España se impuso a Tahití por diez goles sin réplica (10-0) en el partido que enfrentó a ambas selecciones en la fase de grupos de la Copa FIFA Confederaciones 2013 celebrada en Brasil. Fernando Torres (4), David Villa (3), David Silva (2) y Juan Mata (1) contribuyeron a poner el marcador de los españoles en dos dígitos.

Podría haber sido más abultado, pero Fernando Torres estampó en el larguero un disparo desde el punto penal, lo que provocó tal alegría entre los espectadores presentes en el estadio que parecía que celebraran un triunfo de Brasil. El apoyo para los modestos debutantes fue impresionante a lo largo de todo el torneo.

Al final, los jugadores de Tahití no se mostraron demasiado decepcionados. Tras el partido, todos ellos se acercaron a los vestuarios para llevarse de recuerdo una camiseta de España, por entonces campeona del mundo.

Tahití estableció aquel año un nuevo récord de goles recibidos en el Torneo de los Campeones: un total de 24 en tres contundentes derrotas. Sin embargo, el solo hecho de haberse clasificado para la Copa Confederaciones fue un éxito en sí mismo. Cuando Jonathan Tehau, miembro de una familia futbolística de la pequeña isla del Pacífico Sur, remató de cabeza un saque de esquina contra Nigeria para anotar el primer y único tanto de su país en la competición, se desató el júbilo entre los tahitianos.