Cuando el pasado 9 de agosto Atlético Pantoja se impuso 3-1 a Atlántico FC en un emocionante encuentro, se coronó al primer campeón de la liga profesional de República Dominicana. Los 11.000 aficionados que llenaban el estadio explotaron de júbilo y el sol apareció para iluminar los sonrientes rostros de todos los que celebraban el triunfo.

No sólo se trataba de rendir homenaje al vencedor, proveniente de Santo Domingo, sino a una temporada cargada de partidos apasionantes de una gran calidad. “La organización de la liga profesional y de la primera campaña suponen el mayor hito del fútbol dominicano hasta la fecha”, explica Yaneri Martínez, de la Federación Dominicana de Fútbol.

En el país isleño llevaban mucho tiempo anhelando este momento. Desde 2002 existe la Liga Mayor, una competición amateur que, gracias a que contaba con una estructura clara, con árbitros, entrenadores y jugadores, allanó el camino y significó un paso importante en el proceso de introducción de la primera liga profesional. Las propuestas de Osiris Guzmán, presidente de la federación, para lograr el desarrollo sostenible del deporte tomaron forma en un plan de una década de duración que se fijó junto con la FIFA. Con la implantación del programa Win-Win a finales de 2014, se dio la última pincelada a la profesionalización del fútbol.

República Dominicana ha sido siempre un país apasionado por el deporte, y sus disciplinas predilectas siguen siendo actualmente el béisbol y el baloncesto. No obstante, para saber cuánta devoción sienten los dominicanos por el balompié, se elaboró un estudio de mercado en el marco del programa Win-Win. “Más del 90% de los encuestados querían una liga de fútbol profesional”, señala Javier Lozano, que asesora a la FIFA en la realización del proyecto.

Gran demanda para disputar la liga
Una liga profesional tan deseada debía hacerse realidad. En apenas unos meses se preparó el inicio de la primera temporada en materia jurídica, de competiciones, márketing y comunicación, gestión y finanzas. Treinta clubes solicitaron la licencia ante la federación. Nadie quería perderse el gran momento en la historia futbolística del país. Diez escuadras lo consiguieron y lucharon por el título entre marzo y agosto.

Los partidos fueron entretenidos y los resultados bastante ajustados. Atlético Pantoja, Atlántico FC, Bauger FC, Moca FC, Cibao FC, Universidad O&M FC, Barcelona Atlético, Atlético Vega Real, Atlético San Cristóbal y Delfines del Este se batieron en nueve estadios. La media de espectadores aumentó de los 250 por partido en la liga amateur a más de 2.000 en la profesional. En total, 209.636 personas presenciaron los choques.

La alegría alcanzó su punto álgido en la última jornada liguera, cuando Atlético Pantoja conquistó el torneo. Fundado por inmigrantes argentinos, el club partía como favorito. Se hicieron inversiones y aumentó la presión sobre el equipo. Los jugadores se encargaron de cumplir con las enormes expectativas depositadas en ellos.

Un buen comienzo
La liga cuenta con una base económica sólida. El patrocinador firmó por tres temporadas y se televisaron cuatro de los cinco partidos por jornada. Yaneri Martínez se felicita especialmente porque pudiera cumplirse el calendario de partidos, lo cual da buena muestra de la puntualidad y profesionalidad de todos los implicados.

Por ello, el resultado de la primera campaña es del todo positivo. “Vamos por buen camino”, sentencia Javier Lozano, y añade que quedó patente que el concepto es rentable, el fútbol tiene calidad y los espectadores se han adaptado a la nueva rutina del campeonato. No obstante, este asesor aspira a la perfección y opina que debe mejorarse la infraestructura y renovarse algunos terrenos de juego.

La federación también tiene sus propios objetivos, entre los que se encuentran mejorar la calidad de los futbolistas y conseguir más patrocinadores. Sin duda alguna, hay demanda por parte de los clubes. Ya han solicitado nuevas licencias para la temporada que viene y la liga no deja de ganar atractivo. Incluso se reclama la creación de una segunda división.

Los ingresos de esta primera aventura se destinaron a los clubes y a sus canteras. Desde hace poco, la FIFA también da apoyo al programa Escuelas de talentos. “Este programa tiene como objetivo desarrollar talentos, formarlos en las categorías inferiores y ofrecerles la posibilidad de convertirse en profesionales en la liga”, destaca Yaneri Martínez. El fútbol ha llegadoa República Dominicana para quedarse.