La final de la Copa Oro de la CONCACAF 2007 resultó ser un encuentro apasionante de fútbol bonito y abierto en el que ninguno de los dos contrincantes escatimó esfuerzos por la causa. Al final, una impresionante volea desde larga distancia de Benny Feilhaber permitió a los estadounidenses remontar un gol en contra y reclamar su segundo título seguido y el cuarto de su historia, con el que empatan el registro de su gran rival mexicano. La victoria también sirve a Estados Unidos para clasificarse como representante de la zona de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe para la próxima edición de la Copa FIFA Confederaciones, que se disputará en Sudáfrica en 2009.
Los mexicanos, que jugaban ante los más de 50,000 espectadores, principalmente simpatizantes de su causa, congregados en el estadio Soldier Field de Chicago, dictaron el guión del partido en los prolegómenos y marearon a los anfitriones, que pasaron apuros al principio sin el músculo de Frankie Hejduk y la pericia de su joven artillero Michael Bradley, ambos sancionados. Pese al dominio inicial de los visitantes, los seguidores de la camiseta verde en la grada apenas tuvieron motivos para levantarse de sus asientos hasta el minuto 44, cuando el magnífico Nery Castillo se abrió paso por la banda derecha y sirvió un centro raso para Andrés Guardado. El delantero del Atlas, pretendido por algunos de los más grandes clubes de Europa, se estiró a fondo para conectar un disparo que se coló junto al travesaño.
Después de la arenga del seleccionador Bob Bradley durante el descanso, la escuadra de Estados Unidos echó la precaución por la borda en un intento por superar a un combinado mexicano que marchaba a toda máquina, en contraste con su apagado arranque de campaña. Landon Donovan dio el primer paso en el minuto 66. Luego de que Jonny Magallón derribara en el área al delantero de origen hawaiano Brian Ching, Donovan se ofreció para certificar su cuarto gol del torneo (todos de penal). La diana también fue significativa porque con ella el astro de 25 años del Galaxy de Los Ángeles igualaba el histórico récord realizador (34) de Eric Wynalda con la camiseta de Estados Unidos.
Acto seguido, los anfitriones se metieron de lleno en la fiesta y empezaron a acosar la portería mexicana defendida por un imponente Oswaldo Sánchez. A juzgar por su desempeño ese día, estaba claro que iba a hacer falta alguna maniobra especial para batir al portero del Santos Laguna. Afortunadamente para los anfitriones y su séquito, Benny Feilhaber, que nació en Brasil, juega en Hamburgo y fue descubierto casi de casualidad por el anterior entrenador de la selección sub-20 de Estados Unidos, Sigi Schmid, en 2004, marcó el gol decisivo en el minuto 73. Aprovechando un mal despeje a la salida de un saque de esquina sacado por Landon Donovan, el maestro del mediocampo descerrajó una volea por toda la escuadra, a la que el inspirado Sánchez no habría podido llegar ni con la ayuda de una escalera.
En los últimos compases, los mexicanos, privados ya de su máximo realizador Jared Borgetti, que había salido cojeando del terreno de juego en la primera mitad, se lanzaron al ataque en busca del gol del empate, pero la oportunidad más clara volvió a producirse en la portería contraria, cuando Damarcus Beasley chutó al travesaño en el minuto 90. Al terminar la que probablemente haya sido mejor final de la Copa Oro de todos los tiempos, los estadounidenses lo celebraron como corresponde a su nueva condición de campeón regional.
"Ha sido un gran partido", declaró Donovan después de intervenir en la única victoria de Estados Unidos sobre México en una final de la Copa Oro. "En el descanso nos dimos cuenta de que sólo nos quedaban 45 minutos y de que teníamos que apretar. Luego hicimos lo que teníamos que hacer para ganar el encuentro".

