La inveterada rivalidad entre México y sus vecinos norteños de Estados Unidos se decantó del mismo lado por tercera vez consecutiva en la final de la Copa Oro de la CONCACAF 2011. El estilo ofensivo y de ritmo veloz que exhibió El Tri en el Rose Bowl de Pasadena fue demasiado para los estadounidenses, que sufrieron una arrolladora remontada para caer por 4-2. La excepcional actuación de los goleadores, Andrés Guardado, Pablo Barrera (2) y Giovani dos Santos, dejó sin opciones reales de éxito a Estados Unidos, que se había adelantado inicialmente por mediación de Michael Bradley y Landon Donovan.

Los mexicanos, que contaron con un importante apoyo de los más de 93.000 espectadores que presenciaron la final en el sur de California, estuvieron a la altura de las expectativas durante toda la final, ofreciendo desde el principio un ritmo vibrante y un intenso despliegue en ataque. Ya en el minuto 2, Javier Chicharito Hernández dio el primer aviso, pero no logró imprimir potencia a su intento de volea, y no llegó a enganchar siquiera con el balón.

En los primeros compases, El Tri se movía con rapidez y explosividad, y creó muchos problemas a Estados Unidos en sus incursiones por la banda derecha. A los cinco minutos, las Barras y Estrellas se llevaron otro susto, después de que Hernández fuese derribado en el medio campo y el árbitro aplicase la ley de la ventaja. Dos Santos agarró el balón suelto, avanzó y disparó a la portería de Tim Howard, pero su envío se marchó fuera por centímetros.

Sin embargo, fueron los estadounidenses los primeros en ver puerta, gracias a una jugada iniciada por Freddy Adu, la sorpresa en la alineación titular de Bob Bradley. El joven media punta combinó con Landon Donovan en el vértice del área y obligó a los mexicanos a ceder un saque de esquina. El propio Adu centró desde el banderín de córner en el minuto 8, y Michael Bradley cruzó un cabezazo en suspensión al fondo del arco defendido por Alfredo Talavera.

En teoría, México debería haber acusado el golpe, puesto que venía dominando claramente a su rival desde el pitido inicial. Pero en vez de eso, empezó a surtir de pases precisos y verticales al Chicharito, a quien se veía especialmente ansioso por marcar. Poco antes de cumplirse el primer cuarto de hora, el ariete del Manchester United cabeceó un centro de Barrera por encima del travesaño y, casi a renglón seguido, dispuso de una ocasión increíble, aunque su remate se estrelló en la base del poste derecho. Pero una vez más, fue Estados Unidos el que sacó provecho de la floja defensa de los mexicanos. Clint Dempsey sirvió un perfecto pase al hueco a Donovan, quien pisó área y fusiló a Talavera para establecer el 2-0.

Reacción
Los mexicanos, no obstante, siguieron a lo suyo: a intentar romper la defensa de las Barras y Estrellas, y no tardaron en lograr su primer gol. En el minuto 29, Hernández se transmutó en asistente, con un envío largo en profundidad que se coló entre los centrales estadounidenses y encontró a Barrera, quien no perdonó. El Tri siguió presionando, y no necesitó mucho tiempo para obtener el merecido empate. Menos de diez minutos después, Andrés Guardado empezó a mostrarse soberbio en ataque, para anotar su tercer tanto del campeonato. Dos Santos enganchó un disparo raso y cruzado, con la intención de colarlo junto al segundo palo, pero el balón rebotó en un errático defensa y Guardado sólo tuvo que empujarlo para dejar la contienda nivelada al descanso.

“Nos han vuelto locos con su despliegue ofensivo; tenían siempre cuatro o cinco hombres esparcidos por toda la delantera, y nuestra zaga no ha sabido responder hoy a ese desafío”, declaró el defensa estadounidense Carlos Bocanegra.

A los cinco minutos de la reanudación, el público de Pasadena volvió a rugir de alegría, cuando Pablo Barrera castigó de nuevo a la defensa de Estados Unidos, que estaba dejando demasiados espacios y permitiendo que los delanteros contrarios se moviesen a sus anchas en las inmediaciones del área. Barrera recibió un gran pase de Guardado por la parte derecha del área y enganchó un espléndido derechazo raso, con el que batió a Howard y anotó el segundo de la noche en su cuenta particular. Inmediatamente, los hombres de Bradley buscaron una reacción, para intentar evitar que México volviese a privarles del título continental en la final. “Ha sido una noche frustrante en su conjunto”, añadió Bocanegra. "No hemos estado a la altura en defensa”.

Los ánimos empezaron a caldearse entre los dos eternos rivales, y Carlos Bocanegra forzó una falta favorable a Estados Unidos tras un fuerte encontronazo con Dos Santos. El libre indirecto sacado por Donovan encontró dos cabezas distintas, pero la ocasión finalmente se esfumó por encima del larguero. Sólo tres minutos después, Chicharito dispuso de otra oportunidad en el área contraria, pero su cabezazo lo atrapó sin problemas Howard.

El robusto guardameta, sin embargo, no estuvo tan afortunado a un cuarto de hora del final, cuando, tras salir a los pies de Dos Santos, el centrocampista mexicano regateó como quiso al desesperado cancerbero, quien, estirándose una y otra vez desde el suelo, no pudo sacarle el balón. Dos Santos “toreó” magistralmente a Howard y acabó colando el balón por toda la escuadra con una excelsa vaselina que no pudo despejar en su salto Eric Lichaj, quien estaba cubriendo el segundo palo. Fue una amarga puntilla para Estados Unidos y un perfecto colofón para México, que volvió a levantar por segunda edición seguida el trofeo de la Copa Oro.