"Es un grupo difícil. Será una prueba de fuego. Pero siempre es bueno enfrentarse a los grandes en la Copa Confederaciones. Tenemos una agenda de clasificación muy cargada y, además, los partidos clasificatorios caen justo antes de venir a Sudáfrica. Pero puedo decir que vivimos la magnífica experiencia de estar aquí el año pasado para la Copa Mandela Challenge; por lo tanto, nos hace mucha ilusión regresar para la Copa Confederaciones y, con suerte, también para el Mundial", Bob Bradley, seleccionador de Estados Unidos.
"La empresa será especialmente complicada, sobre todo si tenemos en cuenta la calidad de los equipos que compiten en la Copa Confederaciones. Nosotros consideramos que es un campeonato importantísimo; además, debemos prepararnos al mismo tiempo para el Mundial de 2010. En estos momentos nos encontramos en un periodo de transición, y esta competición nos ofrece la excelente oportunidad de probar a nuestros jugadores más jóvenes. Una de las cosas más bellas que tiene el fútbol es que es imprevisible. De todas formas, confiamos en que esta competición no nos tenga reservadas sorpresas negativas. Hoy en día, la calidad del fútbol es la misma en todas partes y todos los equipos del mundo progresan sin cesar", Narciso Pezzotti, segundo entrenador de Italia.
"Somos conscientes de que nos enfrentaremos a equipos muy buenos, como Brasil o Italia, pero no nos desanimamos porque también nosotros tenemos un equipo muy bueno. Somos los representantes del continente africano y los campeones de África. Cada partido es un caso aparte. Para nosotros, este campeonato supone una preparación excelente para los clasificatorios del Mundial. Nuestro objetivo siempre es ganar todos los partidos, como ya demostramos en la Copa Africana de Naciones. Los tres equipos del grupo son muy fuertes, de manera que si temes a tu primer rival [Brasil], también te dan miedo todos los demás", Hassan Shehata, seleccionador de Egipto.


