"Ahora toca volver al hotel de concentración, dormir y, mañana temprano, ir a trabajar. Tengo que recuperar algunas horas, porque he pedido flexibilidad horaria para poder jugar los primeros partidos internacionales".

Yalcin Ceylani, arquero titular de la selección alemana de fútsal, se muestra feliz y orgulloso tras los dos primeros compromisos internacionales de la Mannschaft en el parqué. Al mismo tiempo, su rostro refleja la intensidad de los últimos días y semanas.

"He intentado acumular horas extra en la medida de lo posible. Sin embargo, creo que he llevado mi cuerpo al límite. Levantarse cada día a las 6:30 para ir a trabajar y, después, ir al entrenamiento o a los partidos es algo que te acaba pasando factura. Pero los últimos días lo han compensado todo", asegura este corredor de seguros de 28 años, y flamante internacional alemán de fútsal.

No en vano, la recién fundada selección alemana de fútsal se enfrentó dos veces a Inglaterra en un intervalo de apenas tres días (el 30 de octubre y el 1 de noviembre de 2016). En su primer encuentro, los alemanes ganaron por 5-3, mientras que el segundo choque se saldó con empate a tres en el marcador.

"Nuestro estreno a nivel internacional fue muy positivo. No sólo por los resultados, sino también por la imagen que dejó el equipo. Hubo mucha calidad en el juego, pero también me gustó la alegría con la que disputamos los partidos. Esto nos permite afrontar el futuro con optimismo", afirma el seleccionador Paul Schomann.

Euforia por el estreno
"Lógicamente, estamos muy satisfechos con nuestro debut, y creo que muy pocos apostaban por que daríamos la talla de esta manera", sostiene el capitán, Timo Heinze, en la misma línea que su técnico. Eso sí, acto seguido relativiza: "Tampoco hay que lanzar las campanas al vuelo, porque debemos reconocer que Inglaterra no es una de las potencias del fútsal".

Heinze, por lo pronto, ya ha inscrito su nombre en la joven historia del fútsal alemán: el exfutbolista del FC Bayern de Múnich —fue capitán del segundo equipo— anotó el 1-0 en el primer partido y se convirtió así en el autor del primer gol internacional del combinado germano. "Es, sin duda, algo fantástico, y lo recordaré toda mi vida. Me siento muy orgulloso y agradecido".

Y es que la euforia no sólo se disparó entre los jugadores. El evento, que tuvo lugar en Hamburgo, gozó también de una muy buena acogida entre los aficionados. Las entradas se agotaron para el estreno del día 30 de octubre en el pabellón Inselpark, con capacidad para 2.092 espectadores. Dos días más tarde, casi 2.000 seguidores acudieron de nuevo al recinto y brindaron a los protagonistas un ambiente formidable.

"El ambiente en el pabellón fue sensacional. En los partidos de liga o de competición europea también es bueno, pero lo vivido aquí lo supera todo", declaraba impresionado Ceylani, que suma cuatro títulos de liga alemana con el Hamburg Panthers, el primer club alemán de la historia que ha logrado clasificarse para la ronda élite de la Copa de la UEFA.

El viaje no ha hecho más que comenzar
Si bien los cánticos y gritos de ánimo de la hinchada fueron impecables, lo cierto es que muchos de los asistentes demostraron que todavía deben ponerse al día en cuanto a las reglas de este deporte se refiere. En la grada se discutían y se consultaban constantemente algunas de las decisiones que se tomaban en la cancha. Pero, en cualquier caso, ¡el fútsal ha llegado ya a Alemania!

Dado que el camino hasta la cima mundial es largo y el viaje acaba de empezar, ¿cuáles son los siguientes pasos a dar? "Está claro que somos un país en desarrollo en el mundo del fútsal, pero ya vamos a disputar la ronda preliminar de la Eurocopa. En enero del año que viene viajaremos a Letonia para participar en esta primera fase y queremos hacer un buen papel", señala el seleccionador. "Por supuesto, cuando vayamos allí, no será ni mucho menos como ir de excursión. Nos lo tomaremos muy en serio y jugaremos para ganar", añade Heinze.

La buena noticia es que el clasificatorio para la cita continental tendrá lugar en el próximo año natural. Para Ceylani, esto significa volver a disponer de todos los días de vacaciones y, para poder vivir su sueño, tendrá que hacer de nuevo algunos sacrificios. "Renunciaré a mi paga extra de vacaciones para tener más días libres a cambio".