El minuto 33 pareció estar tocado por la fortuna para el centrocampista de la selección argentina Juan Román Riquelme en la Copa FIFA Confederaciones Alemania 2005. El astro de la Albiceleste vio puerta en ese preciso instante en dos partidos distintos.

El primero fue el encuentro inicial de Argentina, contra Túnez, que los sudamericanos ganaron por 2-1, y el segundo el que se saldó con un empate a 2-2 ante Alemania, también en la liguilla. En ambas ocasiones, Riquelme marcó en una acción a balón parado: al transformar un penal y de un lanzamiento de falta, respectivamente. 

Riquelme, uno de los mejores mediapuntas de la historia de Argentina, estuvo a punto de lograr una tripleta única de goles en el mismo minuto en tres partidos consecutivos, pero su tanto en el 4-2 de los suyos frente a Australia se produjo en el minuto 31 (una vez más, desde el punto penal).

El argentino no prolongó su racha goleadora en la fase de eliminatorias, y Luciano Figueroa sería el máximo realizador argentino en tierras germanas. 

No obstante, Riquelme fue reconocido como mejor jugador de su país en el torneo de los campeones de 2005, y terminó en la segunda posición del premio Balón de Oro adidas del certamen, por detrás del delantero brasileño Adriano.