A los 41 años, Jocelyn Angloma es el jugador de campo de más edad que participa en la Copa Oro de la CONCACAF y, sorprendentemente, es también uno de los mejores. Quienes recuerden a aquel lateral que defendió con pie firme el carril derecho de la selección francesa en la Eurocopa de 1992 y de 1996, no lo reconocerán ahora en el centro del campo, donde organiza el juego de la humilde, aunque impresionante, Guadalupe.

El internacional francés, que juega ahora con la selección de su isla natal (que, como departamento de Francia en el mar Caribe, no puede formar parte de la FIFA como asociación miembro independiente), ganó la Copa de Europa con el Olympique de Marsella en 1993. De nuevo, ha logrado una proeza muy especial al liderar a Guadalupe hasta las rondas eliminatorias de la Copa Oro durante la primera participación de la selección en el campeonato continental.

Cuando está a punto de celebrarse el choque de cuartos de final que enfrentará a Guadalupe y a la favorita Honduras, vencedora de México en la fase de grupos, el antiguo astro del Inter de Milán y del Valencia ha hablado con FIFA.com del campeonato, de los Bleus y de su futuro.

No cabe duda de que usted y Guadalupe están viviendo momentos muy especiales. ¿Qué significa para usted este regreso al fútbol internacional, contribuir a la clasificación de su equipo para la Copa Oro y, además, ayudarla a superar la fase de grupos?
Bueno, está claro que es algo muy especial. Es fantástico jugar con Guadalupe en este campeonato, y a mí me hace feliz que mostremos al mundo de lo que somos capaces. Estoy encantado de cómo han ido las cosas y de cómo han respondido los jugadores a este desafío.

¿Ha visto a su próximo rival, Honduras? ¿Qué opina de él? ¿Cree que Guadalupe tiene posibilidades de superar este obstáculo?
Hemos estudiado con detenimiento al rival. Honduras tiene un juego muy físico. Sus hombres corren mucho, pero poseen una técnica muy buena. No hay que olvidar que derrotaron a México. Sabemos que tenemos que salir a por todas. Estamos preparados para una dura batalla y para afrontar un partido muy difícil. Pero, al mismo tiempo, vamos a jugar al fútbol porque eso es lo que sabemos hacer. Nos gusta ofrecer un espectáculo emocionante a los aficionados. Nuestro objetivo es ganar, meternos en semifinales y, una vez allí, pues... ver qué pasa. Nuestra esperanza es llegar a la final, por supuesto. Pero estamos contentos de haber llegado tan lejos y del juego que hemos desplegado para conseguirlo. Nuestra meta ha sido siempre mostrar lo atractivo que puede llegar a ser el fútbol de Guadalupe y el gran estilo con que juega la selección.

¿Cuál es su trabajo en el equipo dentro y fuera del terreno de juego?
En Francia, aprendimos a jugar en todas las demarcaciones, por eso no me resulta tan extraño involucrarme más y tener más control en la organización del juego. Libro a los jugadores más jóvenes, que son los que pasan más nervios, de gran parte de la tensión. Yo llevo más tiempo en esto que ellos y tengo más experiencia, por eso puedo transmitírsela a los demás. Como líder del equipo, hablo más y expreso mi opinión. Colaboro con los compañeros que también poseen una gran experiencia internacional, hombres que han jugado en Europa como David Sommeil, para conjuntar a los más inexpertos y a los jugadores que han formado parte en más ocasiones de la selección nacional. Nos esforzamos por enseñarles todo lo que sabemos.

Usted marcó un gol contra Canadá (de un balón bombeado, lanzado desde 35 metros y con ángulo muy forzado, por la derecha de la meta) que será recordado como uno de los mejores goles de esta fase final. ¿Qué puede decirnos de él? ¿Había marcado antes un gol como ése?
( Riéndose) He marcado goles muy buenos en mi carrera, pero ése es muy especial. Aunque sólo sea por el hecho de puede que nunca más tenga la oportunidad de marcar otro así. Sólo por eso ya ha valido la pena. Creo que, sobre todo, fue fruto de mi experiencia. Noté que el arquero se adelantaba, enganché el balón y lo lancé por alto. Lo más importante fue que nos mantuvo en el partido. Nos proporcionó una inercia que, al final, fue decisiva para el resultado del choque.

