Tras los debates en torno al papel del cuerpo médico y la relación que este mantiene con el entrenador, el médico en jefe de la FIFA, el Dr. Jiří Dvořák, habló con FIFA.com y aclaró la postura adoptada por el órgano rector del fútbol en esta importante cuestión.

Cuando se produce un incidente en el campo, ¿qué protocolo se sigue en cuanto a la intervención del cuerpo médico?
Si el jugador cae al suelo y el árbitro sospecha que se ha producido una lesión, este tiene la potestad de llamar al cuerpo médico y al médico del equipo para tratar al jugador. Cuando se les llama, tienen que entrar en la cancha y atender al jugador. En el fútbol, el médico puede incluso entrar en el campo sin que se le llame en dos casos: cuando existe la sospecha de una parada cardiorrespiratoria o cuando se cree que se haya podido producir una lesión en la cabeza, como, digamos, una conmoción cerebral.

¿Puede intervenir el entrenador en ese momento?
Desde el punto de vista médico, cuando se realiza un diagnóstico, el entrenador no tiene nada que decir. Es solo el médico quien emite su parecer y nosotros en la FIFA lo respaldamos. Esto es lo que enseñamos, esta es la manera en que formamos a nuestros médicos en el mundo entero. Nuestra ética profesional es velar por la salud de los futbolistas. Si permitimos la intervención de los entrenadores, podemos llegar a una situación en la que un jugador sufra una lesión grave por falta de atención médica y el único responsable será el médico y no el entrenador.

¿Se aplica el mismo principio en todos los ámbitos?
Sí, la misma norma es válida en todo el mundo y en todas las categorías de fútbol, se trate de una competición de la FIFA, de una confederación o de un club en el ámbito nacional.

¿Qué dificultades se presentan para que los médicos puedan conciliar las necesidades de su equipo con sus deberes médicos?
El médico de equipo debe dedicar su atención solo al tratamiento médico y la salud de los jugadores y nosotros debemos respaldarlo. Un claro ejemplo es el nuevo protocolo de conmociones cerebrales que presentó el año pasado la Comisión de Medicina de la FIFA para todas las competiciones de la FIFA. El objetivo de este nuevo protocolo es reforzar el papel de los médicos de equipo para garantizar la gestión correcta de posibles casos de conmoción cerebral durante los momentos más intensos de un partido. De acuerdo con esta nueva norma, siempre que se sospeche que se ha podido producir una conmoción cerebral en un incidente, el árbitro estará facultado para interrumpir tres minutos el partido y permitir que el médico del equipo haga un examen en el terreno de juego para decidir si el jugador sufre una conmoción cerebral. El árbitro permitirá que el futbolista lesionado siga jugando únicamente si cuenta con la autorización del médico del equipo, quien tomará la decisión definitiva.

Pero, ¿existe alguna situación en la que el entrenador pueda decir al cuerpo médico que no entre en el terreno de juego?
No concibo un caso semejante. Creo que debemos defender nuestra postura. Todos los que estén en el terreno de juego, se trate de futbolistas, el segundo entrenador o los representantes del club, deben mostrar el debido respeto y aceptar las decisiones que adopten los médicos. Se nos ha formado de esta forma y tenemos años, en algunos casos décadas, de formación, entrenamiento y experiencia, de modo que sabemos lo que hay que hacer.