Keita: "Tengo una presión positiva"
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Malí debutó en la Copa Africana de Naciones 2013 con una victoria sobre Níger, en gran parte mérito de Seydou Keita. El centrocampista, de 33 años, estuvo muy atento para aprovechar un fallo en la salida del guardameta nigerino, Daouda Kassali, y dar el triunfo a los suyos, que se sitúan al frente del Grupo B del torneo. El capitán de las Águilas hizo así honor a su condición de ídolo en su país.

Seydou Keita, digno sucesor de su tío Salif, es una auténtica figura en Malí. Elegido mejor jugador de la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA 1999, es el futbolista maliense más laureado de la historia, con 17 títulos. A lo largo de su carrera, ha vestido los colores de Marsella, Lorient, Lens, Sevilla o FC Barcelona. En las filas del club catalán logró sus mayores éxitos, como atestiguan dos Ligas de Campeones de la UEFA (2009 y 2011), tres ligas españolas (2009, 2010 y 2011) y dos Copas Mundiales de Clubes de la FIFA (2009 y 2011). Sin embargo, todavía no ha conquistado ningún gran trofeo con su combinado nacional.

“Estamos listos para esta CAN”, anuncia no obstante Seydou Keita, decidido a dar a Malí un título histórico, y que compartió su optimismo con FIFA.com justo antes de que empezase a rodar el balón en la gran cita del fútbol africano.

Seydou, ¿con qué estado de ánimo afrontan esta Copa Africana de Naciones?
Estamos listos. Es una competición importante para Malí, en muchos aspectos, y queremos hacer un buen papel. ¡Hay que sudar la camiseta y conseguir que Malí esté orgulloso de sus muchachos!

Malí fue tercero en la última CAN. ¿Cree que el equipo tiene potencial para mejorar esa actuación este año?
El equipo ha crecido. Ha adquirido experiencia, y también confianza, gracias a la última CAN. También ha habido un cambio de seleccionador. Alain Giresse, que tuvo una gran contribución, se ha ido. Ahora está aquí Patrick [Carteron], que ya nos ha enseñado mucho. También hay nuevos jugadores que ponen su grano de arena. Una cosa es segura: ¡no somos inferiores al equipo de 2012! Creemos en el título, tenemos ganas de mejorar lo conseguido el año pasado. Si se nos presenta la ocasión de llegar hasta el final, ¡la aprovecharemos seguro!

Usted es el jugador maliense más experimentado. Entre 2008 y 2012, fue el puntal de uno de los clubes más grandes del mundo, el FC Barcelona. ¿Cómo vive las expectativas que genera su condición de estrella?
¡Ya hace mucho tiempo que las siento! Cuando se está en esta situación, hay honores, aunque también implica presión. Hay que aceptarlo. Pero lo llevo bien, y es un orgullo pensar que mi país puede contar conmigo. Estas expectativas tienen el efecto de crear una presión positiva sobre mí.

Su ex entrenador Pep Guardiola no escatimó nunca cumplidos hacia usted. ¿Eso le inspira?
Le estoy muy agradecido. No le he pagado para que lo dijese, ¡lo prometo! (risas). Sus razones tendrá. Yo siempre he intentado hacer mi trabajo lo mejor posible: estar al 100% todo el tiempo, entregarme a fondo, ser profesional. Por eso estoy aquí ahora. ¡No juego con mi trabajo! El fútbol me da de comer.

¿Cuáles son sus principales recuerdos de los años que pasó en Cataluña?
Viví cuatro años magníficos. Gané, que yo recuerde, siete títulos, entre ellos la Liga de Campeones, el Mundial de clubes, la liga española... son los años más importantes para mí como futbolista, y todavía más como persona. En España crié a mis hijos, me hice un hombre, un padre de familia. Para mí, los cuatro años pasados en el Barcelona, a los que añadiría mi experiencia de un año en Sevilla, un total de cinco años, han sido los más importantes y mejores de mi vida.

¿La presión es distinta cuando se visten los colores de Malí y los de un club como el Barcelona?
No es lo mismo. El club, es el día a día. Si se pierde, tres días más tarde hay la oportunidad de corregirlo. Con la selección, solo jugamos de vez en cuando. El margen de error es reducido, de modo que la presión es más importante, necesariamente. ¡Y es todavía mayor cuando se disputa una competición internacional que solo se celebra una vez cada dos años!

Ahora juega usted en la RP China, en el Dalian Aerbin. ¿Qué tal le va?
Muy bien. Hemos sido quintos, después de empezar mal. Hemos terminado muy fuertes, como mejor equipo de la segunda vuelta. ¡Eso demuestra que hay calidad! En el plano personal, allí soy feliz. He marcado goles, y he dado asistencias. Tengo la sensación de haber ayudado al equipo a ganar partidos, ¡así que estoy contento!

¿Cuál es el nivel de juego en China?
Cuando uno se va del Barcelona para ir a jugar a China, evidentemente no espera el mismo nivel de juego, ¡como es lógico! De todas formas, cuando se deja un club así es imposible encontrar una mejor calidad de juego en ningún otro sitio.

Malí siempre ha contado con buenas individualidades, pero todavía no ha estrenado su palmarés. ¿Qué le falta para instalarse definitivamente entre los pesos pesados del continente africano?
¡Continuidad! Por culpa de lesiones o de otros problemas, por desgracia ha habido muchas rotaciones entre los jugadores. También ha habido muchos seleccionadores al frente de la selección. Y para que las cosas funcionen hace falta un mínimo de estabilidad. Los cambios siempre son un inconveniente para un equipo. ¡La clave es la continuidad!

¿Participar en la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014™ es uno de sus objetivos?
Por supuesto. ¡Cualquier futbolista quiere participar siempre en un torneo así! Yo ya tuve la oportunidad de vivir uno, de la categoría sub-20, en 1999, y me gustaría disfrutarla de nuevo antes de acabar mi carrera. Por mí, y por Malí. No me atrevo ni a imaginar la alegría que sería para nuestro pueblo si tuviésemos la suerte de clasificarnos. Tenemos la posibilidad de conseguirlo, y vamos a darlo todo para que así sea.