• El seleccionador sale reforzado y se han encontrado alternativas
  • Draxler, líder de un equipo donde se consolida el sistema 3-4-2-1
  • Una base estable y la copa

Por Steffen Potter, con Alemania 

El torneo ya es historia. Y lo es también para el combinado alemán, un equipo confeccionado específicamente para esta Copa FIFA Confederaciones 2017 y que nunca más volveremos a ver. Pero estas tres semanas en Rusia han dejado huella. 

Con esto regresan a casa los campeones del mundo:

1. Un seleccionador reforzado
Tras su triunfo mundialista en 2014, Joachim Loew era poco menos que intocable. La confección del equipo para la Copa FIFA Confederaciones 2017 suscitó algunas críticas, pero si hay algo que ha quedado demostrado es que el seleccionador alemán sabe armar equipos, y es evidente que disfruta en el proceso. Además, conquistó un título que se le había resistido a todos sus predecesores. "El hecho de que hayamos ganado este trofeo significa que Alemania continúa siendo la mejor selección del planeta", respondió Loew a la pregunta de qué significaba ganar la Copa Confederaciones.

2. Alternativas
A Alemania le faltó gol en las semifinales de la Eurocopa de 2016, pero Timo Werner y Lars Stindl se han destapado como dos futbolistas capaces de ver portería al más alto nivel. En los últimos años, la sala de máquinas de la Mannschaft en los partidos importantes la han compuesto principalmente Mesut Oezil, Toni Kroos y Sami Khedira.

El sobresaliente Leon Goretzka, de 22 años, y en parte también Sebastian Rudy, de 27, aumentan la competencia en el centro del campo alemán. "Hemos encontrado alternativas, que era uno de los objetivos principales de este torneo, así como proporcionar experiencia a estos jóvenes jugadores en partidos y situaciones de este nivel", subrayó Loew.

3. El líder de la próxima generación
En mayo de 2014, Julian Draxler se convirtió en el jugador más joven en capitanear la selección alemana. Sin embargo, en Rusia, y con apenas 23 años, asumió esta función a lo largo de varias semanas, lo que ha supuesto una gran diferencia. "Aquí ha evolucionado en su labor como capitán", elogió el seleccionador germano. "Ha sido un capitán muy, muy bueno tanto dentro como fuera de la cancha. Todavía es joven y debe ir creciendo en este papel, pero es un tipo ganador".

Ya sabíamos que Draxler era capaz de jugar como mediocampista ofensivo, pero brillar con la selección en esta demarcación es un paso adelante en su progresión, dado que hasta ahora casi siempre había actuado como extremo.

4. Un sistema alternativo probado
El sistema utilizado hasta la fecha por Joachim Loew consistía en dominar la pelota, en la presión al rival y en la presión agresiva tras perder el balón, así como en jugar con las líneas adelantadas. En Rusia, el técnico ha optado por un sistema 3-4-2-1 a lo largo de todo el certamen, y ha sido más ofensivo cuando el partido lo ha requerido. No obstante, Alemania defendió casi siempre más atrás y se mantuvo más a la expectativa que en torneos anteriores.

Eso sí, en ataque se mostró más dinámica y más flexible de lo que lo fue, por ejemplo, en la Eurocopa de Francia 2016. Éste era otro de los objetivos marcados por el seleccionador en la antesala de la Copa Confederaciones.

5. Una base sólida
El hecho de que la selección alemana sub-21 se proclamara casi al mismo tiempo campeona de Europa y que en Rusia haya ganado un equipo tan joven, pone de manifiesto el potencial del que dispone el seleccionador germano. En cualquier caso, Loew advierte: "El trabajo no ha hecho más que comenzar para estos jóvenes futbolistas. Ahora tendrán que acostumbrarse a jugar siempre al máximo nivel. La base es buena. Pese a todo, el triunfo en la Copa Confederaciones y en la Eurocopa Sub-21 no garantiza que el año que viene vayamos a ganar el Mundial".

6. ¡La copa!