Lucio, el veterano defensor, fue el goleador inesperado de Brasil en su inolvidable victoria en la final de la Copa FIFA Confederaciones 2009. El cabezazo del capitán en los últimos minutos de una de las finales más vibrantes de la historia del certamen hizo trizas el corazón de los estadounidenses.

El conjunto de las Barras y Estrellas protagonizó un torneo estelar: derrotó a España en semifinales y estuvo a punto de dar la campanada en la instancia decisiva. Los goles de Clint Dempsey y Landon Donovan en la primera mitad dejaron a su rival contra las cuerdas, pero la Seleção salió en tromba en la reanudación. Luis Fabiano firmó un doblete, y Lucio, de 31 años, apareció en el minuto 84 para culminar la remontada más memorable de la historia de la prueba.

Pese a que el portentoso central ganó numerosos títulos a lo largo de su carrera, seguro que nunca olvidará aquella noche tan dramática de Johannesburgo.