El proyecto Grassroots es desde hace tiempo una de las prioridades de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional de Chile (ANFP). La fiebre futbolística del país sudamericano luego de los últimos resultados de la Roja y la celebración de la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA han incrementado el interés de chicos, chicas y futuros técnicos.

Sin ir más lejos, 240 niños y niñas -de entre 6 y 12 años- procedentes de catorce canteras nacionales y 30 formadores se citaron el pasado día 30 de octubre en las instalaciones del Parque La Araucana, en el sureste de Santiago, para clausurar el curso de capacitación para entrenadores realizado esa semana en la capital en el marco del Programa de Legado de la FIFA.

"Los niños y formadores que están aquí son la semilla del futuro del fútbol chileno", afirma con rotundidad Mauricio Marqués, Instructor de FIFA Grassroots, señalando con una sonrisa a los jóvenes presentes en el festival. Si bien el aprendizaje técnico es importante, parte de la misión del proyecto persigue incrementar el interés por el fútbol en aquellos países que visita y crear una base de trabajo que permita una adecuada capacitación de jóvenes y técnicos. Y en ese sentido, el mensaje es claro: "A esta edad lo más importante es que se encanten por el fútbol", declaró.

Por eso, la actividad práctica giró en torno a una serie de circuitos de habilidades técnicas y tácticas en una docena de canchas reducidas con la intención de mejorar las aptitudes de los niños y las niñas.

Al mismo tiempo, Marqués aprovechó la ocasión para resaltar el gran nivel de los educadores chilenos, listos en breve para organizar, divulgar y hacer regulares este tipo de actividades formativas en todas las regiones de Chile, fortaleciendo así los lazos del proyecto de fútbol base: "Estoy sorprendido y tiene mucho que ver con el nivel que está viviendo Chile", apuntó el experimentado instructor brasileño. "Dimos un paso más largo del que esperaba. Nos encontramos con técnicos que además eran profesores de educación física y jugadores con conocimientos muy interesantes sobre fútbol".

Masificar el fútbol
Luis Ramírez, Director de Desarrollo Técnico de la ANFP, lleva toda una vida ligado al fútbol formativo. Primero en el Club Deportivo Universidad Católica y desde hace varios años en el máximo organismo rector del fútbol chileno, llama la atención de un detalle clave mientras observa los ejercicios a pie de cancha: "Nuestros primeros jugadores aprendían a jugar en la calle, pero en espacio reducido, que es lo más parecido al Festival Grassroots".

Una forma clásica de iniciarse en el balompié durante generaciones, perdida en los últimos años en el país del Cono Sur: “Los niños sí juegan al fútbol pero muy espontáneamente”, continúa. "Un día juegan y otro no. Les enseña una persona, les enseña otra, se saltan etapas. Tenemos que sistematizar ese proceso", concluye Ramírez, encargado de coordinar semanalmente más de 150 partidos masculinos y femeninos por todo el país.

Una manera de regular el paso del nivel aficionado al juvenil y posteriormente al profesional es tomar como referencia el aprendizaje de estos cursos: "La mayor problemática es poder masificar, y Grassroots ayuda a que niños, niñas, entrenadores y papás sepan cómo se debe trabajar desde los inicios", nos cuenta Ramírez.

Numerosos equipos técnicos de clubes cuyos jóvenes participaron en el festival Grassroots presenciaron el certamen en primera línea, y coincidían en mayor medida con ese propósito de potenciar la base: "La FIFA hace un gran esfuerzo en la búsqueda de nuevas propuestas y metodologías, y el fútbol chileno tiene la necesidad de actualizarse a través de este tipo de actividades", afirma uniéndose a la conversación Carlos Pedemonte, Jefe del Área Técnica de las divisiones inferiores de Colo-Colo.

Chile 2015, fuente de inspiración
El estímulo de la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA y las actividades derivadas del Programa de Legado de la FIFA no hacen más que impulsar con mayor fuerza los planes e intenciones del fútbol chileno. "Queda mucho trabajo por hacer en términos de extensión", continuó Ramírez. “Tenemos que abrir más centros de formación, hacerlo bien desde las categorías más pequeñas y, también, desarrollar el fútbol femenino”.

Y si es así, ¿dónde estará el fútbol chileno en un plazo de diez años? "Deberíamos tener buenos resultados en el futuro si somos capaces de masificar el fútbol desde estas edades", finaliza el formador chileno.

 La jornada final de Grassroots en Santiago dejó una imagen para el recuerdo. Niños, niñas y formadores mostraron rostros de máxima satisfacción en una foto grupal, mientras decenas de familias aguardaban en los alrededores para escuchar las anécdotas de los futuros Alexis, Vidal o Bravo, pero también de los Allende, Mazuela o Leiva que con tanta garra e intensidad han sumado nuevos jóvenes seguidores a este volcán de fútbol en erupción llamado Chile.