• Portugal termina en tercer lugar en su primera Copa Confederaciones
  • Fue el segundo equipo con menos goles en contra y el que más disparó
  • Bernardo Silva, sobre el equipo: “el futuro está garantizado”

Por Marco Monteiro, con Portugal

Al no haber cumplido su objetivo de pasar a la final, Portugal se marcha de Rusia con pesar, pero también con orgullo, tras haber ofrecido una vibrante tarde de fútbol a los 42.659 espectadores del Estadio del Spartak en el partido por el tercer puesto contra México, que incluyó un gol del empate en el minuto 91, dos penas máximas, dos tarjetas rojas y 120 minutos de juego.

En vísperas de abandonar Moscú, y con sus medallas de bronce todavía colgando del cuello, varios jugadores lusos hablaron para FIFA.com sobre la evolución de Portugal en tierras rusas: el veterano João Moutinho, las jóvenes estrellas André y Bernardo Silva, y un Cédric que está madurando a pasos agigantados.

“Me siento muy agradecido por el tiempo del que hemos dispuesto para crecer juntos aquí”, nos cuenta André Silva, el miembro más joven de la plantilla. “Pienso que todas las oportunidades que obtienen los jóvenes jugadores para crecer, como aquí en Rusia, son cruciales para su desarrollo”.

“Creo que los jóvenes han tratado de asimilar muchos procesos”, afirma Cédric –25 años–, que debutó con la absoluta hace dos años y medio y ya se ha ganado un puesto fijo en la defensa junto al omnipresente Pepe. “Los jugadores más jóvenes tienen esa misión: aprender de los más veteranos. Y por eso creo que hemos ido evolucionando como equipo. Con cada partido nos hemos ido compenetrando más”.

João Moutinho –un veterano que lleva casi 12 años en la Seleção das Quinas– celebró una histórica y emotiva 100ª internacionalidad durante Rusia 2017. El número 8 luso explica cómo perciben su particular sentido del deber él y los jugadores más curtidos: “Yo y el resto de los jugadores más veteranos intentamos aclimatar a los jugadores más jóvenes y ayudarles a integrarse de la forma más idónea para ayudar al equipo”.

“Así se ha hecho durante todo el tiempo que yo recuerdo. Cuando llegué siendo un chaval, eso es lo que los portugueses más veteranos hicieron conmigo”, añade Moutinho.

“Yo viví la misma experiencia, sin duda”, replica Bernardo. “Cuando llegué, ya conocía a algunos jugadores. Muchos de nosotros ya habíamos pasado por la sub-21, pero los más veteranos estuvieron ejemplares. Cada vez que llegan nuevos jugadores, siempre se les incorpora cordialmente y se les concede la máxima confianza, lo cual es ideal para un jugador joven”.

“Esa mezcla entre jugadores experimentados y jóvenes es muy importante”, considera Cédric. “Creo que es importantísimo que los jóvenes jugadores adquieran esa experiencia y, claramente, eso nos ayuda en todos nuestros encuentros a la hora de alcanzar nuestros objetivos”.

Preguntado por lo que deparará el futuro, Moutinho lo tiene claro: “El futuro del fútbol portugués es lo que ya hemos podido ver. Un equipo competitivo; un combinado de jugadores que dan todo lo que tienen sobre el campo para cumplir los objetivos del equipo”.

“En cierto modo, podría decirse que el futuro está garantizado”, concluye Bernardo Silva sonriendo.