¿Cuál es la principal diferencia entre jugar con Francia y jugar con Guadalupe?
Está claro que la diferencia principal se encuentra en el nivel del juego. Todos los integrantes de la selección francesa juegan con una altísima calidad y están acostumbrados a competir profesionalmente con los grandes clubes europeos. Sin embargo, con Guadalupe, algunos de los jugadores siguen siendo aficionados y participan en ligas de aficionados de la isla. De hecho, para disputar la Copa Oro, tuvimos que reestructurar totalmente el equipo y buscar futbolistas de ascendencia guadalupeña que jugaran en Europa. Era imprescindible levantar el listón lo suficiente para llegar a donde nos encontramos ahora, los cuartos de final.

¿Qué opina del fútbol caribeño y, en general, del fútbol de la CONCACAF? ¿Qué comparación puede establecer entre su experiencia en la Copa Oro con la de jugar la Liga de Campeones de la UEFA o del Campeonato Europeo?
La calidad del juego ha sido buena y seguirá mejorando. En las competiciones europeas es diferente, pero sólo porque hay más veteranía. Sin embargo, aquí hay equipos con gran experiencia en la Copa Mundial, y eso es muy importante. Por ejemplo, nosotros nos enfrentamos a Costa Rica, y debo mencionar a Estados Unidos y México, cuyo fútbol está creciendo, y se están convirtiendo en selecciones, no diré famosas, pero sí muy buenas.

Guadalupe, un archipiélago de 450,000 habitantes, ha dado a Francia, directamente o por linaje, un montón de grandes futbolistas: Thuram, Henry, Saha o usted mismo, a lo largo de los años. ¿Por qué?
Porque amamos el fútbol y somos muy buenos. No hay ningún secreto. Guadalupe no posee una gran estructura futbolística, pero sí cuenta con muchos jugadores excelentes. No obstante, muchos de ellos tienen que marcharse de la isla a muy temprana edad para abrirse camino en las categorías juveniles de los clubes profesionales. En el futuro, seguirá la tendencia y muchos más jóvenes saldrán de nuestra cantera para jugar con la selección de Guadalupe o con la de Francia.

Usted se hizo futbolista profesional hace ya más de 20 años. ¿Ha cambiado el fútbol desde que usted empezó?
A lo largo de los años, he visto cómo iba convirtiéndose en un juego más físico. Ahora hay que trabajar mucho más sobre el terreno de juego para crear goles. Por supuesto que todavía hay jugadores que hacen un fútbol muy bonito, como Cristiano Ronaldo y Ronaldinho. Es una pena que no salgan muchos más como ellos. El juego se ha hecho además más táctico. Creo que actualmente se ven más empates y se marcan menos goles en general. Pero, el cambio más importante consiste en que el juego es ahora mucho más rápido que antes.

¿Cómo ve el futuro de la selección nacional francesa?
Siempre será un buen equipo y tiene actualmente una cantera estupenda. La mayor virtud de la Asociación Francesa de Fútbol y de muchos de los clubes del país es que se esfuerzan al máximo por formar a sus futbolistas jóvenes. Una de sus principales cualidades será siempre esta dedicación por encontrar y trabajar con sus jóvenes promesas.

¿Cómo ve su propio futuro? ¿Será ésta su última gesta?
Yo no veo las cosas desde esa perspectiva. Después del campeonato, regresaré a Guadalupe y seguiré haciendo lo mismo que estoy haciendo ahora: jugar en la liga de aficionados de la isla, trabajar con las categorías juveniles, y buscar y entrenar a jóvenes talentos de Guadalupe y Martinica. Llevo un año y medio trabajando con el Lille (el equipo de la primera división de Francia) para aportar jóvenes promesas a la liga francesa.