Del Bosque: "Hemos tenido mucha suerte"
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Si hay un entrenador que no necesita presentación, ese es Vicente Del Bosque. El seleccionador español es la cara visible de una de las mejores selecciones de la historia, que ha conquistado un trío de títulos envidiado en apenas cuatro años: la Eurocopa 2008, la Copa Mundial de la FIFA 2010 y la Eurocopa 2012. Sin embargo, el oriundo de Salamanca no se conforma y apunta los cañones a las eliminatorias mundialistas y la Copa FIFA Confederaciones, último título que resta por ganar a la Roja.

Tras conocer la suerte de su equipo en el Festival de Campeones durante el sorteo realizado el 1 de diciembre en Sao Paulo, el ideólogo de España y actual nominado para el premio a Entrenador del Año de la FIFA dialogó en exclusiva con FIFA.com. Te ofrecemos la primera parte de esta charla.

Vicente, ¿qué lugar ocupa en su mente la Copa FIFA Confederaciones del año que viene?
Nosotros nos manejamos con objetivos a corto plazo. Y en este caso eso pasa por la clasificación para el Mundial de 2014, que tenemos que resolver enseguida. En marzo tenemos ya dos partidos importantísimos para nuestro futuro (ndr: España recibirá a Finlandia y visitará a Francia) y luego a mediano plazo ya tendremos la Copa Confederaciones. Después de quedar terceros en Sudáfrica queremos prepararnos bien para llegar en las mejores condiciones y hacer un buen campeonato.

Muchos entrenadores aprovechan este torneo para convivir y afianzar el grupo, algo en lo que España ya está afianzada hace tiempo. ¿Qué le puede aportar entonces a la Roja desde lo grupal?
Tenemos una plantilla bastante estable, es verdad. Pero van apareciendo nuevos jugadores, incluso diría que tenemos una gran competencia, enorme en algunos puestos. Va a ser muy complicado para nosotros tomar decisiones, porque hay unos cuantos jugadores que llevan ya mucho tiempo con excelente rendimiento en sus clubes. Pero vienen apareciendo nuevos chicos a los que tenemos que darles paso poco a poco. Nos vamos a encontrar con una situación, no digo incómoda porque es lo habitual en un seleccionador… pero vendremos con aquellos que creamos que son los mejores para resolver este campeonato.

España cayó en semifinales ante Estados Unidos en Sudáfrica 2009. Así y todo, ¿diría que algo de lo aprendido en ese torneo le sirvió para ganar la Copa Mundial de la FIFA un año más tarde?
Sin ninguna duda.  Sobre todo en aspectos relacionados al conocimiento del medio: dónde íbamos, a qué hoteles, los campos de entrenamiento, el clima. Fue estupendo para nosotros, una experiencia enriquecedora.

Ahora le tocará jugar en Brasil, un país de gran tradición futbolística. ¿Qué expectativas le genera?
Venimos al país que siente y que más pasión tiene por el fútbol. Y tenemos una gran responsabilidad, no consideramos a la Copa Confederaciones como una copa menor. Por el contrario, es una copa de campeones de diferentes competiciones y vamos a darle la importancia que tiene. Por experiencia propia sabemos que cada partido internacional, ya sea amistoso u oficial, conlleva mucha responsabilidad. Ya no hay partidos amistosos, son todos partidos internacionales, y así los contemplamos. 

Hablemos del fenómeno España. ¿Siente que se los mira diferente desde el título mundial en Sudáfrica?
Posiblemente haya un exceso de halago, como siempre ocurre con aquellos que quedan campeones. Lo nuestro, más allá de un hecho concreto que sería sólo un Mundial, pasa porque hemos ganado tres torneos importantes seguidos. Eso hace que se valore mucho a nuestros jugadores, pero te va generando cada día una mayor responsabilidad. Incluso acostumbras a la gente al triunfo, haces que parezca muy fácil. Y la afición española podrá estar cariñosísima con nosotros, pero estoy seguro de que si fracasáramos, algo que puede ocurrir porque esto es deporte y hay otros equipos muy buenos, se sentiría un poco desilusionada. Tenemos que luchar contra eso.

