Andriy Shevchenko tiene toda una carrera a sus espaldas, pero el capitán de la selección de Ucrania prefiere mirar hacia delante. Concretamente, hacia la próxima Eurocopa 2012, que su país organiza conjuntamente con Polonia. En total, el tercer máximo goleador de la Liga de Campeones de la UEFA con 67 dianas (por detrás de Raúl y de Filippo Inzaghi) ha marcado 315 tantos en 626 partidos oficiales en el fútbol de clubes, y 45 más con su selección. En Ucrania, Shevchenko es más que un buen jugador. Es un símbolo.

El elegante delantero, que hace dos campañas regresó al club donde se formó, el Dinamo de Kiev, tras haber conocido la gloria con la camiseta del Milan (y luego, en menor grado, con el Chelsea), habló con FIFA.com sobre su carrera, la evolución del fútbol y las opciones de Ucrania en la próxima Eurocopa.

Eso sí, antes incluso de empezar la entrevista, Shevchenko quiso desmentir los rumores que apuntaban a su retirada tras el campeonato continental. “En ningún momento dije que dejaría de jugar después de 2012”, aseguró.

Andriy, ya se va acercando a los 35 años. ¿Le veremos mucho más tiempo sobre los terrenos de juego?
Yo me siento bien; me veo joven todavía. Sigo teniendo ganas de jugar, y pienso continuar. Lógicamente, llegará un día en el que cuelgue las botas, pero todavía no sé cuándo será; y tampoco me lo planteo. Esta temporada he seguido metiendo bastantes goles. Mi objetivo a corto plazo es la próxima Eurocopa.

El Dinamo de Kiev quedó segundo en la liga ucraniana, como la temporada pasada, por detrás del Shakhtar Donetsk. ¿Supuso una decepción?
No especialmente, porque hicimos un buen campeonato, desplegando un fútbol colectivo. El Shakhtar fue más regular, sobre todo en la primera mitad de la liga. Y aunque encontremos con frecuencia a esos dos equipos en cabeza, el nivel de nuestra liga ha mejorado considerablemente.

¿Cómo valora la evolución reciente del fútbol; y en especial el mayor éxito de los jugadores de baja estatura?
Es verdad que este deporte está cambiando. Ahora, lo que importa ante todo es la rapidez de ejecución en la circulación del balón y en la capacidad para leer el juego, todo ello basándose en un repertorio técnico cada vez más completo. De esa forma, un equipo como el Barcelona tiene jugadores de una gran calidad técnica, cuya menor corpulencia la compensa con creces su capacidad para acelerar el juego. Pep Guardiola está haciendo una labor extraordinaria.

Ya ofrecía un discurso similar Valeri Lobanovski, su ex entrenador en el Dinamo de Kiev, para quien la velocidad y la movilidad colectiva eran las bases del fútbol moderno…
Exacto. Pero no sólo la velocidad en lo que respecta a correr. Lo importante es la capacidad de los grandes jugadores para analizar la situación y distribuir el juego en un abrir y cerrar de ojos. Y lo es también la velocidad con la que los jugadores de los grandes equipos están en disposición de defender juntos o de atacar en bloque. La técnica al servicio de la rapidez de ejecución es la receta básica del fútbol moderno. Desplegar un fútbol colectivo es imprescindible. Pero si un equipo grande quiere ganar algo, es necesario tener jugadores como Lionel Messi o Cristiano Ronaldo, para desequilibrar un partido en los momentos importantes. Esa clase de jugadores excepcionales deben ser capaces de integrarse en el colectivo, pero también de marcar la diferencia individualmente cuando lo estimen posible.

¿Cuáles han sido los peores y los mejores momentos de su larga carrera?
No creo que una carrera se componga de buenos momentos o de otros menos felices. Lo que forma parte del fútbol es todo en su conjunto. Por ejemplo, yo disputé cuatro partidos de la repesca mundialista en 2002 y 2010, y nos eliminaron Alemania y Grecia. Pero a pesar de todo, cumplí mi sueño al disputar el Mundial con Ucrania en 2006, donde caímos en cuartos de final ante Italia después de haber hecho un buen campeonato. Una derrota, por importante que sea, puede hacerte más fuerte si eres capaz de aprender de ella.

¿Con qué delantero se siente más identificado por su manera de jugar?
Actualmente hay muchos delanteros de altísimo nivel, cada uno con características diferentes. Personalmente, nunca he procurado parecerme a nadie. El que más me gusta es, sin duda, Wayne Rooney. Se mueve sin cesar, trabaja mucho por el equipo y mete goles importantes.

Con 101 partidos internacionales, usted es uno de los pilares de su selección, al igual que Anatoliy Tymoschuk, que suma 104. De los dos, ¿quién acabará totalizando más?
Ambos hemos superado la barrera de los 100 partidos, algo que no había pasado nunca en la historia de Ucrania. Hay pocas probabilidades de que le alcance, porque él es más joven que yo. Pero insisto: ¡tengo claro que pienso seguir jugando con mi selección!

¿Qué objetivo se ha marcado Ucrania para la Eurocopa 2012?
Creo que tenemos las armas necesarias para plantar cara a los favoritos en la lucha por el título. El fútbol ucraniano se encuentra en plena progresión; tanto en el fútbol de clubes, como demuestra entre otras cosas la trayectoria del Shakhtar Donetsk en la Liga de Campeones, como en el de selecciones. Ésa es una de las consecuencias directas de la decisión de conceder la organización de la Eurocopa 2012 a Polonia y a Ucrania, que se hizo pública en abril de 2007. Desde entonces, los clubes han estado invirtiendo en infraestructuras y en la cantera. Para Ucrania, se trata de una oportunidad para beneficiarse de un desarrollo importante; y no solamente su fútbol, sino también el país y la población en general. Estoy seguro de que estaremos preparados en su debido momento. Es una cuestión de orgullo nacional. Y con un poco de suerte, podemos aspirar al título. La labor de los veteranos del equipo, como Tymoshchuk, Andriy Voronin, Oleksandr Shovkoskyi y yo mismo, consistirá en apoyar a nuestros jóvenes talentos y en ayudarles a mejorar rápidamente la calidad de su juego.

Precisamente, ¿quiénes son esas grandes promesas de la nueva hornada de jugadores ucranianos?
Taras Stepanenko, del Shakhtar, Yevhen Konoplyanka, del Dnipro Dnipropetrovsk, y mi compañero de equipo Andriy Yarmolenko representan el futuro de Ucrania; una generación en la que tenemos depositadas nuestras esperanzas. Estoy seguro de que estarán a la altura de las circunstancias. Es una cuestión de honor para todo el país. Lo esencial es tener fe.

Celebró el nacimiento de sus dos hijos metiendo goles. A Jordan se lo dedicó con el Milan, contra el Sampdoria (0-1), y a Kristian, con el Chelsea frente al Watford (4-0). ¿Ha pensado en programar un nuevo nacimiento para la final de la Eurocopa?
(Risas) Todavía no. Pero es una buena idea…