Nada puede haber más prestigioso para un entrenador que preparar a su selección nacional para la Copa FIFA Confederaciones 2017 y la Copa Mundial de la FIFA Rusia 2018™, organizadas ambas en su propio país. No se trata solamente de un gran honor, sino también de una responsabilidad enorme y de una tarea harto difícil. Además, para Stanislav Cherchesov, la cosa se complica mucho más por el hecho de que el combinado de Rusia se encuentra inmerso en un periodo de transición.

"Hemos cambiado algunas cosas y estamos reformando el equipo", ha declarado el seleccionador ruso, de 53 años, en una entrevista en exclusiva con FIFA.com. "En nuestro último partido, contábamos en el once inicial con cuatro o cinco jugadores de entre 21 y 23 años, pues actualmente nos encontramos en pleno proceso de renovación natural".

La Copa Confederaciones, que se celebrará en San Petersburgo, Moscú, Kazán y Sochi del 17 de junio al 2 de julio, no es tan solo la primera máxima competición internacional que se disputará en Rusia y el preludio del Mundial, sino que supone además una gran oportunidad de ver en partidos oficiales a la renovada selección antes de la celebración de Rusia 2018, puesto que la Sbornaya no compite en los clasificatorios.

"Ni que decir tiene, es muy importante para el país", asegura Cherchesov, quien accedió al cargo de seleccionador nacional en agosto de 2016. "Los aficionados sueñan con ver a todos esos equipos en Rusia. Para nosotros, será una prueba de fuego. Necesitamos ponernos a prueba al nivel de los auténticos campeones para comparar nuestro grado de preparación con el suyo".

La reconstrucción del equipo a las órdenes de Cherchesov ha obtenido resultados dispares en los amistosos entablados hasta la fecha: dos victorias por 1-0, sobre Ghana y Rumanía, junto con derrotas contra Qatar (2-1) y Costa Rica (4-3).

"Cuando se arma un equipo, lo lógico es tener que pasar por todos los escenarios posibles", explica Cherchesov. "Nunca va todo sobre ruedas. Hemos perdido partidos en los últimos instantes, y además sufrimos una derrota decepcionante contra Qatar. Por otro lado, también nos hemos anotado victorias in extremis. Todo sigue avanzando por los cauces normales".

No obstante, el resultado más reciente, contra Rumanía, le proporciona razones para el optimismo.
"Quiero que la Sbornaya llegue a la Copa Confederaciones convertida en un bloque perfectamente unido y engrasado", concluye el técnico. "Un equipo al que todos quieran apoyar. Tras el partido contra Rumanía, nuestro apreciado maestro Evgeny Lovchev (ndlr.: defensa de la URSS en el Mundial de 1970) aseguró que era un placer respaldar a este equipo. Por consiguiente, estamos un paso más cerca de lo que queremos conseguir".

Puedes ver la entrevista completa con el seleccionador de Rusia en el vídeo que acompaña a esta nota.