¿Esta selección está creando escuela?
No hay una forma única de jugar para llegar al éxito, pero sí es verdad que tenemos características en nuestros futbolistas que marcan mucho el estilo de nuestra selección. Y nosotros no podemos ir en contra de ese estilo. En este caso, creo, se enaltece aún más porque ha venido de la mano con los resultados. Pero en casi todos los torneos mundiales o europeos que se juegan, parece que tratáramos de buscar tendencias. Ver cómo juegan los campeones, es normal. No es ajeno a la realidad que busquen parecerse a nosotros en algunas cosas, está bien.

Si Arjen Robben, por ejemplo, hubiese definido aquella final en Sudáfrica a favor de Holanda, ¿se seguiría hablando del estilo de España?
Soy consciente de que hemos tenido mucha suerte. En los penales ante Portugal, en la semifinal de la Euro, Bruno Alves remató al larguero y el balón se perdió fuera mientras que Fábregas dio en el poste y la pelota terminó dentro. Sabemos lo que es el fútbol, pero lo importante es no tener dudas sobre lo que estamos haciendo. El primer partido del Mundial lo perdimos contra Suiza y nos podrían haber asaltado todas las dudas, pero seguimos igual. De hecho contra Honduras seguimos jugando los mismos excepto el cambio de Fernando Torres por David Silva y la lesión de Andrés Iniesta. El resto fueron los mismos.

Hablando del estilo, ¿podría Vicente Del Bosque utilizar el mismo si no contara con estos jugadores? ¿Hasta qué punto influyen los intérpretes en sus planteamientos tácticos?
Vamos a ver. Yo tengo mi gusto por el fútbol, y coincide mucho con lo que estamos haciendo aquí. Me gusta la posesión del balón. Ya cuando estaba en el Real Madrid, y tenía muy buenos jugadores también, me gustaba llevar la iniciativa en el juego, defender con mucho espacio, atacar contra un equipo replegado, tener profundidad, equilibrio entre el juego corto y el juego largo. Pero a la vez pretendo contar con ese equilibrio en lo táctico también: sin ser un equipo desorganizado, que cada jugador tenga la libertad necesaria para que resalte su talento.

Ya todos conocen que la posesión es la clave del juego de España. ¿Existe un plan B en caso de que el rival pueda sobreponerse a eso?
Más allá del entrenador, que en este caso soy yo, nosotros tenemos jugadores que analizan dentro del campo qué es lo que tienen que hacer contra el rival en el momento. Si el oponente juegan muy replegado, si nos presiona más adelante, etcétera. Diría que ellos pasan 10 o 15 minutos casi como estudiando el partido. No es un análisis que hacemos desde afuera, ellos desde adentro son conocedores de lo que ocurre: si la defensa juga bien adelantada, si tienen que buscar un desmarque a la espalda del contrario, si tienen que venir a buscar una pared, si tienen que abrir el campo, si tienen que hacer una acción individual. Son muy inteligentes, es muy bueno que ellos sepan resolver sus problemas.

Y en ese contexto, ¿cuál es su entrenador dentro del campo de juego?
No focalizaría en uno solo esa función. Tenemos algunos jugadores con ese liderazgo que se les exige en cada circunstancia. Está el más impetuoso, pero también aquel que es más frío o analista. Disponemos en el mediocampo de dos o tres futbolistas que son tácticamente perfectos. Saben cómo proteger al lateral, dar salida al balón, si el pase debe ser corto o largo. Tienen mucha inteligencia para jugar al fútbol. No podemos decir “fulano es único”, o “si este no juega nos venimos abajo”. No, eso no sería verdad.