Roger Lemerre, nacido en 1941, ocupa un lugar especial en la historia de la Copa FIFA Confederaciones. El francés es uno de los dos únicos técnicos que han dirigido a dos selecciones diferentes en la competición. El otro es Milan Macala, que llevó las riendas de Emiratos Árabes Unidos en 1997 y de Arabia Saudí en 1999.

Sin embargo, a diferencia del preparador checo, Lemerre sabe lo que es levantar el trofeo. Su intratable selección de Francia acudió a la edición de Corea/Japón 2001 como vigente campeona mundial y europea y, pese a las ausencias de Fabien Barthez y Zinedine Zidane, derrotó a Japón por 1-0 en la final, inspirada por las brillantes actuaciones de Robert Pires.

Cuatro años después, Lemerre regresó a la Copa Confederaciones; esta vez con Túnez. Las Águilas de Cartago registraron una victoria contra Australia en la fase de grupos, pero sus otras dos oponentes, Argentina y la anfitriona Alemania, se mostraron un peldaño por encima, y Lemerre no pudo reeditar su éxito precedente.