Said: "No nos asustan los grandes"
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Zambia, defensora del título, y Nigeria han acudido a la Copa Africana de Naciones como cabezas de serie del Grupo C, pero sus selecciones acaban de constatar que la teoría no siempre concuerda con la práctica, pues ambas empataron 1-1 el miércoles en la apertura del telón. En ese contexto, FIFA.com escudriña al combinado más sorprendente del lote hasta la fecha, Etiopía, que no sólo se las ingenió para aguantar el tipo contra el potente elenco zambiano sino que a punto estuvo de darle un buen susto.

Antes de su estreno en la edición de este año, Etiopía, que es el equipo de menor rango del certamen por ocupar la 110ª posición en la Clasificación Mundial FIFA/Coca-Cola, no había marcado ningún gol en la prueba reina africana desde hacía 37 años. Por eso fue tan desesperante para su afición ver cómo el delantero Saladin Said fallaba una oportunidad clara en los primeros compases del encuentro con la portería toda para él y al poco rato marraba el penal detenido por el guardameta zambiano Kennedy Mweene. A partir de ese instante, dio la sensación de que la balanza se inclinaba claramente en contra del campeón de 1962. Para colmo de males, el portero de los Antílopes Walya fue expulsado en la primera mitad a raíz una feroz embestida sobre Chisamba Lungu.

Los africanos del sur sacaron tajada de su ventaja numérica en el tiempo de descuento de la primera mitad, por mediación de Collins Mbesuma, que abrió la primera brecha. Todo parecía indicar que no sería la única. No obstante, el campeón de 2012 terminó pagando caras las ocasiones desperdiciadas a lo largo del encuentro cuando Said, el punta de 24 años que es uno de los tan sólo tres internacionales etíopes que no desempeñan su oficio en Etiopía, habilitó a Adane Girma en el minuto 66 para que éste asestara el tanto de la igualada. Pese a sus infortunios iniciales, Said, fue nombrado mejor jugador del partido. En el epílogo, el delantero del Wadi Degla cairota tuvo que admitir que no había sido un choque fácil para los suyos: "Primero fallé el penal, y luego perdimos a un hombre por roja directa. Pero hoy nuestro equipo jugó bien y todos demostramos que sabemos pelear, así que estamos contentos con este punto".

La última vez que Etiopía compitió en el campeonato de la CAN fue en 1982 y, casualidades de la vida, a la sazón también se enfrentó a Zambia y Nigeria en la fase de grupos. Entonces fue eliminada en la primera ronda tras sucumbir ante ambos rivales —por 3-0 ante las Superáguilas y por 1-0 ante los Chipolopolo— y tras firmar un 0-0 contra Argelia. Ahora, después del buen resultado recién cosechado, Said y sus compañeros sueñan con progresar en el torneo. "No nos asustan nuestros próximos adversarios, Burkina Faso y Nigeria. No tenemos ningún problema con los equipos grandes. Abordamos cada partido con el empeño de vencer. Si ganamos el próximo, pasaremos a la siguiente ronda", advirtió.

Aprendiendo de los errores
Su camarada Fuad Ibrahim, de 21 años, cumple contrato en el Minnesota Stars FC estadounidense, y está convencido de que Etiopía puede aprender de los errores cometidos y seguir creciendo. "Hemos hecho un gran partido. Todos los jugadores nos ayudamos mutuamente y por fortuna pudimos marcar el gol del empate. Ahora vamos a concentrarnos en Burkina Faso y, si enmendamos nuestras pifias, seguro que salimos airosos", señaló el ex internacional juvenil que jugó todos los partidos de las Barras y Estrellas en la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA 2007.

El seleccionador Sewnet Bishaw, que ha sido el ingeniero de este espectacular cambio de marcha que ha llevado a los etíopes hasta lo más alto de su grupo de clasificación para la Copa Mundial de la FIFA 2014™, también estaba encantado con su hueste, de la que alabó el espíritu de lucha tras quedar con un hombre menos: "Estoy contento porque fallamos un penal y aun así empatamos. Ésta es nuestra primera experiencia en la prueba al cabo de 31 años y, como es evidente, ha sido fantástica. Los jugadores han expuesto su carácter y han demostrado al mundo que saben jugar al fútbol".

El técnico francés Herve Renard, que guió a Zambia hasta su sensacional triunfo en la CAN escenificada en Gabón y Guinea Ecuatorial el año pasado, sacó al campo a 10 de los jugadores que consumaron aquella hazaña, pero aseguró que no le había sorprendido el fenomenal desempeño de Etiopía: "Yo ya avisé muchas veces antes del partido que teníamos que andar con cuidado, y me gustaría felicitar a Etiopía por su excelente actuación".

Los etíopes recibieron elogios hasta del míster nigeriano, Stephen Keshi, quien afirmó que los cuatro contendientes del grupo eran perfectamente capaces de meterse en cuartos: "Aquí no hay equipos flojos, y Etiopía ha demostrado que merece estar en la competición. El grupo es muy fuerte".

Dado que Burkina Faso también registró un sorprendente empate 1-1 contra Nigeria, bicampeona del torneo, el grupo ha quedado abierto de par en par, y sus cuatro litigantes tienen motivos para aspirar a ceñirse la corona de la CAN y, de paso, adueñarse de la plaza africana en la Copa FIFA Confederaciones que este año se celebrará en Brasil.