El partido inaugural y la gran final de la Copa FIFA Confederaciones 2017 se disputarán en San Peterburgo. El acontecimiento hace vibrar ya a toda la ciudad, un referente cultura mundial. FIFA.com ha hablado en exclusiva con Vasily Gerello, uno de los embajadores de esta sede que tan bien conoce. El cantante de ópera y solista del Teatro Mariinsky, comparte la emoción de toda la ciudad. 

"Es un acontecimiento realmente universal", explica el famoso barítono, que posee el prestigioso título de Artista del Pueblo Ruso. "La gente suele llevar una vida muy agitada y siempre necesita una excusa para festejar y emociones para distraerse de los aspectos negativos de la existencia. La Copa Confederaciones representa la celebración perfecta, porque se trata de una celebración del deporte. Tendremos muchos visitantes, que disfrutarán de esta magnífica ciudad y de nuestro maravilloso país. Comprenderán que aquí viven personas fantásticas, gente normal, honrada y sincera. Tengo muchísimas ganas de dar la bienvenida a todos a San Petersburgo con motivo de la Copa Confederaciones".

"Para nuestros ciudadanos, la Copa Confederaciones representa otra oportunidad de enamorarse del fútbol", prosigue Gerello. "Yo me enamoré de este deporte hace muchísimos años. Hasta donde la memoria me alcanza, he jugado siempre al fútbol, en el patio, en nuestro jardín, en el colegio, en centros deportivos, en el conservatorio, ¡en todas partes! Nunca he dejado de entrenarme, ni siquiera después de convertirme en cantante famoso. Ahora mismo no me importaría dar unos cuantos toques a un balón".

Este entusiasta seguidor y jugador encuentra similitudes entre su pasión deportiva y su profesión, su arte. "En mi opinión, la belleza del fútbol se resume en dos cosas. Primera, es un deporte auténtico y, segunda, es extremadamente bello y se parece a la música. ¿Por qué? Por la pasión. La pasión es una cualidad esencial de la música y también lo es del fútbol. Pasión sincera, salvaje e instintiva. La completa unión del alma y el conocimiento de uno mismo sólo se pueden conseguir en la música o en el deporte".

Gerello se fue a vivir a la capital del norte de Rusia en la década de los 80 para estudiar en el Conservatorio de Leningrado, y desde entonces reside en ella y sigue a su club más popular. "No hace falta preguntarle a nadie de San Petersburgo a qué equipo sigue, y a mí tampoco", responde Gerello con una carcajada. "¿Se acuerdan de lo que dice la canción popular? 'Mi amada ciudad puede dormir tranquila...' Petersburgo, no te preocupes, estoy contigo. ¡El Zenit es el mejor! Todos los partidos de nuestro equipo se convierten en ocasiones memorables para mí".

"El Zenit no me desilusiona ni siquiera cuando pierde. Así es el deporte, así es el juego, así es la vida. No entiendo a los aficionados que, inmediatamente después de una derrota, odian a su equipo y lo llenan de insultos. El fútbol es como la familia. Si discutes con tu esposa, no abandonas a los tuyos y lo arrojas todo por la borda. No, si eres de un equipo lo sigues con fidelidad. Tu amor durará hasta el final", defiende con pasión.

Por último, en calidad de Embajador Oficial de San Petersburgo en la Copa FIFA Confederaciones 2017 y en la Copa Mundial de la FIFA Rusia 2018™, Gerello invita a los aficionados al fútbol de todos los rincones del mundo a visitar esta impresionante ciudad.

"Si un aficionado viene aquí, aunque sea sólo por dos o tres días, está obligado, le guste o no, a visitar nuestro Teatro Mariinsky", declara. "Cuando canto en una obra, me alegra mucho ver a deportistas famosos entre el público. La gente suele decir que los deportistas no son precisamente muy cultos. Vengan a mis conciertos, y les puedo asegurar que verán que no hay nada de verdad en esta idea. Al contrario, muchos tienen una gran cultura, son personas inteligentes y listas, y pueden enseñarnos mucho a todos".

Y ya puesto, Gerello nos ofrecen un apetitoso plan para nuestra visita a la ciudad. "A todos los que van a venir a la Copa Confederaciones, aquí les dejo el programa: Teatro Mariinsky, la Bolshoi Zal de la Filarmónica de San Petersburgo y, por supuesto, el Hermitage. Visiten estos tres lugares; ninguno les decepcionará. Después vengan a mi casa. Siempre tengo la mesa puesta".

¿Quién puede resistirse?