Feghouli: "Podemos mover montañas"
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Sofiane Feghouli empezó su andadura profesional a los 17 años, cuando debutó con el Grenoble en la segunda división francesa. Aclamado como el próximo Zinédine Zidane, Feghouli ayudó a su club a conseguir el ascenso en su segunda temporada en la casa y luego, siendo aún adolescente, ocupó un puesto como titular. Dos lesiones graves lo apartaron temporalmente de los terrenos de juego, pero para entonces ya había despertado el interés del Valencia, que no tardó en ficharlo. Aunque al principio le costó hacerse un hueco en el once de los Ches tras su traspaso en 2010, ahora ya es un protagonista habitual en Mestalla.

Así las cosas, el muchacho de 22 años está llamando la atención de los ojeadores europeos. Su potencial está quedando en evidencia en la Liga de Campeones de la UEFA en curso, en cuya fase de grupos ha jugado los seis partidos y ha inscrito tres goles. No es de extrañar que sus impresionantes actuaciones en España y en Europa hayan suscitado rumores de fichaje por parte de algunos de los gigantes del continente. Además ha sido convocado por Argelia, que lo invitó a jugar con los Zorros del Desierto. Aunque Feghouli ya había representado a Francia en la selección juvenil, decidió responder a la llamada del país de sus antepasados e integró la selección argelina que en febrero de este año ganó por 2-1 a Gambia.

"Estaba muy tenso en mis primeros pasos con el equipo nacional. El primer discurso del seleccionador Vahid Halilhodzic me metió presión. Sabía que no podía decepcionar. Y en estos momentos, todo va bien. Incluso marqué en mi primer partido. No se puede pedir más", admite.

Feghouli cuenta que le ha impactado particularmente el tremendo apoyo que los futbolistas argelinos reciben dondequiera que juegan. "El ambiente en Argelia, para quienes no lo conocen, es asombroso. Un buen resultado se celebra casi como si hubiéramos ganado la final del Mundial. Los hinchas están siempre ahí para animar al equipo. Es fantástico. El estadio se llena completamente al mediodía, horas antes del comienzo del encuentro. Jugar ante tanta gente es alucinante, sobre todo para un jugador joven que está haciendo sus pinitos en el equipo. Se te pone la carne de gallina. Cuando el árbitro pita el inicio del partido, es como si la multitud te llevara en volandas: te da una fuerza increíble", señala.

Un grupo feroz
Una fuerza increíble es algo que Feghouli y los suyos probablemente necesitarán para salir vivos de la fase de grupos de la Copa Africana de Naciones que en enero se escenificará en Sudáfrica. Encuadrados en el Grupo D, los Zorros del Desierto tendrán que superar escollos de la talla de Costa de Marfil, Togo y Túnez. El delantero es consciente de queArgelia, veterana de la Copa Mundial de la FIFA 2010, deberá emplearse a fondo para acceder a los cuartos de final de la prueba reina africana: "Es un grupo muy duro con selecciones muy expertas. Conocemos muy bien a Costa de Marfil, así que no necesitamos que nos cuenten muchas cosas más sobre ellos. Aunque les ganamos hace unos años [en la CAN2010], será un choque complicado, pero nosotros haremos nuestro fútbol.Túnez, por sus jugadores domésticos, especialmente los del Esperance, es un equipo de referencia en África. Nuestro enfrentamiento mutuo será un derbi norteafricano, que siempre es especial. Y Togo llegará con espíritu de revancha tras la tragedia de Cabinda".

Por encima de todo tenemos que ser ambiciosos y prepararnos bien. Nuestra meta es meternos entre los ocho mejores.
Sofiane Feghouli, sobre las aspiraciones de Argelia en la CAN 2013

En cualquier caso, Feghouli estima que los Zorros del Desierto pueden confiar en la promesa de la juventud."Tenemos un elenco joven. Será mi primera CAN y mi propósito es llegar lo más lejos posible. Con el espíritu de equipo que demostramos durante la fase de clasificación, podemos hacer grandes cosas. Últimamente estamos siendo muy constantes. Si nos esforzamos, podemos mover montañas, pero debemos ir paso apaso. Muchos de nuestros jugadores jugarán su primera competición con laselección, de modo que cada partido nos aportará una experiencia valiosa. Queremos que la camiseta nacional reluzca durante el torneo. No queremos desaprovechar esta gran oportunidad, de modo que por encima de todo tenemos que ser ambiciosos y prepararnos bien. Nuestra meta es meternos entre los ocho mejores".

El delantero del Valencia nos revela su mecanismo de motivación: "Me fijo metas muy altas. Soy muy ambicioso. Quiero triunfar y trabajo a destajo para eso. Estoy satisfecho con mis actuaciones hasta ahora, pero sé que puedo dar más".

En su evolución como futbolista, uno de los cambios más significativos ha sido su reubicación como extremo. "Al comienzo de mi carrera, yo era mediapunta y me encargaba de hacer las asistencias. Jugar por la banda me ha ayudado a mejorar físicamente. He ganado velocidad y potencia. Ese cambio ha sido muy positivo para mi desarrollo profesional", indica.