Barrada, presente y futuro de Marruecos
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En apenas dos años, Abdelaziz Barrada empieza a hacerse un nombre en la liga española. Si su aterrizaje en Madrid en 2010 se producía con más dudas que certezas, 2013 podría brindarle la ocasión de consolidarle como figura en su club y en la selección marroquí.

Mientras espera que Rachid Taoussi le incluya en la lista para la inminente Copa Africana de Naciones, el jugador hace méritos con el Getafe, que ocupa una meritoria séptima plaza en la Liga BBVA. FIFA.com se reunió con el centrocampista para charlar de su carrera y sus próximos retos.

Tremendamente tímido en la distancia corta, el jugador prefiere no hablar de sus virtudes con la pelota y se limita a definirse como “una persona humilde, que trabaja duro y se esfuerza por hacer las cosas bien”.

En el verano de 2010, Barrada dejó su París natal y llegó a Madrid donde hizo una prueba con el club del sur de Madrid. “Quería probar algo diferente. Me apetecía mucho España, porque es el tipo de juego que me va bien. Además jugar en segunda en Francia no me interesaba. Quería probar aquí y estoy muy feliz por la decisión”.

Luego de iniciarse en el filial, la llegada de Luis García al banquillo azulón cambió el rumbo de su historia. “Le estoy muy agradecido porque me subió al primer equipo y me dio mucha confianza. Se lo debo todo al míster”, dice el joven de 23 años.

No es para menos. En la temporada 2011/2012 jugó 25 partidos en los que anotó 4 goles. Arrancó el nuevo curso con fuerza y quiere despejar las dudas tras el bajón en el rendimiento en las últimas jornadas: “Puedo hacer mucho más y estoy trabajando para consolidarme en mi equipo”.

Admirador confeso de Zinedine Zidane, y curiosamente con corazón madridista, Barrada, habilidoso centrocampista con llegada y olfato goleador, tiene un objetivo escrito con mayúsculas en su carrera profesional: “Quiero ganar un título con mi selección porque defender a mi país es algo muy especial”.

El reto de Sudáfrica
Su primer intento fue en los Juegos Olímpicos de Londres, pero la selección marroquí cayó en la fase de grupos junto con España, en un cuarteto en el que avanzaron Japón y Honduras. “A pesar de todo fue una experiencia muy buena. Disfruté mucho de la concentración y marqué mi primer gol en competición con Marruecos (ndlr: contra Honduras) Fue una pena no pasar del 0-0 contra España. Tenía muchas ganas en ese partido y tuvimos buenas ocasiones”, dice con una pícara sonrisa.

Barrada confía en volver con la selección absoluta, con la que ya lleva 4 partidos, en la CAN 2013, en enero en Sudáfrica. Los Leones del Atlas compartirán el Grupo A con Cabo Verde, Angola y los anfitriones. “En la Copa Africana no hay equipos pequeños o grandes. Son todas selecciones difíciles de enfrentar. Más aún será enfrentar a los locales…”, valora

“Viajaremos con la intención de dar la sorpresa. Contamos con muchos jugadores curtidos en Europa así que creo que tenemos potencial pero debemos ser muy serios en el trabajo y luchar duro cada partido”, continúa. “Personalmente, jugar en África se me hace muy difícil. Mi estilo de juego, más técnico, sufre cuando el césped no está en buena condiciones. Ese es el juego de la selección: balón en el suelo, buen trato y bueno combinaciones. Creo que la gran calidad de los estadios sudafricanos, herencia de la Copa Mundial de 2010, puede venirnos muy bien”, señala.

Con Brasil en el horizonte
La experiencia en la CAN 2013, que además otorga el boleto africano a la Copa FIFA Confederaciones, será un buen termómetro para saber cómo llega el equipo a las siguientes citas clasificatorias para la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014 en marzo.

Por el momento, Marruecos ocupa la tercera posición del Grupo C tras Costa de Marfil y Tanzania, luego de rescatar dos empates en dos partidos. El discreto balance motivó que Taoussi sustituyese en el banquillo a Eric Gerets. “Nos ha dado mucha confianza. Todavía no ha hecho grandes cambios porque el calendario no le ha dado tiempo para ser drástico. Pero la CAN será un gran ocasión para darle rodaje a su proyecto y consolidarnos como grupo”.

“Estamos a dos puntos de Costa de Marfil. No será fácil pero hay esperanza en cambiar el rumbo. Vamos a luchar y hacer todo lo posible por estar allí. La afición sueña con eso y nosotros queremos darles una buena alegría”, dice Barrada, cuyos primeros recuerdos mundialistas son de Francia 1998, precisamente la última cita en la que los Leones del Atlas estuvieron presentes. “Viví muy de cerca ese Mundial porque estaba en París. Aunque era pequeño, fue una maravilla poder vivir aquella fiesta. En casa seguíamos todos los partidos de Francia y Marruecos, mis dos países”.

Quizá Barrrada pueda cambiar la televisión por el césped, la próxima vez que los marroquíes vivan una Copa Mundial. Por eso sigue trabajando cada día, discreta pero entregadamente.