La 42º edición de la Copa América ya es historia. Venezuela asistió a una nueva consagración de Brasil, selección que revalidó el título logrado en 2004, octavo de su historia y cuarto de las últimas cinco competiciones. Semejante continuidad, aún sin sus estrellas rutilantes, alcanzan para despejar cualquier duda sobre cuál es el mejor equipo de Sudamérica. Como si fuera poco, se ganó el derecho a defender su título en la Copa FIFA Confederaciones Sudáfrica 2009...

Sin embargo, claro está, el torneo dejó conclusiones de todo tipo. A continuación, FIFA.com te invita a repasar los puntos destacados de una competición que, entre otras cosas, terminó con el segundo mejor promedio de gol de su historia.

El podio, pintado de amarillo
En Venezuela se vio a un Brasil con el sello de Dunga: menos jogo bonito y más practicidad, con tres pilares básicos: jugadores de categoría pero solidarios, presencia física y un plan táctico, todo en función del equipo. Primero, tuvo un comienzo poco convincente pero supo encolumnarse detrás de Robinho. Luego creció en lo colectivo y aprovechó el despertar de sus otras estrellas. Así, fue de menor a mayor y dejó una imagen sólida. En definitiva, fue un justo campeón que mira al horizonte lleno de optimismo.

El segundo lugar del podio tiene gusto a nada para Argentina. Hasta la final, fue el mejor equipo del torneo. Tuvo lapsos de juego brillante, tanto en lo colectivo como en lo individual, aunque mostró ciertas dudas en su última línea, las que quedaron expuestas ante Brasil. En el aire quedaron dos preguntas: ¿Qué le pasó en el partido decisivo? "Tuvimos un mail día y no supimos resolver su juego. Nos ganaron bien", sintetizó Carlos Tevez. La otra: ¿Habrá un profundo recambio generacional? Como sea, detrás de los 14 años sin títulos, una profunda desilusión opacó la medalla de plata.

En México, en cambio, el tercer puesto dejó satisfecho a Hugo Sánchez. Es lógico: sin algunos de sus jugadores de renombre, encontró recambio en lo individual que respetaron la línea de juego que pregona. Volvió a ganarle a Brasil, aunque no pudo con Argentina, su bestia negra por estos tiempos. El Tri sigue siendo animador en Sudamérica: se subió al podio por quinta vez en sus siete participaciones, y amenaza con dar el golpe muy pronto.

Mirando al futuro
Para el resto de las selecciones, el torneo también fue una prueba de lujo de cara a las eliminatorias para la Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010. Uruguay, por ejemplo, si bien estuvo a un penal de la final y terminó cuarto, dejó una buena imagen, a pesar del inicial 0-3 con los peruanos.

Lo mismo sucede con Venezuela: su crecimiento es notorio, aunque ahora debe sostenerlo para empezar a cosechar resultados. El Perú de Julio César Uribe también mostró momentos interesantes, habrá que ver si logra regularidad. ¿Y Chile? Accedió a cuartos de final sin convencer, y el 1-6 padecido ante Brasil le costó el puesto a Nelson Acosta. Tiene muy buenos juveniles, pero su futuro es una incógnita.

Un escalón por debajo aparecen Colombia y Bolivia, cuyas propuestas invitan a creer en un futuro más auspicioso. Ecuador, en cambio, estuvo lejos de ratificar lo hecho en Alemania 2006, aunque es cierto que nadie la superó claramente. El Estados Unidos de Bob Bradley, con un equipo alternativo, se fue sin puntos pero, con una carpeta llena de apuntes.

Brillaron con luz propia
Brasil tuvo en Robinho al mejor jugador del torneo y, a pesar de no marcar en los últimos dos partidos, también al máximo artillero, con seis goles. Justo premio para quien supo cumplir tanto el papel de actor principal como el de reparto. Entre sus compañeros hay que destacar a Julio Baptista (tres tantos en los últimos tres encuentros), al volante Josué (elegido el mejor jugador de la final) y al arquero Doni, que apareció en los momentos decisivos.

En Argentina, brilló Juan Román Riquelme, en su doble rol de conductor y goleador (cinco conquistas). El más regular, sin embargo, resultó Javier Mascherano, quien incluso vio puerta dos veces. Lionel Messi tuvo momentos brillantes, como su gol ante México, y si bien le faltó regularidad, despertó elogios por doquier.

En un torneo que mostró delanteros temibles, el mexicano Nery Castillo fue sin dudas la gran revelación (cuatro dianas). En México también anduvieron muy bien su arquero Guillermo Ochoa y los volantes Andrés Guardado y Gerardo Torrado. Además dejaron su sello jugadores como Diego Forlán y Christian Rodríguez (Uruguay), Roque Santa Cruz (Paraguay), Paolo Guerrero (Perú) y Humberto Suazo (Chile).

Números que hablan
Con 86 goles en 26 partidos, la Copa América de Venezuela se transformó en la de segundo mejor promedio de gol en la historia de la competición. La media de 3,30 por encuentro superó los 3,27 de 1967 (49 en 15), aunque quedó lejos de los 6,17 registrados en 1927 (37 en 6).

Una curiosidad: si bien Brasil se consagró campeón, obtuvo menos puntos que Argentina (13 contra 15). Además, no fue el equipo más goleador ni tuvo la vaya menos vencida: la Albiceleste, con 16, fue la delantera más efectiva, mientras que México recibió apenas 4 tantos en contra (ambos con seis juegos disputados).

Entre otros datos anecdóticos, vale mencionar que además de terminar con su sueño de campeón, la victoria de Brasil sobre Argentina significó la primera derrota de Alfio Basile en partidos por Copa América. En total fueron 2 títulos (1991 y 1993), 13 victorias y 5 empates antes del 0-3 que sufrió en Maracaibo.

Posiciones finales
1º Brasil *
2º Argentina
3º México

* Clasificado para la Copa FIFA Confederaciones 2009

Goleadores
1º Robinho (Brasil) 6 goles
2º Juan Román Riquelme (Argentina) 5
3º Nery Castillo (México) 4