Marcelo Zalayeta sólo tenía 19 años y 10 días de edad cuando marcó para Uruguay el gol que aseguró la victoria contra la República Checa en la fase de grupos de la Copa FIFA Confederaciones 1997. La Celeste quedó primera del Grupo B tras sumar un pleno de puntos en sus tres compromisos.

Por desgracia para los charrúas, su andadura de éxitos se detuvo ahí. En la semifinal contra Australia, una joven selección de Uruguay –que, además de Zalayeta, contaba con otros cinco jugadores del equipo que quedó subcampeón en la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA 1997– cayó derrotada por un gol de Harry Kewell en la prórroga. A continuación, en el partido por el tercer puesto, la República Checa se tomó la revancha de su derrota en la liguilla imponiéndose por 1-0.

Poco después del campeonato, Zalayeta firmó un contrato con un grande italiano, el Juventus de Turín, donde inició su trayectoria en el fútbol de clubes europeo. Uruguay tuvo que esperar hasta 2013 para disputar por segunda vez la Copa Confederaciones, donde volvió a ocupar la 4ª posición.