Cuando la FIFA introdujo los controles de dopaje en 1966, se convirtió en uno de los primeros organismos rectores internacionales del deporte que reconoció el problema y puso en marcha medidas activas para combatirlo.

La FIFA tiene una idea muy clara: mantener el fútbol libre de dopaje. Es el deber de la FIFA proteger a los jugadores de todo daño y cerciorarse de que los futbolistas puedan competir en un terreno de juego igualitario. Como la FIFA trata con individuos ambiciosos e independientes, la estrategia de la organización contra el dopaje se basa en la concienciación y en la prevención. La FIFA respeta la dignidad y la vida privada de todo jugador que se someta a los análisis.

La FIFA basa cualquier decisión relacionada con su programa contra el dopaje en los aspectos específicos del juego, en las pruebas científicas y en los análisis de estadísticas ratificadas. La responsabilidad de la FIFA en la lucha contra el dopaje se reconoce en su estricta normativa de control, su continua recopilación de datos y el respaldo de una investigación fundada en pruebas empíricas. La FIFA mantiene una asociación solvente con la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) en la necesaria colaboración mundial para salvaguardar la salud de los deportistas y la justicia en la competición.

fifa_seeAlso

Herramienta Educativa Antidoping de la FIFA

Estrategia de las pruebas *
El calendario de partidos en el fútbol abarca la mayor parte del año y, junto con los entrenamientos de pretemporada de los equipos, deja a los jugadores muy pocas semanas de descanso. Los futbolistas de élite suelen competir no sólo los fines de semana, sino también entre semana. Además, juegan en equipos diferentes, en los escenarios nacionales e internacionales, con lo que se acortan todavía más los periodos en los que no se encuentran en competición (OOC).

La FIFA trabaja para crear nuevos planteamientos en la lucha contra el dopaje. Una de las últimas innovaciones ha sido la introducción por parte de la FIFA del llamado perfil biológico, que incluye parámetros hematológicos, en sangre, y un perfil de esteroides, en orina. Cualquier desviación puede indicar un posible consumo de sustancias para la mejora del rendimiento, como esteroides anabólicos u hormonas y/o manipulación de sangre.

La FIFA está estableciendo actualmente una base de datos para monitorizar a los futbolistas durante sus carreras profesionales. Los resultados de laboratorio de diferentes controles dentro y fuera de competición se almacenan en una base de datos central para su comparación. Esta nueva estrategia se presentó con ocasión de la Copa FIFA Confederaciones 2013 y se aplicó a todos los jugadores participantes en la Copa Mundial de la FIFA 2014 y la Copa Mundial de la FIFA 2018.

El fútbol, como juego de equipo, posee una mayor cantidad de participantes que el resto de los deportes, por lo que la eficacia y eficiencia de los planes de análisis se convierte en una condición sine qua non. Se calcula que el coste de organizar, llevar a cabo, analizar y gestionar una sola prueba de dopaje es de aproximadamente 1.000 USD por término medio. Por consiguiente, dada la cantidad de pruebas de dopaje que se llevan a cabo de media cada año en el fútbol en todo el mundo, se calcula que actualmente el coste anual de la lucha contra el dopaje en el fútbol ascienda a unos 30 millones USD.

Datos al 18 de julio de 2017*

Notas recomendadas