (Ghana, Malí y la República Democrática del Congo), la Mena solamente dispone de un puñado de profesionales que juegan en ligas europeas, casi todos ellos en clubes de Francia, Bélgica y Suecia que no compiten en la división de honor. La mayoría del plantel de Rohr procede de equipos de Níger y otros países africanos, y su único nombre conocido es Ouwo Moussa Maazou, un explosivo delantero de 24 años que ha militado en el Mónaco, el CSKA de Moscú y el anterior club de Rohr, el Burdeos, y que actualmente defiende los colores del Étoile du Sahel tunecino.

Rohr, no obstante, se niega a considerar una desventaja la falta de experiencia de sus pupilos al más alto nivel. “Si es una desventaja, podemos transformarla en una ventaja”, insiste. “Somos un verdadero equipo, sin ninguna estrella. Todos los jugadores tienen la misma meta y el mismo objetivo, aquí no hay grandes egos. Los futbolistas están muy motivados, y todos ellos tienen muchísimas ganas de jugar en un gran club, a ser posible en Europa, eso supone una motivación adicional”.

Toda una leyenda en el Burdeos (club en el que jugó más de 350 partidos y ganó tres ligas francesas, y al que condujo a la final de la Copa de la UEFA como entrenador), Rohr es consciente de que lo tendrán muy difícil para salir airosos de una liguilla tan complicada. “Es un grupo muy difícil. Pero, aunque nadie apueste por nosotros, tenemos esperanzas de pasar. Tan solo somos el 30º equipo de África, pero hemos conseguido subir 30 plazas en la clasificación mundial, así que todo es posible. El primer partido, contra Malí, será muy importante, y si queremos hacerlo bien es primordial empezar con buen pie”.

Una clasificación obtenida contra todo pronóstico
El ex defensor se hizo cargo del combinado nigerino en septiembre, y de inmediato tuvo un reto de envergadura, ya que la Mena se medía con la temible Guinea por un puesto en la Copa Africana de Naciones. El Syli Nationale figuraba 21 puestos por encima de su oponente, y ganó 1-0 su primer encuentro, en casa. “Pero siempre creímos en nuestras posibilidades”, dice Rohr. “El choque de vuelta salió como estaba previsto, estuvimos fuertes en defensa y esperamos nuestras oportunidades. Después del descanso aumentamos el ritmo y conseguimos una merecida victoria por 2-0, que nos situó en Sudáfrica”.

El equipo también ha logrado vencer 4-3 a Liberia y empatar a 1-1 ante un grande de África occidental como Senegal en sendos amistosos. “Estos resultados han sido importantes, ya que antes el equipo no estaba consiguiendo ganar ni marcar. Estoy satisfecho con la progresión del equipo”, afirma Rohr. “El ambiente es magnífico, y aunque los futbolistas de los clubes nacionales llevaban varias semanas sin jugar partidos de liga antes de ser convocados por la selección lo han hecho muy bien. No tenían mucho ritmo de juego, pero hemos conseguido compensarlo a base de entrenamiento”.

Rohr dirigió a la selección gabonesa durante dos años, e igualó el mejor registro del país en la Copa Africana de Naciones, al alcanzar los cuartos de final. Ahora, él y su nuevo equipo se hallan casi en la posición opuesta. “Jugar con Níger en Sudáfrica será muy distinto a disputar el torneo en casa con Gabón. Entonces contábamos con el respaldo de todo el público, aunque también podría ser una ventaja no tener apenas presión”.

Rohr señala que otra diferencia entre Gabón y Níger son los recursos disponibles. “Con Gabón eran prácticamente ilimitados, pero Níger también está haciendo un gran esfuerzo. Tuvimos una recepción con el Presidente, y se fletó un avión para llevarnos al partido de Guinea. Era un avión militar, un Hercules, y todos los jugadores se sentaron como soldados. Yo me puse delante, ¡junto al piloto! Pero llegamos sin ningún percance, y ahora ya estamos deseando viajar a Sudáfrica”.